STEVE EARLE 2008

Steve Earle, serenata de Nueva York

Antes de iniciar una gira española que lo llevará en febrero por Madrid (día 13), Murcia (14), Zaragoza (15) y Barcelona (16), el cantautor eléctrico más político de los EE.UU. nos habla de su nuevo disco y la ciudad en la que ahora vive, Nueva York. “No ha cambiado tanto como las agencias inmobiliarias os podrían hacer creer”, explica Steve Earle acerca de su ciudad adoptiva. “Especialmente mi barrio no ha cambiado demasiado. Yo siempre indico a la gente el lugar correcto para que puedan hacer sus fotos como en la portada del disco Freewheelin’”.

 

Esto es bastante fácil para Steve en la actualidad, ya que vive con su mujer, la cantautora Allison Moorer, en la mismísima calle de Greenwich Village en la que se tomó la famosa foto para la portada del disco de Bob Dylan en 1962. En aquella foto, Dylan y su chica de entonces, Suze Rotolo, se arropaban por el frío mientras caminaban por una calle nevada de Nueva York. Una imagen bucólica que simboliza a la perfección el idealismo del revival folk que reinaba en aquella época en Nueva York.

 

El nuevo disco de Steve Earle, Washington Square Serenade, es un claro homenaje a aquella época, a aquel movimiento, a aquella música y a aquella ciudad donde surgió todo. “El periodo en que cambió la música pop”, dice Earle. “Las letras cobraron mucha más importancia. El rock and roll se habría convertido en un subgénero más del pop, en puro objeto de consumo, si no hubiera surgido ese aspecto literario que nació en un área de cuatro bloques de Nueva York en un corto periodo de tiempo”.

 

Al igual que Freewheelin´, Washington Square Serenade es un álbum que combina canciones de amor y de protesta, una conmovedora crónica tanto de las conexiones entre la gente que hace que la vida merezca la pena como de las cosas que deben cambiarse para que esas conexiones sean posibles. “Yo sabía que iba a ser muy personal”, dice Earle sobre el álbum, grabado en los Electric Lady Studios, el famoso complejo de grabación situado en el Greenwich Village que construyó Jimmy Hendrix a finales de los 60.

 

“Lo mejor de mi vida personal iba tan bien que sabía que con las ‘canciones de chicas’ no iba a haber problemas. En cuanto a las canciones políticas, creo que yo nunca he hecho un disco apolítico. Los dos anteriores, Jerusalem (2002) y The Revolution Starts… Now (2004) eran abierta y deliberadamente políticos. Éste es deliberadamente personal.”

 

Washington Square Serenade se abre con “Tennessee Blues”, una actualización del tema que dio título al debut discográfico de Earle en 1986, y que establece las bases de otro refrescante comienzo. La nueva versión es acústica, más introspectiva y con más carga rítmica, bastante apropiada para la historia de un artista establecido en la ciudad de Nueva York tras abandonar Tennessee. “Sigue una narrativa sobre mi propia situación”, señala Earle.

 

Entre las ‘canciones de chicas’, como las denomina Earle en un apropiado argot de la época, encontramos la preciosa “Sparkle and Shine”, con ecos tanto del primer Bob Dylan como de los Beatles, y “Days Aren't Long Enough,” que Earle ha coescrito y canta a dúo con Moorer. “He escrito dúos para Lucinda Williams, Emmylou Harris, Iris DeMent y mi hermana Stacey, así que no había forma de librarme de hacer uno para Allison”, bromea Earle entre risas. “Tenía que hacerlo… ¡Estoy casado! Pero la verdad es que hemos estado cantando juntos desde que somos pareja. Y quería hacer una canción de amor sobre nosotros”.

 

  

En el otro extremo de las pasiones de Earle, los temas de contenido político, encontramos “Steve's Hammer”, que el cantante dedica a Pete Seeger. Un edificante himno político en el que Earle declara su convicción sobre el importante papel que puede desempeñar la música para alcanzar la justicia social. “Un día de estos días voy a dejar el martillo / dejaré mi carga descansar bajo tierra”, declara Earle, dejando claro que sólo lo hará cuando haya llegado el día: “Cuando el aire no te asfixie, y el océano esté limpio / Y los niños no mueran por la gasolina”.

 

Como todos sabemos, ese día aún no ha llegado y “City of Immigrants” lo deja enérgicamente claro. Es un himno sobre la larga tradición de Nueva York acogiendo a gente de otros países y tiene una inspiración muy concreta para Earle: “Yo buscaba escribir la canción “Jódete Lou Dobbs”, dice refiriéndose al presentador de la CNN que ha hecho de la política anti-inmigración su principal caballo de batalla. “No hay excusa, es algo horrible y racista”. Flanqueando a Earle en la canción encontramos al combativo grupo de neo-folk brasileño afincado en Nueva York Forro In the Dark.

 

Washington Square Serenade concluye con la escalofriante versión de “Way Down in the Hole” de Tom Waits, que será el tema central de la próxima temporada de la serie de la HBO The Wire, en la que el propio Earle interpreta un papel fijo. “Interpreto a un redneck adicto en rehabilitación, así que eso no es actuar”, dice impertérrito. En cuanto a la canción, es todo un reto hacer una versión de Tom Waits. Es uno de los mejores cantautores de mi generación”, admite Earle. “Pero mira, una vez canté “Nebraska” ante un público entre el que sabía que estaba Bruce Springsteen. ¡El hecho de que me asuste no significa que no vaya a hacerlo!”

 

Por encima de todo, Washington Square Serenade está imbuido por una profunda sensación de intimidad, porque toda su temática, tanto personal como social, es esencial para comprender a Steve Earle. Esta cualidad intensamente personal se complementa hábilmente con la producción de John King, quien, como uno de los dos pilares de los Dust Brothers, ha trabajado con artistas de la talla de Beck o los Beastie Boys. Como resultado, los ritmos se difuminan, golpean y se cuecen a fuego lento bajo la instrumentación en gran parte acústica, formando un híbrido de folk y hip hop que aúna sónicamente dos de las tradiciones más importantes de Nueva York.

 

A la pregunta de cómo le gustaría que fuera la respuesta de los oyentes ante Washington Square Serenade, Earle, para no variar, dispara una respuesta audaz: “Si sientes que no sabes de qué va América hoy por hoy, y quieres reorientarte sobre de qué debería ir América, es el momento perfecto para que vengas a Nueva York. Yo llegué a un punto de mi vida en el que necesitaba desesperadamente ver una pareja interracial y del mismo sexo cogida de la mano en mi propio barrio. Cosas así me hacen sentir a salvo”.

 

“Estaba bastante desesperanzado sobre la situación política de este país en los últimos años, y me planteé seriamente marcharme a otra parte. Pero entonces me di cuenta de que no tenía que dejar el país. Todo lo que tenía que hacer era venir a Nueva York”, concluye Earle. En su compromiso, sus valores, su inteligencia musical, su belleza, y, finalmente, su optimismo tan americano en la posibilidad de un mundo mejor, Washington Square Serenade demuestra por qué.

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