THE BEATLES CENSURA 3

The Beatles, censurados en España

 

92 JOHN LENNON - Sometime In New York City (portada censurada E)

Partiendo del trabajo de investigación desarrollado en el libro Veneno en dosis camufladas. La censura en los discos de pop-rock durante el franquismo (Editorial Milenio, 2011), terminamos este repaso la censura que los Beatles sufrieron en España y que nos ha tenido ocupados los dos últimos días.

John Lennon

La censura se cebó especialmente con John Lennon. Uno de sus álbumes a los que más escrupulosamente trató la censura en España fue Some time in New York city (1972), que se publicó acreditado a John & Yoko / Plastic Ono Band with Elephant’s Memory.

Para empezar, las letras de las canciones, que aparecían reproducidas en su carpeta, fueron reemplazadas en la versión editada en España por garabatos absurdos, excepto sus títulos, de forma que se pudiese conseguir el oportuno permiso. En este caso, alguien tuvo que perder unas cuantas horas en convertir textos legibles en otros completamente ilegibles.

92 JOHN LENNON - Sometime In New York City (portada censurada E)

Varios motivos de la carpeta exterior también sufrieron modificaciones. Así, un montaje de una fotografía de Mao Tse-Tung y Richard Nixon bailando desnudos (y que en algunas ediciones internacionales fue cubierta por una pegatina removible) fue reemplazada por otra de la Estatua de la Libertad, imagen esta incluida en la edición internacional en forma de tarjeta postal; de la misma forma, dicha postal fue eliminada en su edición española y, aunque la imagen pasó a formar parte de la portada, fue amputada también al cortarle el puño en alto, que era entonces el símbolo del movimiento Black Power a favor de los derechos civiles de los negros.

Asimismo, un dibujo de la portada original en el que se podía ver a una especie de demonio cornudo apuñalando a una chica medio desnuda también desapareció de la portada española, sustituyéndose en este caso por nuevos garabatos ininteligibles. Además, en la edición internacional se incluía una carta con su correspondiente sobre, ambos eliminados de la edición española, para que los posibles compradores del disco se la enviasen al Gobierno de los Estados Unidos solicitando que a John Lennon se le diera el permiso de residencia en aquel país, algo que en aquel momento preocupaba al antiguo componente de The Beatles puesto que sobre él pesaba una posible orden de expulsión.

104 JOHN LENNON - Sometime In New York City (funda interior edición internacional sin censurar)

No es todo. En los títulos de las canciones traducidos en las etiquetas de los vinilos hay dos cuya traslación al castellano es interesadamente errónea: “Cold turkey”, traducible por “Síndrome de abstinencia” o “Mono” se interpretó en su acepción literal, “Pavo frío”; mientras, “Woman is the nigger of the world”, traducible como “La mujer es el negro del mundo”, fue transcrita como “La mujer es lo más negro del mundo”, cambiando por completo el significado del título y convirtiéndolo en algo todavía más enrevesado.

Por último, en lo que respecta a este disco escrutado a conciencia por la censura del régimen franquista, una de las fundas interiores de la edición española se publicó completamente negra, mientras que en la versión internacional se podía ver un anuncio para ingresar en las Fuerzas Armadas en el que el diseñador del concepto artístico del álbum había escrito “Fit to die” (“Preparado para morir”) sobre un anuncio propagandístico del Ejército, de nuevo un mensaje crítico en relación con la Guerra de Vietnam en la que se hallaban inmersos los Estados Unidos.

102 JOHN LENNON - Sometime In New York City (etiqueta censurada E 1)

Por su parte, el grupo que colaboraba con John Lennon en el disco y que sería su banda de acompañamiento durante 1972, Elephant’s Memory, publicó en 1969 su debut homónimo en el que se podía ver en la portada de su edición internacional a los componentes del grupo desnudos insertados sobre el fondo de un elefante. En España solo se consiguió la autorización para una cubierta en la que se mantuvo únicamente los rostros de los integrantes de la formación. De esta forma, al no poder apreciarse el animal de la portada internacional y para no romper totalmente con el diseño original (y el nombre del grupo y título del álbum, traducible por La memoria del elefante), curiosamente se le incorporó en España una imagen de otro paquidermo.

También la contraportada original de ese trabajo, en la que los componentes del grupo aparecían semidesnudos, confundiéndose en un montaje fotográfico con los cuerpos de varios elefantes, fue reemplazado en España por un fondo blanco con los créditos de las canciones y de la grabación, incorporando un breve texto de presentación del grupo. La carpeta interior desplegable, en la que aparecían los miembros de la banda en tres fotografías, fue también eliminada de la edición española. Sobre la primera imagen, en la que se les veía dándose un banquete, se colocaba la palabra COMEN; en la segunda, con todos ellos descansando revueltos encima de la hierba, se leía la palabra DUERMEN; en la última de esas instantáneas, con todos ellos desnudos, se podía ver la palabra DISFRUTAN.

17 John_Lennon-Imagine

Lennon ya había tenido problemas anteriormente con varias de las canciones de su elepé Imagine (1971), aunque finalmente consiguió el beneplácito del servicio de censura para su edición en España. Dos de ellas, “It’s so hard” y “Oh Yoko!” fueron censuradas por eróticas por el superior al censor que, en primera instancia, había decidido autorizarlas. De la primera, el responsable del servicio resaltó como problemáticos los versos «Tienes que tener satisfecha a tu mujer / pero es tan duro, realmente es duro» y de la segunda la frase «¡Oh, Yoko! Mi amor te encenderá en el medio del baño».

