PREFAB SPROUT (I)

Prefab Sprout, la perfecta canción pop (I)

 

 

Si Satanás está en posesión de las mejores melodías, Paddy McAloon le robó al mismo Belcebú. No está claro cómo sucedió ni cuándo, pero el caso es que se apropió de unas cuantas canciones pop perfectas sin que este se enterara. Además, regodeándose en ello y para escarnio público del anticristo, el escocés se atrevió a asegurar en una de sus primeras canciones editadas que sí, que el diablo las tenía todas, desviando la atención lejos de su persona.

 

No creemos que Paddy McAloon le vendiera su alma al diablo, como siempre se ha mantenido que hizo Robert Johnson (y algún que otro músico) por un puñado de sus armonías celestiales, aunque sí es cierto que lo necesita imperiosamente para seguir viviendo, llegando a afirmar que “si no estoy componiendo, estoy muerto”. (Repasamos su historia en tres entregas a publicar hoy, mañana y pasado)

 

Cuando hay una teoría bastante extendida desde 1983 que mantiene que Prefab Sprout significa POP, así en mayúsculas, por algo será. ¿Acaso tiene que ver en esa consideración canciones como “Bonny”, “Appetite”, “Cruel”, “When Love Breaks Down”, “Hey Manhattan!”, “Looking for Atlantis”, “Wild Horses”, “All the World Loves Lovers”, “Music Is a Princess”, “Billy”, “The Best Jewel Thief in the World”, “Bearpark”, “Dragons”…? ¿O será por discos como Steve McQueen, Jordan: The Comeback,  Protest Songs, Let’s Change the World With Music…?

 

Ahora, asumiendo que probablemente Paddy McAloon nunca vuelva a grabar un álbum como aquellos -dos enfermedades en los últimos años lo han dejado bastante tocado-, y aunque hay quien no pierde la esperanza de que se edite alguno de sus numerosos discos inéditos, es buen momento para repasar la historia de Prefab Sprout, una trayectoria que se podría prever insípida al lado de sus canciones, pero que tiene los elementos suficientes como para comprobar que detrás de su obra había mucho más que una aparente sencillez.

 

 

En las alturas de Andrómeda

 

“Creo que cuando eres joven estás en contacto con otros sentimientos y quieres decir algo sobre el mundo. Hice muchas canciones así, que abordan asuntos diferentes. Quise escribir música romántica porque me gusta oírla, al igual que busqué utilizar canciones de amor para hablar de cosas externas a las relaciones amorosas. No obstante, alguna habla también de nuestra relación con nuestra propia mortalidad. El romance, para mí, es un tema que me gusta usar en un sentido más literario, en el sentido en que deseas las posibilidades que la vida tiene para darte, y no en el sentido que puede ofrecer un disco de Lionel Ritchie”.

(Totas las citas de Paddy McAloon)

 

 

Los hermanos McAloon vivieron sus primeros años en el condado de Durham, Escocia, más concretamente en una pequeña población llamada Witton Gilbert. Paddy nacía el 7 de junio de 1957 y su hermano Martin cinco años después, el 4 de enero de 1962. Entre 1968 y 1975, Paddy asistió al colegido en el Seminario Católico de Ushaw, aunque como ‘estudiante laico’, como siempre quiso dejar claro.

 

En 1972, cuando contaba 14 años, Paddy McAloon ya soñaba con componer canciones y con darle forma a las sinfonías pop que escuchaba en su cabeza. Tan claro lo tenía que una de las primeras creaciones que sale de su mente es el nombre de su futura banda, Prefab Sprout (Brote Prefabricado), tras descartar otros como Grappled Institution, Chrysalis Cognosci, Dry Axe o Village Bus. Su intención de adolescente era crear un nombre inusual a imagen de alguno de los más famosos de la época como Moby Grape, Tyrannosaurus Rex o Grand Funk Railroad. Tardaría aún unos cuantos años en usar el primero de ellos, el que más le convencía, pero ya tenía un punto de partida. Otra explicación que daría más adelante sobre el origen del nombre con el que pasaría a la posteridad es que lo había tomado de un texto malinterpretado de una canción de Nancy Sinatra y Lee Hazelwood, “Jackson” (en concreto, el verso que dice “hotter than a pepper sprout”), aunque el resto del grupo siempre mantuvo que esta historia se la habría inventado.

