RED BEARD

Red Beard, pioneros al Sur

 

 

El grupo que lidera Jaime Jiménez acaba de editar su nuevo álbum, All or Nothing, tras los dos volúmenes de Nobody’s Gonna Bring Me Down publicados respectivamente en 2015 y 2016. Si entonces despuntaron con su sonido americana, en su vertiente country y western, ahora se acercan también al rock sureño, a lo que contribuye la reciente incorporación de un batería.

 

Durante este año, además de continuar con sus giras por España, Red Beard dará el salto internacional, visitando Europa y Estados Unidos. Así, a finales de abril y principios de mayo darán seis conciertos en Texas, iniciando su periplo internacional. Poco antes de iniciar el viaje, hablamos con Jaime.

 

Tenéis tres trabajos publicados, pero los dos anteriores tenían 6 y 8 canciones respectivamente, así que bien se podrían considerar mini-LPs. ¿Cómo ves tú los tres trabajos?

          – Pues no sabría cómo contestar a eso. Como compositor simplemente son mis creaciones y cada una en su etapa dentro de la carrera de un artista. Son canciones y creaciones que surgen en ese momento, y ahora haré lo que me pida el ahora.

 

En este se nota una evolución ya desde la primera canción, “Something Real”, más cercana al rock sureño. ¿Era esa la idea para el álbum, mantener la idiosincrasia de los dos trabajos anteriores, pero avanzar en esa dirección más eléctrica y rockera?

          – Sí, esa era la idea, aunque mantenemos algún western como “Gun You Down” o “Islanders”, esta última hablando de los pioneros canarios que viajaron a USA y formaron parte de su historia.

 

¿Cómo ves tú esa evolución a través de las 24 canciones que has editado?

          – Quizás soy yo el menos adecuado para opinar de mi trabajo (risas). No me gusta mirar atrás, me centro y disfruto del momento. Lo que sí me gusta es analizar lo que haré en un futuro, soy más de mirar hacia delante.

 

¿Y en tus textos? ¿Ha influido o influirán tus recientes responsabilidades familiares?

          – Ser padre es algo muy importante en mi vida, algo que deseaba, y  por supuesto influye en mi trabajo, pero en este caso, probablemente para el siguiente disco. Ya tengo una canción en mente para mi hija Dakota.

 

¿Qué es lo que más te motiva a la hora de componer los textos? Parece como que las letras te sirven para exorcizar cosas que te han pasado.

          – Como bien has dicho, en muchas ocasiones sirven para exorcizar cosas, es mi modo de evasión.

 

¿Hasta qué punto ha influido en la nueva dirección contar con un nuevo batería o era un sonido que ya iba saliendo independientemente de este hecho?

          – Bueno, era algo que tenía en mente desde un principio. Me gusta marcar los ritmos de las cosas y creo que ahora era el momento adecuado.

 

En este caso, ¿dónde fue grabado el disco? ¿Qué condiciones son necesarias a la hora de grabar para que todo fluya perfectamente?

          – El disco ha sido grabado en mi estudio y toda la producción ha sido soportada por la misma empresa, Red Beard S.L. Creemos que de momento lo podemos gestionar nosotros mejor. Las condiciones son la calma a la hora de trabajar, intentar no obsesionarse con algunos detalles y tener un buen equipo de trabajo.

 

Si Nobody’s Gonna Bring Me Down (Nadie podrá conmigo) se podía entender como una declaración de principios, supongo que All or Nothing (Todo o nada) también, ¿no? ¿Qué pretende representar?

          – Sí, en este caso lo es, una declaración de intenciones. La cosa es que, hablando con el equipo de trabajo de Red Beard, siempre llegamos a la conclusión de que hacer las cosas a medias no vale, hay que arriesgarse y tirarse a la piscina. Donde vemos un no, nosotros lo transformamos para que sea un sí. Si vemos una puerta cerrada, abrimos un agujero en la pared si hace falta para pasar al otro lado. Y nos gusta jugar la partida a todo o nada.

 

Me gusta el instrumental “Morning Train”. Esta canción en concreto no es tuya. ¿Habéis compuesto más canciones así? ¿Se ha quedado alguna fuera? ¿Alguna que naciese como instrumental y le acabases añadiendo letra?

          – La canción surgió porque queríamos tener una instrumental para armónica, así que le propusimos a Butler una idea y el la desarrolló para su instrumento.

 

¿Compensa en este país hacer la música que haces?

          – Buena pregunta, aunque difícil de contestar. Esto daría para horas de conversación. En parte sí, hay unas cuantas que lo hacen cojonudamente bien y que son muy buenos, como puede ser Electric Alley o Dead Bronco, cada uno en su estilo, pero hay un buen público que acoge con ganas a estas bandas.

