RUTA DEL QUIJOTE EN BICICLETA 1

Ruta del Quijote en bicicleta

 

PRÓLOGO

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Todos los veranos, me gusta disfrutar durante al menos una semana, de vagabundear en bicicleta conociendo lugares por los que nunca he viajado, haciéndolo en este medio de transporte tan agradecido. Esta es una guía muy práctica para la gente que decida recorrer en bicicleta los lugares más emblemáticos por donde cabalgaron Don Quijote y Sancho Panza, que no exige mucho esfuerzo y que permite conocer un poquito de la historia que por allí aconteció, de las aventuras que Don Quijote protagonizó y, sobre todo, permite sentir esa emoción y alegría, que proporciona el recorrer pueblos y lugares montada en la bicicleta, con la casa a cuestas.

 

Nunca he tenido dificultad para encontrar información sobre las rutas que hasta ahora he recorrido, quizás porque han sido rutas muy conocidas y transitadas, lo que, por ser mis comienzos en el cicloturismo, me facilitaba mucho las cosas. Sin embargo, después de haber recorrido parte del Camino de Santiago Francés, del Camino que también va a Santiago de Compostela por el Norte y de la Ruta de la Plata, ya nada me parecería tan señalizado, acondicionado y organizado como hasta entonces.

 

Efectivamente, así fue. Cuando me propuse buscar información sobre La Ruta del Quijote, ésta era escasísima y lo único que encontré fue la Ruta (en adelante La Ruta) que se ha realizado con motivo del Cuarto Centenario desde la publicación del Quijote y que viene acompañada de esta descripción: “Esta ruta es un ambicioso proyecto ecoturístico y cultural, totalmente innovador, que invita permanentemente a la aventura y que nace con vocación de transformarse en uno de los itinerarios más importantes de Europa, esta compuesta de un total de diez tramos, que discurren a lo largo de 2.500 Km., y que ofrecen la posibilidad de disfrutar a pie, a caballo o en bicicleta de toda la belleza natural y cultural del corazón de Castilla-La Mancha”.

 

Esta presentación me convenció. No obstante, cuando continuabas leyendo sobre las características de los tramos, averiguabas con sorpresa que no eran transitables en todos sus kilómetros por la bicicleta, y que además algunos eran tramos independientes unos de otros, lo cual te expulsaba de La Ruta cuando decidías caminar de un pueblo a otro que no se encontraba dentro del mismo tramo.

 

Ante esta inseguridad decidimos, puesto que viajé con un amigo, programar nuestra propia Ruta del Quijote (en adelante, Nuestra Ruta) extrayendo de La Ruta anteriormente mencionada los datos de interés, los lugares emblemáticos y nutriéndonos asimismo de todos los artículos que desde primeros de año se estaban publicando con motivo del cuarto centenario y que nos suministrarían información sobre diferentes lugares de la Mancha, y que más tarde empalmaríamos, obteniendo nuestra propia ruta.

 

En este sentido, esta guía es fruto de la búsqueda de información sobre los caminos históricos, cañadas y lugares que transitó Don Quijote en su novelesca existencia, y de la toma de conciencia del estado, no siempre adecuado para la bicicleta, de la Ruta del Quijote.

 


 

ETAPA CERO: DESPLAZAMIENTO HASTA EL LUGAR DE COMIENZO

Ruta del Quijote 5 


 

En ocasiones anteriores, para trasladar la bicicleta al punto de partida donde empezaría el recorrido lo hacía mediante empresas de transporte urgente que me llevaban la bicicleta hasta el lugar adonde luego yo viajaba en autobús o tren, según combinaciones, y la recogía en la delegación correspondiente, tanto para ir como para volver, salvo en una ocasión que salí con una compañera directamente con la bici y las alforjas desde nuestro domicilio en Vizcaya, para recorrer la costa cantábrica.