 

En 1974, McAloon forma su primer grupo, Avalon, con cuatro amigos, influido por Marc Bolan -“mi primer héroe”- y David Bowie, así como “cientos de grupos excesivos que no quisiera mencionar”. Su repertorio consistía sobre todo de versiones (entre ellas, “While My Guitar Gently Weeps” de The Beatles, “Rock and Roll” de Led Zeppelin y algún tema de Eagles que el tiempo ha borrado) y durante una temporada tocaron por los garitos de la zona. Entre 1975 y 1978, el joven músico sigue practicando con su guitarra mientras estudia en la Universidad Politécnica de Newcastle, al tiempo que trabaja, junto a su hermano, en la gasolinera de su padre para sacarse un dinero extra.

 

Sería en 1977, en pleno apogeo punk, cuando Paddy da forma a la primera formación de Prefab Sprout persiguiendo la perfecta canción pop, junto a su hermano Martin en el bajo y Michael Salmon en la batería. Dos años después coinciden varias veces con otra banda primeriza, Instant Bop; la novia de su líder John Sunter -quien aparecería entre los agradecimientos de los dos primeros discos de Prefab Sprout-, Wendy Smith, acabaría formando parte de la siguiente formación de la banda, para convertirse en el contrapunto femenino en las voces de la formación durante dos décadas. En los siguientes cuatro años recorren gran parte de los locales con música en vivo de las Midlands, sin contrato discográfico aunque fogueándose en directo.

 

En febrero de 1982 graban su primer single con dos canciones: “Lions in My Own Garden (Exit Someone)” (acrónimo de Limoges, ciudad francesa en la que por aquel entonces estudiaba la novia de Paddy) y “Radio Love”. Lo publican con una edición limitada de 1000 copias en Candle Records, discográfica creada para la ocasión y que se presentaba como el sello en el que “la cera no prenderá tu mecha”. Es en los conciertos de presentación del single cuando Wendy Smith se incorpora definitivamente al grupo.

 

Siete meses más tarde graban su segundo single, “The Devil Has All the Best Tunes” (“El diablo tiene todas las mejores melodías”), incluyendo en la cara B “Walk On”, un tema compuesto seis años antes sobre “el consuelo de la música cuando eres joven, haciendo exámenes, escuchando pop y metido en tu propio y pequeño mundo”. Wendy pone ya los coros, tal y como haría desde ese momento en casi todas las grabaciones del grupo, a la que se suma en esta ocasión su amiga Feona Atwood. Por aquel entonces, los comentarios en los discos y las notas de promoción las empieza a firmar una tal Emma Welles, que más tarde se descubriría que no es otro que el propio líder del combo, Paddy McAloon.

 

El responsable de la tienda HMV de Newcastle, Keith Armstrong, escucha los singles y monta un sello para reeditarlos, Kitchenware Records; el primero aparece en marzo de 1983, ahora con una foto de Edie Sedgwick (actriz musa de Andy Warhol) en la portada, y el segundo en octubre. Por aquel entonces, el batería que les acompañaba abandona el grupo. Prueban a varios músicos y dan varios conciertos con distintos baterías, aunque sería finalmente Graham Lant quien grabaría con ellos el primer disco. Cuando las sesiones de grabación finalizan, Keith Armstrong lleva las cintas a Londres. Habla con CBS y consigue que Muff Winwood (hermano de Steve Winwood) les firme un contrato por ocho discos, quedando Kitchenware como mánager del grupo. Antes de editar Swoon, su primer álbum, el grupo hace una gira con Elvis Costello.

 

 

Por fin, en marzo de 1984, se edita su disco de debut, 10 años después de haber empezado a componer canciones. La portada de aquel debut muestra la silueta de una pareja bailando, una idea que intentaba simbolizar el ‘renacimiento musical’ de McAloon. El disco, que contiene temas inolvidables como “Cruel”, “Couldn’t Bare to Be Special” (ambas alabadas por Elvis Costello), “Cue Fanfare” o “I Never Play Basketball Now”, nunca fue del agrado de Paddy McAloon. Cinco años más tarde aseguraba al respecto: “No me gusta nada nuestro primer disco. Hay un gran álbum ahí y tengo el proyecto de hacerlo de nuevo. Si pudiera, iría por todas las tiendas con la cara cubierta para comprar todas las copias que hay o, mejor, cambiarlas por nuevas versiones”.

