RUTA DEL QUIJOTE EN BICICLETA 2

Ruta del Quijote en bicicleta

 

 

ETAPA 3: DE PUERTO LÁPICE A CIUDAD REAL

 

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La Etapa: Puerto Lápice (673 m) – Las Labores (650 m) – Villarrubia de los Ojos (624 m) – Daimiel (625 m) – Ciudad Real (650 m).


Total: 93 kilómetros.


Dificultad: Fácil

 

Después de haber disfrutado de los encantos de Puerto Lápice, nos dirigimos siguiendo las indicaciones, y por lo tanto el camino de La Ruta, hacia un pueblito que dista de Puerto Lápice unos seis kilómetros. Se llama Las Labores y está situado en la llanura inmediata a la Sierra de Villarrubia, al comienzo de los Montes de Toledo. Es en este pueblo donde nos informarían de la existencia de los malditos abrojos, información que nos obsesionó de ahí en adelante, y que nos hizo alejarnos de todas las formas que en el suelo respondían a su descripción, aunque muchas veces no lo fueran.

Atravesando Las Labores cogeríamos dirección Villarrubia de los Ojos. En este trayecto nos desviamos ya de La Ruta porque la distancia entre los pueblos aumenta y, por lo tanto, eso significa que no es fiable (en cualquier caso, siempre es aconsejable preguntar a los lugareños, que son los que normalmente más información tienen sobre el estado de La Ruta y aconsejan que camino puedes coger), y nos reenganchamos con Nuestra Ruta, que transcurre por la CR-2021, muy tranquila, con ausencia de desnivel, prácticamente llano y sin apenas tráfico.

 

Serán unos diez kilómetros los que separan Las Labores de Villarrubia de los Ojos, pintoresca población atravesada por el río Cigüela, tristemente seco por completo cuando pasamos nosotros y cerca de las Tablas de Daimiel. En su término se han encontrado asentamientos de la Edad de Bronce, en el lugar denominado “Charca de la Casa del Cura”. En esta localidad hicimos una pausa para degustar una barrita energética, que para las paradas cortas y para reponer energía vienen muy bien. Después proseguimos hasta el siguiente pueblo en Nuestra Ruta, que iba a ser Daimiel.

 

Para ir a Daimiel desde Villarrubia de los Ojos tenéis dos opciones y ninguna de ellas es la de La Ruta, pues este tramo no esta comunicado. Una es la que hicimos nosotros por la CR-201, trayecto de unos dieciocho kilómetros, muy cómodos, con algún tobogán que otro, pero ninguno que destaque y sin tráfico. Si elegís este camino, pasaréis por el Puente de Zuacorta, donde existe un bello molino de agua, hoy residencia particular y donde se encuentran los Ojos del Guadiana, los rebosaderos del Acuífero 23, hoy en día totalmente secos por su sobreexplotación en los años 70 y 80 debido a la introducción de cultivos de regadío para reemplazar los tradicionales de secano.

 

La otra opción es un poco más larga, ya que va por carretera comarcal y pasa por La Casa de La Duquesa. Ésta os permitirá acercaros mucho más al Parque Nacional de las Tablas de Daimiel, el cual constituye el último ejemplo de un tipo de humedal, las tablas fluviales, que aparecen por el desbordamiento de los ríos en sus tramos medios y favorecen la proliferación de ricos ecosistemas de vegetación palustre, que a su vez presumen de una rica y variada fauna. Es un ecosistema muy especial, pues se forma en la confluencia de los ríos Cigüela, que tiene una mayor salinidad, y Guadiana, de agua dulce. La reserva está acondicionada con pasarelas de madera que facilitan el recorrido.

 

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Ya sea por una opción o por la otra, la siguiente localidad que visitareis será Daimiel. La industria vinícola tiene gran protagonismo en este municipio, donde durante los siglos XVI y XVII hubo numerosos procesos de la Inquisición contra supuestas hechiceras, por lo que también se le conoce como “El pueblo de las Brujas”. Es el momento de realizar una pausa más importante antes de realizar la última parte de la etapa hasta Ciudad Real. La Plaza de España es un buen lugar para que podáis descansar, muy bonita, en donde se ha trasplantado con éxito un olivo milenario. También podréis observar una obra de arte consistente en una jaula gigante que encierra a numerosas máquinas de escribir. En una esquina de la plaza encontraréis una tienda con todo lo necesario para bicicletas por si lo necesitáis.

