THE HIDDEN CAMERAS

 The Hidden Cameras, la cara oculta de la luna

 

THE HIDDEN CAMERAS

         De la música folk y gay de iglesia -definición utilizada para sus primeras canciones, las que estaban en The Smell Of Our Own-, a los discos de culto de sexo y muerte -definición que Joel Gibb da a su tercer disco Awoo-, sólo hay un paso, un segundo álbum que se tituló Mississauga Goddam. El propio Joel nos presenta su tercera entrega, más rockera y oscura, marcada por la luna y el ánima.

  

¿Consideras el EP Ecce Homo como tu primer disco?

         – Se trataba más bien de maquetas. Es el compacto que yo les pasaba a mis amigos cuando estaba buscando músicos, para que supieran de qué iban mis canciones, aunque hay mucha gente que sí lo considera nuestro primer disco.

 

Hace dos años dijiste que este tercer disco sería más oscuro y folk, jitter folk (folk bailable). ¿Al final ha salido así?

         – No recuerdo haber dicho eso. En todos nuestros discos hay elementos folk, pero este disco es más directo, más rock y menos bailable. Siempre hay algo oscuro en nuestros discos, pero puede que los sonidos de este disco sean un poco más oscuros.

 

De nuevo has dado tu propia definición del disco: un álbum de culto de sexo y muerte.

         – Juego con las palabras, como un punto de partida, pero también me gustaría alentar a la gente que comente nuestros discos a que buscase sus propias definiciones.

 

En el disco usas la luna y su poder como un símbolo.

         – Sí. Me gusta la idea del poder que tiene y cómo la gente se ve condicionada a veces por los ciclos de la luna y hace cosas estúpidas. No tenemos tanto control sobre nuestras vidas como pensamos. Las fuerzas de la naturaleza tienen mucha influencia sobre nuestras vidas, y la gente debería ser más consciente de ello.

 

Existe una relación clara entre dos de las canciones, “AWOO” y “The Waning mOOn”.

         – Es con la idea de tener en cuenta lo que comentaba hace un momento. Son dos canciones que tienen la misma estructura pero, aun así, son diferentes. Es como una revisión, con los mismos acordes y la misma estructura, pero convirtiéndose en una canción distinta. Eso es lo que prueban los bootlegs o mash-ups (injertos de dos canciones), que en el pop muchas canciones son idénticas o similares.

 

¿Cómo ha sido tocar con pedales para guitarras por primera vez?

 Muy bien, me ha gustado mucho. Quiero más.

 

“Lollipop” es como “It’s The End Of The World As We Know It (And I Feel Fine)” de REM. ¿Se trata de un homenaje consciente?

– No, aunque me gusta esa canción.

 

En “Follow This Eyes” recuerdas a Nick Cave.

         – No conozco su música demasiado, aunque ya me lo han dicho antes.

 

El instrumental “Heji” es algo diferente.

         – Compré una guitarra Gretsch y ésa fue la primera canción que compuse con ella, intentando probar con nuevos sonidos, como los que se pueden sacar de ese tipo de guitarra.

 

¿Disfrutas con las interpretaciones erróneas de tus letras?

         – Mucha gente las interpreta de la misma forma, de forma sexual, aunque a mí me gustaría más que tuviesen otras interpretaciones. Por ejemplo, “I Want Another Enema” no tiene un contenido sexual en absoluto, sino que se trata de la obsesión de la gente con maltratar sus cuerpos, por lo que es una canción política. El abuso es como una metáfora, habla de mí. Todo lo que hay que hacer es leer la letra y entonces queda claro de qué va. De hecho, es frustrante que las interpreten mal.

 

¿Cuál ha sido la interpretación más sorprendente de una de tus canciones?

         – Además de la que ya he citado, a “Golden Streams” (“Corrientes doradas”) la gente siempre la llama “Golden Showers” (“Lluvia dorada”), lo que demuestra la obsesión de la gente con el sexo, y no tiene nada que ver con ello.

 

Creo que “She’s Gone” (“Ella se ha ido”) habla de tu sombra, y no de una relación.

         – Tiene más que ver con el ánima. Los hombres se pasan toda su vida intentando ser hombres y las mujeres intentando ser mujeres, cuando lo más humano es reconocer que tenemos una parte masculina y otra femenina. La sombra es una metáfora de aquello de lo que intentamos escapar toda nuestra vida. En este caso, al final, la persona se integra en la sombra; es un final feliz. La historia más normal es la de alguien que ha perdido su sombra y se reencuentra con ella al final, así que ésta es una aproximación diferente a esa historia. Curiosamente, esta canción la escribí en Barcelona hace un año y medio, cuando estuve haciendo de DJ. Después me tomé unas vacaciones de una semana en Málaga, pero estuve enfermo casi todo el tiempo. Quería irme de allí, por el estado en el que me encontraba y porque no conocía a nadie. No había billetes para el tren, así que tomé un avión a Barcelona, pero me afectó a los oídos. Me tuvieron que ingresar en un hospital y no pude caminar en cinco días. He tenido toda clase de experiencias en España, de lo mejor a lo peor, como la vida misma.

 

Os he visto en directo en el Festival Primavera Sound. ¿Es el directo algo diferente y especial para vosotros?

         – Sí, nos gusta tocar en sitios diferentes, en fiestas, en pequeños recintos o en grandes festivales, incluso para gente que no nos conozca previamente, pero siempre haciendo algo que nos satisfaga y emocione a nosotros también.

 

Eres el compositor del grupo, pero también el líder, quien tiene que organizarlo todo y reunir a los músicos. ¿Se te hace difícil?

         – A veces es un reto y en otras ocasiones es un coñazo, pero por ahora sigue siendo divertido. De todas formas, es algo que produce una enorme satisfacción y recompensa, porque estás dándole forma a tus propias canciones.

 

¿Cuál dirías que es la mayor aportación de tus compañeros al grupo?

         – Me gusta escuchar las opiniones del resto sobre mis ideas, ya que se trata, sobre todo, de amigos. Por suerte, todos tienen otros proyectos u otros grupos en los que participan.

 

¿Es cierto que los reclutaste en una inauguración de una exposición?

         – Nuestro primer concierto como grupo fue en una galería de arte de un amigo después de haberlos reunido en una especie de actuación en la que actué en solitario y en la que repartí los discos con mis canciones.

 

Has dirigido alguno de vuestros videos. ¿De dónde sacas las ideas?

         – A veces lo hago. Lo normal es que cuando compongo las canciones vaya haciendo unos dibujos y tomando notas de lo que yo creo que pueden ser buenas ideas para los videos. Al final, normalmente no los dirijo yo, sólo en algunas ocasiones.

 

¿Cuál es tu objetivo con el grupo?

         – No lo sé, realmente. No tengo un gran objetivo, excepto poder tocar y salir de gira y viajar, que es todo un honor. No quiero dominar el mundo. Darle forma a mis canciones y que tengan una audiencia es lo mejor que me puede pasar. Mi idea de éxito es ser feliz, ser capaz de crear arte y que la gente lo aprecie. Nada que ver con el gran éxito, convertirte en un miserable y no relacionarte con la gente.

Xavier Valiño

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