 

Tras editar el disco, Neil Conti se incorpora a la batería. Él sería, por fin, el cuarto elemento clave del grupo, al menos para los siguientes y definitivos discos, el que completaría la formación clásica de la banda. Por aquel entonces tiene lugar también otro de los elementos clave en la trayectoria de la banda: Thomas Dolby, reputado músico y productor, escucha varias canciones del debut de Prefab Sprout mientras participaba en un programa de la BBC en directo, reconociendo su sorpresa y admiración abiertamente al micrófono. Keith Armstrong, responsable de Kitchenware Records, que estaba escuchando la emisora en aquel momento, no tarda en ponerse en contacto con él, y Dolby acabaría produciendo sus dos discos más recordados.

 

En su primer encuentro, Paddy McAloon muestra a Dolby 60 canciones que ha compuesto a lo largo de los años. El primer trabajo del productor consiste en seleccionar las once que acabarán formando parte del segundo disco del grupo para, a continuación, sacarles todo el brillo posible desde la mesa del estudio. Todas las que Dolby acabó eligiendo eran anteriores a 1979, así que habían sido compuestas mucho antes incluso de grabar su primer disco.

 

Steve McQueen, que para Paddy McAloon debería haber sido el quinto disco en el plan de ediciones que había previsto años antes para el grupo, aparece como su segundo álbum en junio de 1985, con una nota que dice: “Debido a la excepcional duración de este disco, pínchalo MUY ALTO”. Es, sin duda, su álbum más celebrado, definido en su día como “una suite de canciones acerca del amor y del deseo, del querer y la ruptura: Steve McQueen es el Pet Sounds de los ochenta y, por mucho tiempo que pase, su perfección resplandeciente no disminuirá”.

 

Su portada, las más icónica de todas las que editaron y que se convirtió también en la imagen más recordada del grupo, con los cuatro componentes acompañados de una moto de época, no era en color, sino en blanco y negro, pero acabó siendo coloreada por deseo del diseñador de su carátula; además, el retrato no fue hecho por el fotógrafo contratado para la sesión, sino por su ayudante, por lo que el cuarteto aparece en él mirando hacia otro lado, aumentando la sensación de extrañeza.

 

El álbum encuentra problemas en los EEUU para su edición: los herederos de Steve McQueen amenazan con demandar al grupo, por lo que cambian su título por el de Two Wheels Good (Dos ruedas está bien), en alusión a la moto de la portada, aunque la cita está tomada realmente de una frase de Rebelión en la granja de George Orwell. Igualmente, para evitar complicaciones, la canción “Faron Young” (nombre de un venerado cantante norteamericano de country) pasa a titularse en aquel país “Faron”. No son las únicas diferencias con la edición del resto del mundo: en la versión estadounidense incluyen una toma distinta de “When Love Breaks Down”, en la que no intervino Thomas Dolby, y tres caras B no aparecidas en la edición británica: “He’ll Have to Go”, “The Yearning Lions” y una nueva mezcla de “Faron (Truckin’ Mix)”.

 

El grupo, con un montón de canciones disponibles a las que dar salida, decide grabar inmediatamente su siguiente álbum, en varias fechas libres entre la gira por Europa y algunos conciertos en Japón. Registran Protest Songs en septiembre y optan por publicar una edición limitada durante una semana en diciembre de ese año, coincidiendo con la gira de Steve McQueen. El éxito inesperado del single “When Love Breaks Down” de Steve McQueen lleva a su compañía a archivar  indefinidamente su siguiente disco, aunque algunos ejemplares destinados a su venta en Japón se pierden, con lo que empiezan a circular copias piratas conocidas como The Protest Demos.

 

 

 

En marzo de 1988 aparece su tercer disco, From Langley Park To Memphis, que se adelanta con un single, “Cars and Girls”, que se mofa de la temática habitual de las canciones de Bruce Springsteen: “Simplemente quería decirle a Springsteen que esa metáfora para todo (‘la vida es una autopista’) no es lo suficientemente grande para incluir toda la complejidad y tristeza de este mundo”, aseguró entonces Paddy McAloon. La portada del single, por si alguien no lo tenía claro todavía, muestra una cerilla que, sí, parece Springsteen en una de sus poses características con el brazo en alto después de haber rasgado su guitarra.