 

De aquí emprendemos rumbo a Ciudad Real. Son treinta kilómetros por la N-420, que no tiene mucho tráfico puesto que existe una autovía paralela en la misma dirección. En este tramo os encontrareis nuevamente con toboganes que serán más molestos que en el tramo anterior, pero lo más pesado es soportar el viento, cuya fuerza ya se había convertido en un serio impedimento que en la práctica nos hizo duplicar el tiempo para llegar a la meta. En los momentos en los que ya el viento se ponga furioso, la única solución es tomarlo con paciencia y calma, poner el desarrollo más alto y poco a poco ir avanzando. Existe otro recurso que es parar; sin embargo no es la buena opción puesto que probablemente el viento irá en aumento hasta que desaparezca la luz del día.

 

En estas circunstancias, después de casi tres horas pedaleando, llegamos a Ciudad Real. Sin embargo continuamos dirección Toledo para encontrar el albergue donde esa noche descansaríamos. Fue un error porque supuso caminar unos siete kilómetros más de ida con el viento en contra y otros siete de vuelta a Ciudad Real, y los últimos siete de vuelta otra vez al albergue, es decir, veintiún kilómetros más. Como el albergue se encuentra a esa distancia, el único modo de visitar la ciudad es en bicicleta o taxi (no hay autobuses), y hacerlo al anochecer no es muy recomendable. Así que si os vais a alojar en el albergue es aconsejable visitar la ciudad primero y, por último, acercarse al albergue, que se encuentra en la dirección contraria a la que al día siguiente comenzaréis la etapa hacia Almagro.

 

Ciudad Real es la capital de La Mancha desde 1.691, siendo definitiva la capitalidad desde 1.833, superándose el enfrentamiento con Almagro. Es una ciudad moderna que, sin embargo, conserva monumentos de gran interés como la Catedral de Santa María del Prado, la iglesia de Santiago, el convento de las Franciscanas o La Puerta de Toledo de estilo mudéjar del siglo XIV.

 


POSADAS:
Villarrubia de los Ojos:

El Mirador de la Mancha, Caminos de S. Cristóbal, s/n, Tfno.: 649 999 122/ 123

El Molino (P**), Avda. Cristo Rey, 19, Tfno.: 926 896 080


Daimiel:
Las Tablas (H***), Virgen de las Cruces, 5, Tfno.: 926 852 107 (Descuento con el cheque alojamiento de la ruta del Quijote)

Las Brujas (Hs**), Ctra. N-4201, Km. 231, Tfno.: 926 852 289

Montecarlo (Hs*). Ctra. Córdoba – Tarragona, 265, Tfno.: 926 855 196


Ciudad Real:

“Granja Escuela Orea”, albergue, Carretera Toledo s/n, Apdo.489, Tfno.: 926 690 241. (Es necesario carné de alberguista)

Tryp Almanzor (H**), Bernardo Balbuena, Tfno.: 926 214 303

Navarro (H*), Avda. Pío XII, 18, Tfno.: 926 214 303

Escudero (P*), C/Galicia, 48, Tfno.: 926 252 309


FONDAS:
La Barra, El cordón, 7. Tfno.: 926 896 466, Villarrubia de los Ojos

Casa Mercedes, Avda. Cristo Rey, 19, Tfno.: 926 896 064, Villarrubia de los Ojos
El Olivo, Pza. España, 21, Tfno.: 926 854 516, Daimiel

Mesón Manchego, Manzanares, 87, Tfno.: 926 854 104, Daimiel

Gran Mesón, Ronda de Ciruela, 36, Tfno.: 926 222 043, Ciudad Real

Flor Canela, Toledo, 85, Tfno.: 926 274 494, Ciudad Real

Casa Julián, San Urbano, 27, Tfno.: 926 215 497, Ciudad Real

 


 

ETAPA 4: DE CIUDAD REAL A LA SOLANA

 

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La Etapa: Ciudad Real (650 m.)– Miguelturra (629 m.) – Almagro (649 m.) – Bolaños de Calatrava (640 m.)– Manzanares (654 m) – Membrilla (669 m) – La Solana (786 m.)