En cuanto a “I don’t wanna be a soldier” (“No quiero ser un soldado”), fue censurada por «ligera, negativa, más allá de la objeción de conciencia no encuentra nada digno de ser», teniendo en cuenta que su letra repite una y otra vez la siguiente frase: “Bueno, no quiero ser un soldado, madre, no quiero morir”. Además, se pretendió censurar “Give me some truth”, con la única anotación de que hablaba de la “droga”.

Más destructiva le pareció a los censores el tema que le daba título al disco, “Imagine”, que Lennon consideraba que era «virtualmente el Manifiesto Comunista, aunque yo no sea particularmente un comunista ni pertenezca a ningún movimiento». Según dejó escrito el censor, se trataba de una «canción totalmente negativa, que suprime todo, incluso la religión, con la esperanza de que acaben todos uniéndose a la idea». Esta sería su traducción:

«Imagina que no existe el Cielo
es fácil si lo intentas
Sin el Infierno debajo nuestro
arriba nuestro, solo el cielo
Imagina a toda la gente
viviendo el hoy…

Imagina que no hay países
no es difícil de hacer
nadie por quien matar o morir
ni tampoco religión
Imagina a toda la gente
viviendo la vida en paz…

Puedes decir que soy un soñador
pero no soy el único
Espero que algún día te unas a nosotros
y el mundo vivirá como uno

Imagina que no hay posesiones
quisiera saber si puedes
sin necesidad de gula o hambre
una hermandad de hombres
Imagínate a toda la gente
compartiendo el mundo.

Puedes decir que soy un soñador
pero no soy el único
Espero que algún día te unas a nosotros
y el mundo vivirá como uno».

John+Lennon+-+Unfinished+Music+No.+1-+Two+Virgins+-+Apple+-+Ex+-+LP+RECORD-550612

Peor suerte corrió en España el álbum que John Lennon editó junto a Yoko Ono el 11 de noviembre de 1968 titulado Unfinished Music No. 1: Two Virgins. Ambos aparecían desnudos en su portada y su contraportada. Aquí ni se llegó a editar y la razón más probable es que su compañía, tras escucharlo y ver que su salida comercial era más bien nula, decidiera no editarlo. En este caso la censura económica se debería a su sello y no al régimen franquista. Cierto es que no editándolo, su discográfica evitaba ya el seguro veto gubernamental a su portada, con lo que la influencia del sistema de censura vigente sería indirecta.

En este caso, los desnudos motivaron una previsible polémica a nivel internacional. Tanto la discográfica EMI como Capitol (los dos sellos que editaban la producción de The Beatles a ambos lados del Atlántico), así como los propios componentes del cuarteto de Liverpool, mostraron su preocupación por cómo afectaría a la imagen del grupo la carátula de aquel álbum. De hecho, cuando a Peter Brown, ejecutivo de Apple, le entregaron la grabación y la portada, lo archivó en un cajón pensando que se trataba de una broma. Capitol, por su parte, llegó a proponer otra portada con una fotografía de la misma sesión en la que la pareja aparece sentada y en la que no es posible ver nada en sus recatados desnudos, aunque John Lennon la rechazó por parecerle que no era «lo suficientemente honesta».

Pronto llegaron los problemas. En diversos lugares, las copias del álbum fueron confiscados tras ser tildadas de obscenas. La fabricación del disco en la costa este de Estados Unidos se retrasó cuando la policía de Newark, New Jersey, confiscó 30.000 carátulas con destino a una planta de impresión en una fábrica de allí. En Estados Unidos, Capitol se negó a fabricar o distribuir el disco y Apple, el sello de The Beatles, tuvo que contratar a una compañía llamada Tetragrammaton Records para hacer el trabajo, mientras que en el Reino Unido la distribución estuvo a cargo de Track Records, la compañía de Kit Lambert y Chris Stamp para la que grabaron The Who o Jimi Hendrix.

Finalmente se optó por envolver el álbum en una funda exterior de color marrón que cubriera la desnudez en la portada. La parte frontal de la funda exterior marrón llevaba un óvalo que permitía ver los rostros de John y Yoko, mientras otro de tamaño más pequeño situado en la parte inferior mostraba el título del álbum. Por su parte, la funda marrón de la contraportada tenía otro óvalo blanco en el que se podían contemplar sus rostros mirando de espaldas a la cámara. Además, a instancias de Derek Taylor, Jefe de Prensa de The Beatles, se reproducía una transcripción del libro del Génesis, Capítulo 2, Versículos 21 a 25 de la Biblia. El último, el 25, resaltaba en negrita su contenido: «Estaban los dos desnudos, el hombre y su mujer, sin avergonzarse el uno del otro».

El disco vendió únicamente unas 25.000 copias, pero John y Yoko estaban convencidos lo que llamaron su ‘declaración’. Más tarde, John aseguraría que lo que pretendía con la portada era escandalizar a la gente, pero que a ellos les parecía «natural, ya que todos estamos realmente desnudos. Si podemos hacer que la sociedad acepte este tipo de cosas sin ofenderse, sin sonrisitas, entonces estaremos logrando nuestro propósito». Al mismo tiempo comentaría despreocupadamente que el alboroto tenía menos que ver con la desnudez explícita y más que con el hecho de que la pareja era poco atractiva y la foto poco favorecedora. Lo describió como una imagen de «dos ex-adictos con un ligero sobrepeso».

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