 

Por su parte, la portada del álbum contiene una nota intrigante: “Gracias especiales por habernos ayudado a encontrar el significado del término “Rollmo”. La palabra, que les acompañaría durante años y que daría nombre un fanzine de 17 números publicado entre 1990 y 1993 centrado exclusivamente en la banda, le había llegado a Paddy McAloon en un sueño en el que Michael Jackson producía uno de sus discos y decía que la canción necesitaba un ‘rollmo’. Según Paddy, en ese momento Jackson presionaba un botón que le daría al disco ‘un toque de magia’. Curiosamente, esta palabra, desconocida en inglés, está prohibida en las matrículas de California por ser ‘obscena, incitar a la violencia y ser un insulto para los homosexuales’.

 

En ese tercer álbum el grupo contó con más recursos que nunca, desde un desafortunado estilismo colorido en su portada que parecía querer venderlos como un grupo plenamente integrado en la moda de los ochenta, cuando realmente eran un ente totalmente atípico, hasta distintos colaboradores de primer orden en su grabación, entre ellos Stevie Wonder o Pete Townshend, aunque Isaac Hayes declinó la invitación a cantar en “Hey Manhattan”, escrita para él. Según Paddy McAloon, “fue el álbum más accesible. Fue algo deliberado. Me di cuenta de que una buena canción simple es mejor que una complicada que sale medio bien”.

 

Uno de los mejores ejemplos de esa simplicidad es “The King of Rock and Roll”, que McAloon compuso en 20 minutos tras bajarse de un bus. Según su versión de los hechos, le pareció tan estúpida que no pensó que pudiera grabarla, en especial por el estribillo por el que la canción es recordada: “Hot dog, jumping frog, Albuquerque” (“Perrito caliente, rana saltarina, Albuquerque”). En un encuentro posterior con Paul McCartney, el bajista y cantante de The Bealtes le aseguró a McAloon que la canción se había convertido en su particular “My Ding-a-Ling”, muy a su pesar, aquel single ‘tontorrón’ de Chuck Berry que fue el único suyo en llegar al número 1 y que hablaba de su ‘miembro’.

 

Protest Songs, el disco grabado cuatro años antes, aparece por fin editado con una distribución normal en junio de 1989. Entre sus canciones está “Tiffanys”, una continuación de “Ghost Town Blues” aparecida en Swoon, con lo que el grupo seguía dándole salida a temas compuestos muchos años antes. Según McAloon, este cuarto álbum (si nos atenemos a su fecha de edición) “hablaba, más que ninguno de nuestros otros discos del mundo exterior, la vida diaria en Newcastle y el desempleo, aunque no me gustaría que se me viera como una estrella del pop que se cuestiona qué va mal en el mundo”.

 

Menos de diez meses después se publica Jordan: The Comeback, de nuevo producido por Thomas Dolby, y dividido en cuatro partes: la primera, con cinco canciones pop sin un tema concreto; la segunda, cuatro canciones con Elvis Presley como motivo; la tercera, una sinfonía pop en colores de cinco temas, inspirada por la cara B del Abbey Road y también conocida como ‘la ruptura de Fred Astaire y Ginger Rogers’; y la cuarta, otros cinco temas que hablan de “añoranzas, hacerse mayor y el deseo de paz”, entre ellas la favorita de McAloon, “One of the Broken”. Sus textos tocan temas muy diversos, nada comunes en el aparentemente trivial mundo del pop: fe, sexo, la música norteamericana de los cincuenta, Agnetha de Abba, Jesse James, Daryl Hall y, cómo no, ¡Rollmo! Según Paddy McAloon, al componer este álbum “quería lograr, en buena parte, canciones que pudieran cantar Elvis Presley o Barbra Streisand”. Entre las notas del disco, una dedicatoria “al personal de los Estudios Rollmo por su uso pionero de las técnicas de grabación Zorrophonic”.

 

Life Of Surprises, el primer recopilatorio del grupo, se edita en julio de 1992 con dos inéditos: “If You Don’t Love Me” y “The Sound of Crying”, una puya dirigida al “Heal the World” de Michael Jackson que se titulaba inicialmente “Only the Boogie Music Will Never Let You Down”. Tras su publicación, Neil Conti abandona el grupo; más exactamente, “se le deja marchar”. Martin y Wendy, intuyendo que la banda ya no va a trabajar al mismo nivel, inician otras actividades al margen de la formación, en concreto trabajando en terapia musical con niños.

 

 

 

 

Un comentario

  • A mi Swoon me parece estupendo . Pero oyendo la version acustica de Steve MacQuenn que es todavia mejor que el disco de estudio , que rehaga que rehaga.

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