Total: 85 Kilómetros


Dificultad: Fácil

 

Amanece y nos enfrentamos al cuarto día de Nuestra Ruta del Quijote. A estas alturas pedalear resulta más fácil aún que andar a pie. Emprendemos la etapa desde el albergue y por lo tanto, entre que llegamos a Ciudad Real y la atravesamos para coger dirección Miguelturra, añadimos unos diez kilómetros más a la etapa. Casi sin desaparecer los últimos barrios de Ciudad Real, comienzan a vislumbrarse las primeras casitas de Miguelturra. Pasamos por este municipio sin ni siquiera parar, pues prácticamente acabábamos de empezar a pedalear, así que Miguelturra en Nuestra Ruta aparece sólo mencionada como también lo hace en el Quijote de Cervantes con ocasión de la gobernación de Sancho, cuando un miguelturreño va a pedir dinero al gobernador. De todas formas, cabe destacar la iglesia de Cristo de la Misericordia, con su torre neoclásica conocida como la “Torre Gorda”.

 

Después de visitar Miguelturra de la forma que se visita sin bajar de la bicicleta, concretamos nuestra primera parada en Almagro. Para ello cogimos la CM-412, un camino bastante tranquilo y más a primeras horas de la mañana, en el que todavía no calienta demasiado el sol y por el cual, tras unos veintiocho kilómetros prácticamente llaneando, llegaremos a la tan ansiada Almagro. Es el momento de parar para almorzar y aprovechar para visitar esta antigua y señorial ciudad disfrutando de todo lo que allí puede contemplarse, pues es preciosa.

 

El lugar más emblemático es la Plaza Mayor, cuadrangular, con hermosos soportales de piedra bajo dos galerías corridas de madera que en la actualidad están cerradas y acristaladas. En ella se encuentra el Corral de las Comedias, del siglo XVI y XVII, que es único en el mundo y que inmortaliza a los grandes autores del Siglo de Oro, cuyas obras se siguen representando allí, en el marco del Festival Internacional de Teatro Clásico. En esta misma Plaza se encuentran el Ayuntamiento y el Palacio Maestral (S. XV), que alberga el Museo del Teatro. Si no llegáis a Almagro excesivamente temprano tendréis la oportunidad de tomaros un cafecito en las numerosas terrazas que se instalan en la Plaza Mayor.

 

Después de haber descansado durante una hora en Almagro y disfrutado de sus encantos, nos encaminamos rumbo a Bolaños de Calatrava, término municipal separado del anterior por tan sólo seis kilómetros. En el término de Almagro, pero muy cerca también de Bolaños de Calatrava, se encuentra el Santuario de las Nieves (S. XVII) con su plaza de toros, donde se celebran dos romerías muy conocidas de los dos términos municipales. Si no tenéis miedo de agotar vuestras fuerzas, podéis acercaros a visitarlo. Es en Bolaños de Calatrava donde nos encontramos con los únicos cicloturistas que como nosotros están queriendo conocer un poquito de lo que fueron los parajes por los que vagó Don Quijote de la Mancha.

 

Después de compartir con esta pareja de Guipúzcoa impresiones, opiniones y experiencias sobre los escasos días que llevamos por La Mancha, nos ponemos rumbo a Manzanares, para llegar al cual tendremos que recorrer treinta y ocho kilómetros por la CM-4124. Aunque en cantidad son muchos kilómetros para hacerlos sin interrupción y después de haber almorzado, no os preocupéis puesto que se trata del tramo más fácil de todo el recorrido que hicimos por las tierras del Quijote. Se trata de treinta y ocho kilómetros totalmente llanos, en el que alcanzamos una velocidad media de 25 Km./hora sin hacer apenas esfuerzo. Así que en hora y media ya nos encontrábamos en Manzanares. En principio la etapa estaba programada hasta aquí, sin embargo debido a la facilidad y el avance que este último tramo nos proporcionó, llegamos antes de lo previsto, así que allí mismo, y después de visitar el pueblo, decidimos acercarnos hasta La Solana. Al final del día sabríamos que habíamos tomado la mejor opción.

 

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Manzanares es uno de los municipios más poblados de todo Ciudad Real. Esto se debe a que goza de una ubicación privilegiada; de hecho, fue un importante cruce de caminos en la época romana. Destaca su plaza del Ayuntamiento con forma ovalada. Además existen varias casonas nobles con las que toparéis al atravesar el municipio siguiendo las señales de La Ruta con dirección a Membrilla. Por lo tanto, el trayecto a Membrilla, puesto que tan sólo está a seis kilómetros, lo haréis por el camino de La Ruta, aunque no os sorprendáis si advertís que por el mismo transitan todo tipo de vehículos menos bicicletas, pues seréis los únicos cicloturistas.

