THE HOMENS 2008

The Homens, dance the troita

 

 

 

Xocas (batería), Roi (bajo y voz) y Martin Wu (guitarra y voz) son unos clásicos de la escena gallega de los últimos años, una banda de power pop influida por el post-core de Hüsker Dü o Fugazi, la nueva ola británica de finales de los setenta y los grupos que combinan melodía y energía. En el verano de 2005 se autoeditaron su primer EP (The Homens) y en la primavera de 2006 publicaron su segundo EP. Ahora presentan, por fin, su primer álbum, Tres, lleno de versos ácidos y coros pegadizos.

 

¿Qué queda hoy en vosotros de vuestros anteriores grupos?

Supongo que, sobre todo, la forma de hacer las cosas. Venimos de grupos de hardcore y garage, y ahí aprendimos que lo mejor es poder controlar lo que haces, tocar donde quieres y, básicamente, hacer lo que realmente te apetece. Y también aprendimos que ser escéptico es muy sano en este mundillo, ja, ja.

 

¿Qué repercusión tuvieron los dos primeros EPS?

Muy buena, mayor de la que esperábamos. Sobre todo después del segundo empezamos a girar sin parar por Galicia y por Portugal, que al final es lo que merece la pena de todo esto.

 

Os fuisteis a grabar a la Costa Brava. ¿Era indispensable?

Absolutamente; nos fuimos a grabar con Santi García, que casualmente es de Sant Feliu de Guíxols. Pero si hubiese tenido el estudio en la Mongolia Ulterior también habríamos ido allí. ¡Queríamos su sonido, su talentazo, y creo que lo conseguimos!

 

¿En el disco habéis conseguido el sonido que teníais en vuestra cabeza antes de grabarlo?

– Creo que ha quedado incluso mejor de lo que nos habíamos imaginado. Como digo, Santi es un portento y un tipo genial, y su hermano Víctor otro tanto, y ver cómo crecen las canciones en su estudio es toda una experiencia.

 

A las guitarras le habéis sumado trompetas, acordeones o maracas. ¿Cómo se componen las canciones y cómo surgen estos arreglos?

Para el primer largo nos apetecía hacer algo más trabajado, un poco más pensado que los EPs, que son más crudos. Las canciones de Tres se fueron cocinando durante más de un año, así que de casa nos las llevamos bien empaquetadas y con los arreglos bastante amarrados, pero luego en el estudio van apareciendo (y desapareciendo) historias.

 

¿De qué habéis quedado más satisfechos?

El resultado nos gusta en general; suena muy bien, el diseño es bonito y tiene su gracia.

 

¿Y qué no repetiríais para el segundo disco?

Ir a grabar a Sant Feliu en plena Festa Major; se pasa genial y la gente maravillosa, pero es incompatible con la salud en general, y con la voz en particular.

 

¿Cuál es vuestra canción favorita y cuál es la que la gente acoge mejor en directo?

Lo bueno del disco es que nos gusta cómo han quedado las once canciones que van en él. Y en los directos el momento culmen no es una canción, es el horrible chiste que noche tras noche se empeña en contar el bajista…

 

¿Melodía y energía serían la mejor definición de vuestra música?

Por lo menos es lo que intentamos. Nos gustan las canciones con melodía y con coros, los arreglos y todo eso, pero también que los temas te muevan y te hagan bailar.

 

¿En qué influencias coincidís todos?

Coincidimos sobre todo en que somos muy abiertos y que nos soportamos bastante bien. Nos gustan mucho los grupos de pop y psicodelia de los sesenta,  los de la nueva ola o los más próximos tipo Teenage Fanclub o Redd Kross, pero también el postcore, el britpop y el punk guarro y Rafaella Carrá.

 

¿Algún descubrimiento musical reciente?

El disco nuevo de las Charades (BCore). Es absolutamente increíble. Se nota que lo grabaron en plena Festa Major de Sant Feliu, ja, ja.

 

¿Cuál sería vuestro cartel ideal en un festival para poder tocar con ellos?

The Lorchas, Nueva Vulcano, Nomorelies, Grande-Marlaska y los Kiss del 75 de fin de fiesta, tocando en el Rock en Costa de O Castiñeiriño (Santiago D.C.), el mejor festival del planeta.

 

¿Y qué destacaríais de la escena musical gallega en estos momentos?

Sobre todo la variedad. Desde hace dos o tres años han aparecido grupos muy buenos y que hacen cosas muy distintas: Samesugas, Royalties, Projecto Mourente, Niño y Pistola, Fanny & Alexander, Elodio y los Seres Queridos, Los Iribarnes… La gente tiene donde escoger.

 

Vuestro disco se puede conseguir en dos formatos, uno de ellos con vinilo. ¿Había intención de reconocer la pasión por el vinilo?

La verdad es que lo del vinilo fue una muy buena idea de nuestro sello, Falcatruada. Es una manera de ofrecer a la gente algo más, ahora que el acceso a la música es mucho más fácil y democrático. Con el vinilo de Tres tienes el disco en formato grande y carpeta doble, un CD, los mp3 y un póster con pasatiempo incluido.

 

Pero también se puede descargar gratis. Es inevitable, ¿no?

Es inevitable y, contra lo que dicen los agoreros, beneficioso. Ahora la gente puede ir a verte en directo sabiendo qué es lo que haces, puede comprarse los discos sin ir al tuntún, y puede acceder a la música de forma sencilla y barata.  

 

¿La compañía se prestó a todo esto sin ningún problema?

Sí, Falcatruada sabía que colgar las canciones en Internet y no tener tratos con la SGAE eran dos de nuestras condiciones y accedió sin problema.

 

¿Creéis que de cantar en otro idioma lo tendríais más fácil?

Si fuésemos más guapos lo tendríamos más fácil; si en vez de ensayar en una casa ruinosa lo hiciésemos en la academia de OT, lo tendríamos chupado. Todo depende de cómo se vea; cantamos en el idioma que utilizamos para vivir, nos parece lo más natural para nosotros. Es nuestra elección, así que la asumimos y no nos quejamos.

 

¿Estáis contentos con cómo ha sido acogido el disco?

La verdad es que sí, mucho. Hacemos conciertos al ritmo del año pasado, hay gente que paga para vernos y nos lo seguimos pasando tan bien como siempre.

 

¿Cuáles son los próximos proyectos para el grupo?

Dentro de nada va a salir por fin nuestro primer videoclip, que nos han hecho en animación Roi Fernández e Isaac Cordal, de Fundación Intemperie, una preciosidad. Además, en muy pocas semanas también se va a editar un single (¡más vinilo!) compartido con nuestros all-time-favourites Samesugas, todo un honor para nosotros.

 

Por último, ¿podéis contarnos la mejor anécdota de estos últimos años?

Sin duda la mejor es la de un componente del grupo (no se dice el pecador) bastante borracho, dándole la chapa a Gruff Rhys, de Super Furry Animals, poniéndose el casco de astronauta que sacan cuando cantan “Slow Life” y contándole en un inglés lamentable aventuras de sus presuntos parientes galeses… Dance the troita!

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