 

¿Y hacerla desde las Islas Canarias?

          – Esa es una pregunta que he contestado en varias ocasiones. Tiene bastante más sentido que desde cualquier otro sitio de la geografía española. Canarias siempre tuvo un puerto muy importante y estratégico en el Atlántico, y es por ello que los primeros disco de rock & roll entraron a las islas primero que a ningún otro sitio. En Canarias ha habido mucho rock & roll de siempre. Recordemos que bandas como Los Canarios compitieron en listas con bandas como Rolling Stones o The Beatles, y eso se le olvida a mucha gente. Otra cosa importante es la presencia desde hace siglos de canarios por todo el sur de USA, familias enviadas por la corona española para colonizar desde Canarias. Ciudades como San Antonio de Texas, ST. Bernard Louisiana y un largo etc. fueron fundadas por canarios. Les animo a visitar las páginas que tenéis en la web al respecto porque es una historia apasionante. Otro detalle, y con esto termino porque podría alargarse esto demasiado, es que la primera grabación de la historia de música cajún fue grabada por Joe Falcón, un descendiente de canario en Louisiana en 1928.

 

Has hecho varias giras por la Península. ¿Cómo ha ido? ¿Es difícil gestionar toda la infraestructura necesaria para ello?

          – Pues muy contentos hasta ahora, y con ganas de seguir trabajando. Es complicado a veces gestionar algunas cosas, pero siempre encontramos solución.

 

Hasta ahora no has tocado en Europa, creo. Pero supongo que tu interés está en tocar en Norteamérica. ¿Has estado allí alguna vez?

          – Estamos trabajando con un promotor para organizar una gira por Europa, pero sí, nuestras miras están ahora en USA. Será la primera vez para el proyecto.

 

¿Y hay proyectos para tocar allí? ¿Cómo te gustaría que fuese?

          – Claro, ya hay una gira montada y que dará comienzo el día 25 de abril, aunque iremos en marzo a hacer promoción en radios y medios, y a Louisiana invitados por Wade Falcon a tocar allí a raíz de la canción “Islanders”. Estamos preparando ya una segunda salida para hacer más Estados.

 

¿Y cómo crees que recibirían tu música?

          – Pues estamos a punto de ir y ya tenemos muy buenas críticas por parte de los programadores de las salas y promotores. Tuvimos la oportunidad de tocar con Rami Jaffee, teclista de Foo Fighters y The Wallflowers, y Cord Carpenter, y eso fue un punto de conexión muy bueno. De hecho, salió de ellos organizar esta primera salida de la banda a USA. De momento nos aceptan como uno más de allí, y eso es punto de partida cojonudo (risas).

 

Supongo que el Premio de Toma 1 de Radio 3 supuso un buen espaldarazo en su momento, ¿no?

          – Sí claro, que Manolo Fernández nos nominase fue todo un honor y una sorpresa. Si alguien sabe de Americana Music en este país, ese es él.

 

A estas alturas, el grupo está ya más que cohesionado, ¿no?

          – Sí, esto es un no parar todo el rato, y tener un buen grupo de trabajo es fundamental y mi obsesión. Y en este caso lo tenemos.

 

¿Qué aportan los músicos a las canciones? ¿Cómo de distintas serían sin ellos?

          – Aportan muchísimo y también me aguantan muchísimo mi presión (risas). Son unos grandes profesionales, no sólo como instrumentistas sino como compañeros de trabajo. Con ellos he podido crear un buen ambiente donde todos opinamos y marcamos los ritmos. Es un lujo trabajar con ellos.

 

¿Conoces a grupos como The Milkyway Express o The Soul Jacket? ¿Te sientes cercano a lo que hacen o hay otros grupos españoles que te llegan más?

          – Grandes bandas ambas y, como dije antes, los Electric Allley o los Dead Bronco.

 

¿Cómo te ves en diez años? ¿Crees que seguirás grabando discos y haciendo giras?

          – Uf!!! Me gusta planificar algunas cosas para el futuro, pero quizás para uno más inmediato (risas). Ya veremos qué pasa de aquí a diez años.

 

Por último, ¿cuál ha sido la mejor anécdota que te ha sucedido en este tiempo en el mundo de la música?

          – Pues la verdad es que son muchísimas y algunas de ellas bastante intimas y de situaciones con la banda. Pero, quizás, elijo la de tocar en Guinea Ecuatorial (África) para más de 300 niños de un orfanato. Esa me la llevaré siempre en el corazón.

 

 

 

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