 

Esta vez, lo hicimos diferente: viajamos con las bicis en todo momento, primero transportándolas y luego transportándonos ellas a nosotros. Para viajar al punto de partida, Toledo, cogimos trenes regionales. Primero el que salía de Vitoria hasta Madrid Chamartín y, luego, el que nos llevó desde Madrid Chamartín a Toledo. Los trenes regionales son los únicos en los que pueden viajar las bicis y además gratis, sin desmontarlas y con alforjas, pues van en un compartimento especial. Para la vuelta, cogimos el tren desde el lugar a donde llegamos en la última etapa de nuestra Ruta, Alcázar de San Juan hasta Madrid Chamartín y, desde allí, a Vitoria.

 

Una anotación para los que decidáis como nosotros comenzar la ruta desde Toledo: en el trayecto Madrid-Toledo hay un tramo que desde hace algunos años está en obras; por lo tanto, hay que hacer trasbordo en Algodor y los últimos catorce kilómetros hay que hacerlos en autobús, pero no os preocupéis por el tema de las bicicletas, porque viajan sin ninguna complicación en el maletero del autocar y, una vez más, sin desmontar.

 

Viajar de esta manera, en tren y con la tranquilidad de llevar las bicicletas al lado, resulta además de cómoda, divertida y sobre todo bastante económica.

 


 

ETAPA 1: DE TOLEDO A SONSECA

 etapa 1 toledo-sonseca


 

La Etapa: Toledo (529 metros de altitud) – Cobisa (675 metros) – Burguillos de Toledo (667 metros) – Ajofrín (770 m.)– Sonseca (756 m.)


Total: 35 kilómetros


Dificultad: Fácil, salvo los nueve primeros kilómetros de fuerte subida

 

Nuestro punto de partida, como ya os he contado, fue Toledo, capital de Castilla-La Mancha y ciudad reconocida por la UNESCO como Patrimonio de la Humanidad. En el Quijote aparecen numerosas referencias a esta ciudad, situada sobre una colina y rodeada por el río Tajo, ya que fue capital del imperio de Carlos V y muy característica durante el siglo XVII.

 

Primero visitamos tranquilamente la ciudad después de salvar un gran repecho, que no puedes evitar si vienes desde la estación de tren, y que nos condujo hasta la Puerta de la Bisagra, la entrada a todo el casco histórico toledano. Casco histórico precioso y emocionante, delimitado por la hoz que forma el río Tajo y las murallas, con sus callejuelas estrechas y empinadas donde convivieron tres culturas que dejaron su huella particular.

 

El recorrerlo, dadas sus inclinadas características, y más si se hace en bici, te roba algo de las fuerzas que recuperareis muy pronto en las numerosas terrazas de verano cercanas a la Plaza Zocodover, el Arco de la Sangre y la Catedral, entre otras muchas, donde os servirán además del refrigerio la correspondiente tapita, que nada tiene que envidiar a las de Granada, detalle que tendréis la suerte de ver y sobre todo saborear por toda Castilla La Mancha.

 

Una vez visitados los lugares más señalados de la ciudad, salimos del punto de partida de donde sale La Ruta oficial del Quijote, que según las empleadas de la Oficina de Turismo, partía del Parador Nacional, en dirección a Cobisa. Conviene puntualizar que llegamos a Toledo a la noche, dormimos y al día siguiente visitamos la ciudad, y a media tarde, a eso de las seis, comenzamos nuestra mini-etapa, cuyo objetivo principal era avanzar un poquito y restar kilómetros a la etapa del día siguiente.


Ruta del Quijote 1

 

Si al casco histórico de Toledo entramos por la Puerta de la Bisagra, la salida del mismo hay que hacerla por El Puente de San Martín, que está justo al otro lado de la colina. A partir de aquí y hasta el Parador Nacional son unos seis kilómetros de subida, al principio un poco más suaves, pero que luego se convierten en rampas construidas sin compasión, para las cuales necesitareis paciencia, pero sobre todo concienciación previa. El personal del Parador Nacional con el que topamos desconocía de dónde partía La Ruta, así que en esos casos es mejor olvidarse de ella, puesto que la señalización de la misma deja mucho que desear, y optar por otra alternativa, que es lo que hicimos siguiendo el camino que buenamente nos indicó la trabajadora del hotel-restaurante, quien nos ofreció los baños para refrescarnos.

