PRIMAVERA SOUND 2008

Primavera Sound 2008

Nick Lowe / Portishead

Riesgo, ¿qué riesgo? Con 60.000 asistentes, sólo 2000 menos que en el 2007 -a pesar de coincidir con otros tres festivales importantes el mismo fin de semana-, y cerca del 45% de extranjeros, Primavera Sound se ha convertido en la cita ineludible anual para quienes los amantes de propuestas musicales retadoras y variopintas.

 

Por lo tanto, los principales riesgos han terminado manifestándose en cuestiones al margen de lo artístico, ya sea perderse actuaciones por la coincidencia fatídica de horarios (¡150 artistas este año!), por elegir equivocadamente a priori o, más preocupante, que las protestas por el ruido de los vecinos y clientes de los hoteles cercanos fuercen un posible cambio de localización, perdiendo el que se ha convertido en el lugar perfecto para el Festival, incluyendo el espectacular Auditorio.

 

Portishead / Nick Lowe

En lo demás no hay error posible. Salvo algunas decepciones entre lo visto (MGMT, Devastations, The Sonics), bandas en estado de gracia a las que no llegamos pero de las que sólo escuchamos elogios (Health, A Place To Bury Strangers, The Felice Brothers) y revelaciones en directo (Caribou, Edan & McDagha, Holy Fuck), todo fue un festín. Empezando por Nick Lowe y su lección magistral: todo su concierto se deslizó como un guante de seda, sencillo, suave, sin efectismos, pero con un repertorio y una clase al alcance de los elegidos.

[Ver setlist de Nick Lowe aquí]

El mayor reclamo en principio era Portishead, recuperados 10 años después y con dos recitales, ambos con las mismas canciones, intensos, exigentes, angustiosos, pero de un recuerdo imborrable. En el escenario exterior les acompañó Chuck D improvisando sobre el final de “Machine Gun” y, al día siguiente, en el Auditorio se vivió una invasión pacífica del escenario espoleado por ellos mismos mientras remataban su indisimulado homenaje a Silver Apples, “We Carry On”, su mejor canción, con parte del público en medio de su letal maquinaria. La cara de satisfacción de sus autores y de todos los asistentes fue el mejor síntoma de haber presenciado algo irrepetible.

[Ver setlist de Portishead aquí]

 

Public Enemy / Young Marble Giants

Entre los nombres con más tirón, Public Enemy -que venían calientes del hotel en el que se habían negado a dar sus tarjetas de crédito para cubrir posibles gastos extra- se mostraron en mejor estado de forma que nunca en los últimos 15 años, nerviosos, brutales y demoledores -su primer “fuck the United States” cayó enseguida-, recreando su segundo disco 20 años después, aunque por falta de tiempo (el que cedieron a sus DJs al inicio) tuvieron que obviar la parte final de éste y cambiarlo por himnos como “Fight The Power” . “Paz, unidad y poder”, con el puño en alto, fue su despedida. Young Marble Giants, reunidos después de mucho tiempo, fueron tan hieráticos en su impecable actuación como lo era su música.

 

Les Savy Fav / Bon Iver

Hubo más nombres a recordar de esta edición. Bon Iver puso, con grandes canciones y un falsete estremecedor, la piel de gallina en el Auditorio a las 4 de la tarde, presentando lo que es -parece increíble- su debut. Les Savy Fav trajeron el rock afilado y el desfase, con un cantante encantador y chiflado (Tim Harrington) que pasó más tiempo fuera del escenario que sobre las tablas, con los guardias de seguridad vigilándolo más a él que a los asistentes -o sea, el mundo al revés-: un tipo gordo, alto y calvo que se medio desnudó, se cambió de ropa, se puso un bañador se echó encima toda clase de líquidos y confeti, entrevistó al que pasaba por allí, le quitó el teléfono a alguien y se puso a hablar por él, camino de rodillas entre la gente, besó, le besaron, intentó romper una verja metálica, organizó una sentada, paseó continuamente entre sus seguidores y armó lo nunca visto, con la sensación continua de no saber qué iba a pasar a continuación. Inolvidable y tronchante.

Shellac / Morente con Lagartija Nick

Devo siguen resultando divertidos y sorprendentemente efectivos en directo con su dadaísmo robótico, haciendo que sus clásicos suenen aún más brillantes. Shellac repitieron fuera del Auditorio la precisión quirúrgica y la distorsión de hace dos años, aunque sin la presión y la imagen impagable de tener a todo el público envolviéndolos. Animal Collective siguen impresionando con su psicodelia lisérgica, rítmica y ácida, ahora un punto menos lejos del pop. Y Morente, con Lagartija Nick, recreó con una llamarada eléctrica el gran Omega, reivindicando que algunos artistas estatales merecen un lugar en la primera fila del Festival.

 

Mary Weiss / Cat Power

Ésta también fue la edición de las mujeres. De Cat Power, que convenció más con sus movimientos gatunos y sensuales -¿de verdad es ésta la misma chica tímida de hace unos años?- y su banda de lujo Dirty Delta Blues (con Jim White de Dirty Three, Judah Bauer de Jon Spencer Blues Explosion, Gregg Foreman de Delta 72’s y Erik Paparozzi de Lizard Music) que con su limitada voz. De Mary Weiss, con un recital entrañable y otra banda de veteranos infalibles. Y, también, de la desgarradora Scout Niblett y de la deliciosa Holly Golightly.

 

Holly Golightly / Scout Niblett

Entre los debutantes, dos bandas de jóvenes que han firmado dos discos contagiosos y que, en directo, resultaron perfectos para cerrar la noche del jueves y el viernes respectivamente: Vampire Weekend y The Rumble Strips. Sólo queda por mencionar la fiesta que montaron The Go! Team, la clase que mantienen en sus turbulencias anímicas Tindersticks y lo bien que combinan en directo la electrónica y lo orgánico The Notwist. Como siempre, demasiado para el buen paladar.

 

Vampire Weekend / The Rumble Strips

(Curiosas versiones: Curioso resultó escuchar dos versiones casi seguidas por partida doble: el “Satisfaction” de los Rolling Stones a cargo de Devo y Cat Power y el “Hallelujah” de Leonard Cohen por Rufus Wainwright y Morente con Lagartija Nick. Hubo más: Russian Red recordando a The Beatles (vía Smokey Robinson) en “You Really Got A Hold On Me”, The Swell Season a los Pixies en “Cactus” y, la más sorprendente, de nuevo Cat Power acordándose del “Angelitos negros” de Antonio Machín).

 

Tindersticks / The Go! Team

 

(Más fotos en: http://picasaweb.google.es/wampush)

 

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