RINOCEROSE

Rinocerose, a la felicidad por la electrónica rock

 

         Esquizofrenia y melomanía. Dos constantes en la vida y la obra de una pareja de franceses que lleva más de diez años buscando la piedra filosofal que permita combinar guitarras y electrónica. Los psicólogos Patou y Jean-Philippe demuestran su humor y su conocimiento de la historia del rock una vez más en Schizophonia.


Tocáis desde 1993. ¿Cuándo os disteis cuenta de que iba en serio?

         – Nos dimos cuenta de que era algo distinto en el momento en que seis personas de la industria musical del Reino Unido se presentaron en Paris para ver un concierto nuestro en el que compartíamos escenario con Underworld.


Supongo que la música es algo así como un hobby, ya que sois psicólogos. ¿Es mejor así?

         – Siento desmentirte, pero… ¡la música es nuestra actividad principal!


¿Cómo utilizáis vuestros conocimientos de psicología en la industria? ¿Y en las canciones?

         – En el concepto de Schizophonia, la psicología la utilizamos como una clase de broma, incluso aunque a veces se una a la realidad. En cuanto a la industria, no vamos a desvelar nada. Es nuestro secreto.


El concepto detrás de Music Kills Me era muy bueno. ¿Cómo llegasteis a él?

– En Music Kills Me el concepto era la muerte, pero desde un punto de vista del arte pop más que desde la filosofía. El punto de partida fue una foto de Brian Jones en un libro titulado Murieron demasiado pronto y que presentaban como sus últimas fotos. También había fotografías de Jimi Hendrix, James Dean, Marylin Monroe y muchos otros.


Y para este disco, ¿cuál ha sido la idea?

         – El concepto estético de la esquizofrenia se centra en la esquizofrenia como un desorden de múltiple personalidad. Nosotros hemos puesto un cantante distinto en cada canción, lo que contribuye al estado de esquizofrenia en todo el disco. Tanto artística como humanamente, fue muy interesante. Sin embargo, tuvimos que aclarar y desechar muchas canciones para mantener algo de coherencia. Tal vez algún día las editemos…


¿Cómo fue el trabajo con los cantantes? ¿Qué fue lo que le dieron a las canciones?

         – Cada invitado trajo un trozo de su universo musical. La mayoría escribieron los textos, aunque nosotros les impusimos la condición de que hablasen de la sexualidad. Las pistas instrumentales ya existían antes de que ellos llegaran con su contribución.


Siempre hay humor en vuestras canciones. ¿Le llega a la gente?

         – Esperemos que sí. ¡Al menos tú pareces haberlo cogido!


Además, parece que hay un buen montón de tributos en vuestras canciones a otros artistas: Daft Punk en “Bitch”, Kiss en “Stop It”, AC/DC en “Bitch”, Depeche Mode en “Pleasure and Pain” o Smashing Pumpkins en “My Demons”… Parece un juego intentar adivinar cuántas hay en cada canción. ¿Podéis decirme alguna más?

         – Como nosotros también somos fans, nos salen un montón de referencias. Desde que empezamos, no hemos podido sustraernos a tomar ideas de la historia del rock and roll sin ninguna clase de restricciones: The Cramps en “Fucky Funky Music”, New Order en “Pleasure And Pain”, The Who en “Bitch”…


Esto demuestra que tenéis una gran colección de discos. ¿Ayuda algo a la hora de componer o lo hace más difícil?

         – Por supuesto que nos ayuda cuando estamos escribiendo las canciones. Sin embargo, debes tener claro cómo diferenciar entre lo que es inspiración e imitación. Debes tener cuidado de no perder tu estilo y debes conseguir que evolucione.

 

Tocáis mucho en España. ¿Es aquí donde conseguís la mejor respuesta?

         – España y los EEUU son nuestros lugares favoritos para dar conciertos. También hemos tocado mucho en Sudamérica, donde la gente se parece mucho en su respuesta al público español. 


¿Cómo reaccionan en vuestro país? ¿Sería diferente cantando en francés?

– Hemos tocado en Francia este verano y tuvimos una reacción bastante positiva. Pero no nos sale lo de cantar en francés. ¿Te puedes imaginar a nosotros cantando “Tu va être ma pute”?

 

Supongo que ha sido una sorpresa ver cómo han aparecido en los últimos años muchos grupos que mezclan las guitarras y la electrónica. ¿Os sentís reivindicados?

         – Para nosotros fue algo natural. Buscábamos el puente que uniera esas dos clases de música, las guitarras del rock y la música electrónica, y creíamos sinceramente que habría más gente que haría lo mismo más adelante. Estamos orgullosos de haber sido los primeros, y seguiremos haciéndolo.

Xavier Valiño

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