 

A pesar de las insuficiencias que muestra La Ruta, conviene pedir en las oficinas de turismo los mapas correspondientes a los diez tramos en los que han dividido la misma, pues son útiles para informarse sobre los puntos de interés en los pueblos, las áreas de descanso por todo el recorrido, las cuales en ocasiones nos sirvieron para descansar durante la noche. Y, sobre todo, para aprovechar pequeños tramos que unen localidades cercanas, y que son de los que os podréis beneficiar y disfrutar, porque la cercanía entre los pueblos ofrece al camino garantías de ser transitable.

 

Otro tema que debéis mencionar en las oficinas de turismo, y por supuesto solicitar, son los conocidos como “Cheques Alojamiento Ruta de Don Quijote”, con los que os descontarán desde un 15 hasta un 30 % en determinados lugares de hospedaje concertados. Debéis pedirlo expresamente, porque nosotros desconocíamos su existencia, y únicamente nos hablaron de ellos en El Toboso, en el punto de información, cuando sólo nos restaban dos noches por La Mancha. En cualquier caso, los alojamientos señalados tampoco son muy abundantes.

 

Desde el Parador, por lo tanto, seguimos hacia delante venciendo todavía unos cuatro kilómetros más de subida, y posteriormente nos dirigimos hacia Cobisa, Burguillos de Toledo, y de allí cogimos la N-401 hacía Ajofrín. Aproximadamente en la mitad del camino entre Burguillos y Ajofrín hay un cruce hacia la izquierda que te lleva a Chueca; si decidís ir por ese camino os reenganchareis al recorrido de La Ruta. Pasáis Ajofrín y antes de daros cuenta ya estáis en Sonseca. Fin de la etapa después de haber recorrido treinta y cinco kilómetros. Habían sido pocos, pero muy intensos, y el calor tuvo mucho que ver en esto. Había llegado el momento de descansar para continuar frescos al día siguiente, aunque el descanso peligraba pues eran las ocho de la tarde y el termómetro marcaba treinta y ocho grados centígrados.


POSADAS:
Toledo:
Parador Nacional Conde Orgaz (H****), C/ Cerro del Emperador, s/n, tfno.: 925 221 850.

El Diamantista (H**), Plaza Retama, 4, Tfno.: 925 251 427

Boxes (Hs**) C/ Covarrubias, 4, Tfno.: 925 211 743

La Posada de Zocodover (Hs*), C/ Cordonerías, 6, Tfno.: 925 255 814

Albergue “Castillo de San Servando”, Castillo de San Servando, 925 224 554 (se necesita carné de alberguista y hay que reservar con un mínimo de 15 días de antelación)

 

Sonseca:
Gut Greco (Hs**) Avda. Reyes Católicos, 1, Tfno.:925 383 255

FONDAS:
Toledo, comida regional en la Plaza Zocodover, 13. Toledo

Mesón la Orza, Descalzos, 5. Toledo

Asador la Parrilla, Horno de los Bizcochos, 8. Toledo

El As de Copas. Arroyada, 55. Sonseca.

Palacios, Greco, 1. Sonseca.

Enebro, próximo al Arco de la Sangre, tapeo. Toledo.


ETAPA 2: DE SONSECA A PUERTO LÁPICE

 

etapa 2  sonseca-puerto lapice


La Etapa: Sonseca (756 m.) – Orgaz (774 m) – Manzaneque (715 m) – Consuegra (690 m) – Madridejos (688 m) – Puerto Lápice (673 m).


Total: 84 kilómetros.


Dificultad: Fácil

 

Comenzamos el día a las seis y cuarto de la mañana, con el calor impregnado en el ambiente, aunque con resquicios de aire que, aunque caliente, cuando caminabas en la bicicleta se convertían en algo de frescura. Partimos de Sonseca y viajamos hacia Orgaz. La distancia que las separa es de unos nueve kilómetros, llaneando, que se hacen rápido gracias al fresquito mañanero y el embotamiento que produce ponerte a pedalear tan seguido de despertar. La hora recomendable para comenzar las etapas son las siete de la mañana más o menos, si lo hacéis en Agosto como nosotros, puesto que es el momento en el que ya comienza a amanecer y se ve perfectamente el camino. Por otra parte, también resulta ser la hora ideal teniendo en cuenta que el aumento de la temperatura y del viento es proporcional al avance de las horas en el día.