 

Membrilla es una villa muy pequeña y que a pesar de poseer una iglesia parroquial significativa, dedicada al Apóstol Santiago del S. XVI, no nos detuvimos demasiado, pues el sol ya achicharraba como mejor lo sabe hacer al mediodía y convenía seguir pedaleando hasta llegar a La Solana. En Membrilla buscaremos la salida a la N-430. No tiene pérdida puesto que la villa se sitúa a un lado de la nacional, y cuando lleguemos a ella solamente nos quedarán unos quince kilómetros a La Solana por esta vía de perfil prácticamente llano que, aunque soporta un tráfico considerable, desciende en las horas centrales del día.

 

Una vez pasado el letrero que anuncia la entrada en el municipio de La Solana y después de haber dejado atrás la variante construida a sus afueras, comenzará como colofón de una etapa nada corta, el ascenso a la Casco Histórico y a la Plaza Mayor, que nos exigirá el último esfuerzo que más adelante será repuesto en la Ruta del Tapeo de la Plaza Mayor. Éste es el espacio urbano más característico de la villa. Tiene forma rectangular, con soportales, donde pueden verse interesantes muestras de arquitectura popular de diversas épocas. En ella se encuentra el Ayuntamiento, del siglo XVI, y la monumental iglesia parroquial de Santa Catalina, que ha sido declarada monumento histórico. La Plaza Mayor, que ha sido declarada también monumento histórico provincial, es un espacio idóneo para relajarse después de una etapa dura pero sobre todo larga.

 

El ambiente es impresionante y, aunque por ella pasan vehículos, a partir de las siete de la tarde se cierra al tráfico y se llena completamente de sillas y mesas y de gente que no tarda en ocuparlas. Además de las tapas comunes que acompañan a cada consumición, podréis solicitar también las tapas exclusivas de cada bar, que dan fe de que efectivamente estamos en la tierra del Quijote, y sobre las cuales encontraréis una guía en la oficina de turismo. En el bar Pablo os servirán pero solamente si las pedís expresamente “Suspiros de Dulcinea”; en el bar Alfonso, “Armaduras de Don Quijote”; en el Bar Serrano “Quebranturas de Rocinante”; y así hasta en unos veinte establecimientos de la Plaza Mayor y alrededores.

 

En resumen, es uno de los municipios donde merece la pena acabar alguna de las etapas, pues así dispondréis de más tiempo para disfrutar de su historia, de la gastronomía y sobre todo del ambiente vespertino que, de incluirlo como otra villa de paso, no podríais alcanzar a deleitarlo de esta manera. Si después de todo quedan fuerzas y ganas, también podéis acercaros a San Carlos del Valle a visitar la imponente Plaza Mayor con la impresionante iglesia del Cristo, del siglo XVII, pueblo recomendado por todos los habitantes de La Solana con los que entablamos conversación sobre nuestro viaje. San Carlos del Valle se encuentra a seis kilómetros de la Solana siguiendo la carretera CR-644.


POSADAS:
Miguelturra:
Hostal San Juan (SS**), C/ Peligros, 5, Telf.: 926 231 349


Almagro:
Don Diego (H**), C/ Bolaños, 1. Telf.: 926 861 287

Hospedería de Almagro (Hs**), Egida de Calatrava s/n. Tfno.: 926 882 087

La Posada de Almagro (Hs**), Gran Maestre, 5. Tfno.: 926 261 201

Los Escudos (Hs*), C/ Bolaños, 55A. Tfno.: 926 882 214

 

Manzanares:
Antigua Casa de la Bodega (H**), C/ Clérigos Camarenas, 58. Tfno.: 926 611 701

Sancho (Hs**), C/ Jesús del Perdón, 26. Tfno.: 926 611 016

 

La Solana:

San Jorge (Hs**), Ctra. Manzanares, S/N. Tfno.: 926 633 402

El Quijote (Hs*), Avda. Constitución, 161. Tfno.: 926 631 625

Chiqui (P**), Ctra. Valdepeñas, 27. Tfno.: 926 631 599


FONDAS:
Abrasador de Almagro, San Agustín, 18. Tfno.: 926 882 656. Almagro

Casa Gil, Plaza Mayor, 24. Tfno.: 926 860 334. Almagro

Casa María, Plaza de San Blas, 14. Tfno.: 926 612 510. Manzanares

Mesón La Teja, San Juan Bta. Concepción, 9. Tfno.: 926 610 283. Manzanares

Don Diego, Plaza de Don Diego, 2. Tfno.. 926 631 910. La Solana

La Mancha, Avda. de la Constitución, 137. Tfno.: 926 634 531. La Solana

Asador la Moheda, C/ Zorrilla, 14. Tfno.: 926 631 304. La Solana

 

 


ETAPA 5: DE LA SOLANA A ARGAMASILLA DE ALBA

 

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La Etapa: La Solana (786 m.) – Villanueva de los Infantes (840 m.) – Carrizosa (824 m.) – Ruidera (821 m.)– Castillo de Peñarroya (920 m.)– Argamasilla de Alba (671 m.)


Total: 108 kilómetros


Dificultad: Media

 

Madrugamos en La Solana, una vez más para sacarle más jugo al día. Nuestra Ruta continúa hacia Villanueva de los Infantes. La salida desde La Solana se realiza tomando referencia en todo momento Valdepeñas, hasta que ya en una de las rotondas que atravesaréis la elección sea o hacia Valdepeñas o hacia Villanueva de los Infantes por la CM-3127, que es la nuestra. En esta dirección y por este camino circularemos durante unos treinta kilómetros disfrutando de la inmensidad de campos de viñedos que se extienden a ambos lados de la vía con sus correspondientes bodegas y casas de vinos anunciadas por gigantes tinajas pintadas de blanco y añil en su franja inferior tan característica, y disfrutando de la vista que ofrece el Embalse de Puerto de Vallehermoso engrandecida y más apreciada teniendo en cuenta la escasez de agua que abunda por aquellas tierras.

 

Los últimos diez kilómetros de esta parte de la etapa son una recta con toboganes, de tal modo que desde más de diez kilómetros antes se puede ver perfectamente la torre de la Iglesia de San Andrés de Villanueva de los Infantes y no será hasta casi después de una hora cuando estemos efectivamente ante ella, datada en 1.668 y declarada monumento en 1.975, que alberga la primitiva tumba de Quevedo.

 

En esta etapa es obligatorio el madrugón puesto que la primera parada que es en esta localidad, inevitablemente acaba siendo más larga de lo normal, ya que posee un extenso patrimonio que merece la pena gozar con sus raíces barrocas y renacentistas que se dejan ver en los más de doscientos escudos que lucen en las fachadas de sus edificios más relevantes. Destaca la Plaza Mayor con sus arcos de piedra, el Hospital de Santiago, el pórtico de la Casa de la Inquisición, el convento de los Dominicos donde se conserva la celda en la que murió Quevedo, La Alhóndiga del siglo XVI, que fue Casa de Contratación y posteriormente cárcel, entre otros muchos.

 

Sin embargo, también merece especial mención puesto que es escenario de las aventuras que se relatan en el Quijote en los capítulos XVI a XVIII, donde se habla de la casona denominada “Casa del Caballero del Verde Gabán”. Además, estudios recientes revelan que el pueblo natal del héroe, el lugar del Quijote, era Villanueva de los Infantes y no Argamasilla de Alba donde hasta ahora se ha situado “el lugar de la Mancha” del que Cervantes no quiso acordarse en El Quijote.

 

Tras la visita larga, pero siempre insuficiente de esta cuna de la historia, y sintiendo los rayos de sol con más fuerza que en el primer tramo de la etapa, nos dirigimos rumbo a Carrizosa por la CM-3129. Son tan sólo catorce kilómetros que recorreréis fácilmente porque, a pesar de alguna subida al comenzar este tramo el camino os recompensará con una larga y fuerte bajada, la más intensa de toda Nuestra Ruta.