 

Llegamos a Orgaz y nos encontramos con una villa señorial característica que da fe de su pasada gloria y que ha sido declarada conjunto histórico. Destacan el imponente castillo de los siglo XII-XIV, que perteneció a los Condes de Orgaz, donde se encuentra el boceto de “El expolio” de El Greco. Su Casco histórico está rodeado por restos de murallas árabes y en las afueras encontraréis el “Puente de los Cinco Ojos” sobre el río Riansares, construido en el siglo XVIII. Es a este puente a donde deberéis llegar dejándolo a la derecha y continuando por un sendero bien asfaltado con arbolitos a los lados y con pilotes que os indicaran que os habéis reencontrado con La Ruta. Siguiendo por este sendero tan cómodo, a los cinco kilómetros llegaréis a Manzaneque, cuya seña de identidad es el bello castillo del siglo XV, muy bien conservado y que se encuentra en el centro de la población, además de la iglesia parroquial de la Asunción.

 

De Manzaneque, y siguiendo las indicaciones de La Ruta que son unas losetas rectangulares de color verde oscuro y con el aspa que simboliza la celebración del Cuarto Centenario del Quijote, se llega a la salida del pueblo dirección a Consuegra. La comodidad del camino de La Ruta que os ha llevado a Manzaneque os invita a continuar por La Ruta hasta Consuegra, de la cual distan treinta kilómetros, pero tened cuidado porque son treinta kilómetros de los cuales los seis primeros están bien asfaltados o en su defecto con piedrilla, pero que a partir de los mismos ya no se puede transitar con la bicicleta (nos tuvimos que dar la vuelta). Desconozco si serían así los veintidós kilómetros restantes, pero os recomiendo que vayáis por la carretera. Estos treinta kilómetros son duros, y más si cargáis con diez kilómetros gratuitos de ida y vuelta por La Ruta, puesto que como el día avanza el sol calienta más intensamente y el viento sopla con más fuerza. Hasta Consuegra llegaréis por la CM-400 que la están reconvirtiendo en una gran carretera, pero no os preocupéis porque el tráfico es casi inexistente, además de que el terreno es totalmente llano.

 

Llegamos a Consuegra después del infortunio de haber tenido que darnos la vuelta y de haber pinchado. Más adelante nos informaría la gente de los pueblitos que pinchar en el verano y por los caminos es bastante común, puesto que existen unos pinchitos a los que llaman abrojos, que proceden de unas plantas, ya secas en agosto, y que se encuentran en los orillas de los caminos, por los que transitan tractores que las pisan y se las llevan pegadas en sus grandes ruedas y las expanden por donde quieran que esos tractores vayan. Son pinchos de color amarillo paja, que atraviesan totalmente la cubierta de la rueda; por este motivo, hay que fijarse bien cada vez que tengáis un pinchazo de revisar la cubierta por dentro, no vaya a tener un abrojo atravesado.

 

Consuegra es una localidad muy conocida por su azafrán. El monumento más representativo de la misma es el Castillo de la Muela de los siglos XII a XIII, situado sobre el cerro Calderito, donde también se encuentran once molinos de viento, de los cuales uno, “El Bolero”, funciona como oficina de turismo. Descansamos en su plaza mayor y bebimos agua de la fuente que está en la plaza y que, hasta ahora, era la única que habíamos visto en el centro de un pueblo. Desgraciadamente por la Mancha la sequía es palpable, y además de los ríos sin agua también lo suelen estar las fuentes. Es por esto por lo que es importantísimo llevar dos botellines en la bici, puesto que se recorren largos trayectos sin tener acceso al líquido más preciado, básico y necesario, que es el agua, la cual por cierto se calienta a la media hora. Además la sensación de sed se ve aumentada por el viento constante que aumenta la sequedad de la boca.