 

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El descenso finaliza en Carrizosa, en cuya entrada hay una gasolinera donde deberéis parar para aseguraros del camino a seguir desde esta localidad a Ruidera, puesto que no está bien indicado y, aunque se trata de la CR-6421, más conocida como La Retuerta, no aparecen indicaciones por ningún lugar y el aspecto es más el de una pista que el que nos hacemos cuando pensamos en carretera comarcal. En la gasolinera topamos (y seguramente toparéis) con una cuadrilla de señores que por su afición a la bicicleta conocen todas las sendas, pistas, caminos y atajos de la zona. Ellos fueron los que nos dieron todas las indicaciones para salir del pueblo dirección Ruidera, pero no contentos con ello uno nos guío en su motocicleta hasta el inicio de la carretera a las afueras de Carrizosa, en la parte alta del pueblo.

 

Fue de agradecer porque, a pesar de que preguntando hubiéramos llegado a Roma, como teníamos en la cabeza que íbamos a continuar por una carretera parecida a por la que veníamos, no hubiéramos pensado que por la parte de la sierra era por donde continuaba el camino. Pues bien, este trayecto de unos ocho kilómetros en su día era asfaltado y en la actualidad está plagado de baches, y parece más una pista que una carretera. El paisaje es precioso, con grandes llanuras en lo alto de la meseta y sin ningún signo de vida civilizada, con diferentes colores conjugados, en una palabra, bellísimo.

 

No tan bellas son las rampas que, al inicio y alguna más por la mitad de este tramo, te recuerdan que llevamos unos cuantos kilos a cuestas. Tras caminar estos ocho kilómetros por esta calzada, sin cruzarnos con ningún vehículo, ni ser humano, dejamos una aldea muy bonita a la izquierda, llamada Casas Blancas y nos dirigimos rumbo a Ruidera por la N-430, para lo cual tendremos que andar quince kilómetros por este tramo por el que apenas circulan vehículos y es de un perfil muy cómodo en general; además los últimos dos o tres kilómetros son totalmente de bajada hasta que se llega a Ruidera.

 

 

La sensación que te da esta pequeña localidad al llegar, es de un lugar turístico de veraneo con playa donde la gente pasea por las calles con el bañador y la toalla al hombro y a veces alguna camiseta, y es que nada más entrar al pueblo a la derecha se encuentra La Laguna del Rey, una de las quince que dan nombre al Parque Natural de las Lagunas de Ruidera, la cual en lo que toca al pueblo de Ruidera está habilitada para el baño, y recuerda más a una playa que a una laguna.

 

No es la única habilitada para el baño. Os encontraréis más si decidís ir desde Ruidera hasta la Cueva de Montesinos (a unos nueve kilómetros), importante enclave en el que se desarrolla la acción de algunos pasajes de “El Quijote”. Se cuenta que en ella Don Quijote baja con muchas dificultades al fondo de la cueva y, cuando sale de allí, afirma que ha encontrado a Montesinos, célebre personaje del romancero medieval, quien le ha referido que las lagunas son las siete hijas y las dos sobrinas de la Dueña Ruidera, que habían sido encantadas por el Mago Merlín. Consiste en una pequeña cavidad kárstica, generada por los procesos de disolución que el agua produce sobre las rocas de la zona.

 

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Después de descansar largo rato en Ruidera y reponer fuerzas, afrontamos el último tramo de nuestra etapa y quizás el más duro, por lo que hay que concienciarse de que, aunque sean tramos de subida, es lo último que nos queda por hacer en el día y para el día siguiente ya estará salvado. De la dureza del tramo primero, de Ruidera al Castillo de Peñarroya, ya nos habían advertido la cuadrilla tan maja que nos encontramos en Carrizosa. Y es que en los diez primeros kilómetros de los veintitrés que nos separan del Castillo, existen algunas subidas que, aunque no son muy intensas, son bastante prolongadas, pero teniendo de referencia las descripciones dadas por los anfitriones del lugar, la subida se te pasa esperando el hipotético fuerte repecho que nunca llega.

 

Este camino transcurre por la CM-3115, carretera muy tranquila por la que podréis disfrutar de un paisaje precioso y romper los prejuicios de la imagen de Castilla La Mancha (los que los tengáis), viajando en paralelo a las lagunas de Ruidera hasta divisar el Embalse de Peñarroya, junto al cual se encuentra el Castillo del mismo nombre, nombre que proviene del estrecho que allí se encuentra, estrecho de Peñarroya.