 

Después de descansar alrededor de una hora en Consuegra nos dirigimos hacia Puerto Lápice. En Consuegra los lugareños y hasta los municipales ya nos habían advertido de que La Ruta era intransitable hasta Puerto Lápice y, como no hay otros caminos que lleven allí, el tramo Madridejos Puerto Lápice lo deberíamos hacer por la vía de servicio que va entre la autovía A-4 y un campo infinito de olivos. Pero antes de llegar allí, y después de haber andado unos ocho kilómetros desde Consuegra por la CM-400, llegaríamos a Madridejos, municipio muy conocido, al igual que el anterior, por su producción de azafrán. Y de allí cogeríamos ya la recta final para llegar a la meta de la segunda etapa.


 

El trayecto Madridejos-Puerto Lápice resulta ser el más duro de la etapa. Como ya he comentado anteriormente se circula por la vía de servicio que va paralela a la autovía A-4 y, aunque en el lado derecho disfrutas del espectáculo que provoca un sinfín de olivos, se hace un poco pesado soportar el sonido de fondo del tráfico. Además, hay que tener en cuenta que para este momento ya lleváis acumulados unos sesenta kilómetros, que el viento hostiga con más fuerza y que el calor se hace insoportable.

 

Estas circunstancias hacen pesado el trayecto y más si le sumamos un pinchazo más, el segundo en un día; los abrojos nos lo harían pagar caro. Sin embargo, existe un dato reconfortante y que además nos llamó mucho la atención, y es que las sombras son exageradamente agradecidas: aunque haya un sol de justicia, si paráis debajo de un árbol experimentaréis seguidamente más fresco y el cambio de temperatura. A la dureza del camino por los motivos que ya os he comentado también se une el perfil del terreno que, aunque casi siempre llano en este último tramo, no dejó de sorprendernos con sus numerosos toboganes.

 

Y así, después de haber caminado unos veinte kilómetros desde Consuegra, abandonamos Toledo y entramos en la provincia de Ciudad Real, y con la rueda pinchada llegamos a Puerto Lápice donde, después de esta segunda etapa, pasaríamos la noche.

 

Puerto Lápice te hace cambiar por completo de época. Se trata de una pintoresca villa en donde la tradición sitúa la famosa venta en la que Don Quijote fue armado caballero. También dicen que se fija una de las mejores aventuras de la segunda salida del Quijote, aunque otros aseguran que no se trata de la segunda, sino de la primera. En cualquier caso, no hay que dejar de ver la Plaza de la Constitución, que muestra una arquitectura popular con soportales de madera, y la venta del Quijote del siglo XVIII. Todo el pueblo está compuesto por casitas blancas con una dobladillo de aproximadamente metro y medio que se levanta desde el suelo, de color azul añil, muy característico, y que veréis en la mayoría de pueblos de La Mancha. Un pueblo muy lindo.


POSADAS:
Orgaz:
Posada de la Cal (H*), C.N.-401, Km. 102,9. Tfno.: 925 347 218

Venta de Agar (Casa Rural), San Martín, 12. Tfno.: 925 317 151

 

Consuegra:
Las Provincias (H*), Ctra. Toledo Alcázar, Km. 61. Tfno.: 925 480 300

San Poul (Hs**), Avda. Alcázar S. Juan, 50. Tfno.: 925 481 315

Casa Rural Casilda, Urda 26. Tfno.: 677 394 872

 

Puerto Lápice:

El Puerto (H**), Juan Carlos I, 59. Tfno.: 926 576 000

El Aprisco (H**), Autovía A-4, Km. 134. Tfno.: 926 576 025


FONDAS:
La bodega, Ronda Escuelas, 1. Tfno.: 925 317 428. Orgaz

La Pradera, Ctra. N. 401, Km. 102. 925 317 111. Orgaz

Castilla, Sertorio 18 Bajo. Tfno.: 925 481 479. Consuegra

Los Molinos, Sertorio, 15. Tfno.: 925 475 448. Consuegra

La Vega, Las viñas, 11. Tfno.: 925 433 083. Madridejos

Venta El Quijote, el Molino, 4. Tfno.: 926 576 110. Puerto Lápice

El Puerto, Juan Carlos I, 59. Tfno.: 926 576 000. Puerto Lápice

La Noria, Plaza de la Constitución. Picoteo. Puerto Lápice


(Continuar en la segunda parte del viaje)

Reyes Goikoetxea

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