 

El enorme Castillo de Peñarroya fue una fortaleza árabe conquistada por los cristianos en 1.215. Situado sobre un acantilado que domina el río, donde se ha construido una presa y su consiguiente embalse, aún conserva dos recintos amurallados, la torre del homenaje, cuatro torreones y el patio de armas. Adosado a éste se encuentra el santuario de Peñarroya, lugar de romería para las gentes de Argamasilla de Alba y de la Solana que comparten patrona. Este monumento lo podréis visitar gratuitamente y, además, cuenta con múltiples áreas de descanso donde podréis sosegaros espléndidamente, pues habéis alcanzado el punto más alto del recorrido, salvando 140 m de desnivel. Desde allí tan sólo tenéis quince kilómetros de bajada hasta Argamasilla de Alba, punto final de la etapa más larga de Nuestra Ruta.

 

Argamasilla de Alba es una villa muy importante en lo que a la a la Ruta del Quijote se refiere, puesto que en ella se encuentra la Cueva de Medrano, declarada monumento en 1.972, lugar en el que estuvo preso Cervantes y donde al parecer comenzó a escribir las historias del caballero de la triste figura. Existen diferentes versiones sobre los motivos de su encarcelación, pero en cualquier caso Cervantes tenía buenas razones para no querer acordarse del nombre del lugar. Es por esto por lo que los habitantes de Argamasilla reivindican orgullosamente la Patria del Quijote, y además en 1.780 la Real Academia Española acepta como punto de partida de la Ruta del Quijote esta localidad. Sin embargo hay que recalcar los resultados de las nuevas investigaciones realizadas y anteriormente mencionadas, que apuntan a Villanueva de los Infantes como la verdadera patria de Don Alonso Quijano para indignación de la gente de Argamasilla.

 

Además de la Cueva de Medrano, en esta localidad no deberéis dejar de visitar la iglesia de San Juan Bautista en donde se encuentra la Capilla de los Pacheco, que contiene el cuadro de Don Marques Rodrigo Pacheco, de quien se relata que era un tanto excéntrico y perturbado y quien pudo inspirar el inmortal personaje de Don Quijote.


POSADAS:
Villanueva de los Infantes:
Hospedería Real del Quevedo (H***), C/ Frailes, 1, Tel.: 926 361 788

Posada la Abuela Fidela, Don Quijote, 17, Tel.: 619 339 736

La Gavilla (Hs**), C/ Campos de Montiel,6, Tel.: 926 36 18 93


Ruidera:
La Mancha (Hs**), C/ José María Aparicio, 27, Tel.: 926 52 80 65

Las Norias (Hs**) , Avda. Castilla-la Mancha, 61, Tel.: 926 528 032

Victoria II (P**), Vda. Castilla La Mancha, 59, Tel.: 926 528 070

Camping Los Molinos, tercera categoría, Ctra. Badajoz – Valencia, Tel.: 926 506 904

Albergue “Alonso Quijano”, Ctra. Las Lagunas s/n, tel.: 926 528 053. (Se necesita carné de alberguista. Ha estado cerrado por obras, así que conviene asegurarse que está abierto antes de acercaros hasta allí)


Argamasilla de Alba:

Torres (P*), Ctra. La Solana, 22, Tel.: 926 521 506

Hostal Peñarroya (H**), Ctra de Ruidera, Km. 2, Tel.: 926 521 290

Rocinante **, Ctra de Tomelloso, Km. 7, Tel.: 926 521 891


FONDAS:
Restaurante Casa Milagros, C/ Cervantes, 35, Tel.: 926 360 902, Villanueva de los Infantes

Bar Restaurante, La Plaza, Plaza Mayor, Tel.: 926 361 305, Villanueva de los Infantes

Mesón de Juan, Avda. Castilla la Mancha, 41, Tel.: 926 528 056, Ruidera

Moreno, Laguna Redondilla, Tel.: 926 699 043, Ruidera

El Quijote. Casa Victorino, Camino del Canal, 32, Tel.: 926 699 064, Ruidera

Restaurante La Mancha, C/ José María Aparicio, 27, Tel.: 926 528 209, Ruidera

Restaurante Quijote, Plaza de España, 13, Tel.: 926 522 403, Argamasilla de Alba

Restaurante Tara, C/ Ancha 7, Tel.: 926 521 910, Argamasilla de Alba

El Faro, C/ Juan de Zúñiga, 180, Tel.: 926 521 391, Argamasilla de Alba

 

(Continuar en la tercera parte del viaje)

Reyes Goikoetxea

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