PLACEBO

Placebo, drama y sensibilidad

 

Placebo son, ya, uno de los grupos más grandes de los últimos años. Millones de discos vendidos, fans acérrimos, entradas agotadas para sus conciertos, superhéroes en Francia, en el Este de Europa o México… Así que poco importa que a sus compatriotas les haya dado por darles de lado: hay cuerda para rato. Ahora presentan su primer recopilatorio de singles, Once More With Feeling, Singles 1996-2004.  

“Simplemente sigue creciendo y creciendo, ¿entiendes?,” comenta Brian Molko, él mismo un poco anonadado por lo que está pasando. “Incluso, en el Reino Unido, “English Summer Rain”, que fue el cuarto single del último disco, entró en las listas. Eso me impresionó bastante, sin ningún apoyo de Radio 1 ni nada por el estilo. Ha sido un año genial. Y hemos conseguido todo esto sin concesiones, no hemos seguido el juego, mantenemos nuestros principios. Podía haber ocurrido mucho más rápido si hubiésemos seguido mucho más el juego, pero no habríamos podido hacerlo de esa forma.”  

De entre lo acontecido últimamente, destaca la actuación en París para 18.000 personas en una sala de tipo medio. “El concierto en París fue angustioso, fue una de las fechas más estresantes de la gira porque te encuentras en una situación que es de presión por triplicado. Es tu concierto más grande, lo están grabando para un DVD, así que va a quedar para la posteridad -y siempre que se pone una cámara delante de un grupo de rock, la banda se tensa de forma instantánea y comete fallos- y luego está el que vas a compartir el escenario con uno de tus héroes, Frank Black. Estábamos muy tensos. De hecho pasamos la mayor parte del concierto esperando a que se terminara.” 

Por supuesto, ninguna fiesta de cumpleaños estaría completa sin las fotos de la criatura. Así que aquí están: 17 instantáneas de la exitosa juventud y de la joven madurez de Placebo, con el título de Once More With Feeling (Una vez más con sentimiento). “Es para recordarnos a nosotros mismos lo que hemos sido y lo que hemos logrado en estos diez años,” explica Brian. “Nunca hemos sido un grupo que trabaja siguiendo una fórmula y, si se escucha este álbum de principio a fin, se puede apreciar una evolución en el grupo. Se puede escuchar cuánto hemos cambiado en estos diez años, y es muy interesante.” 

Por coincidencia, pero convenientemente, también llega como un tributo y compendio de sus años en el sello Hut que quebró este año -Placebo han firmado ahora con Virgin para todo el mundo-. “Estoy muy triste,” comenta Brian. “Esa gente ha estado con nosotros desde el principio. Pero así son las cosas en el negocio de la música en estos momentos y no hay mucho que nosotros podamos hacer. Fue un día muy triste cuando nos enteramos, pero para nosotros supone un nuevo comienzo.” 

Y, naturalmente, la colección tiene que incluir algunas muestras de Placebo tal y como son hoy en día. Y están casi irreconocibles. Para la primera de las dos canciones nuevas Placebo regresó al estudio con Phil Vinall y dos reglas: 1) nada de guitarras y 2) tiene que quedar todo reducido a menos de dos minutos y medio. El resultado es “I Do”, con influencias de Neu! y Laurie Anderson, que es -malas noticias para los fans más integristas- la primera canción de amor feliz de Placebo. 

“Llevábamos amenazando con hacerlo desde hace años y finalmente lo hemos hecho”, explica Brian. “Esto viene coleando desde hace dos o tres años: la primera canción de amor feliz de Placebo. O te encanta o las vas a odiar; es un tema que polarizará la opinión. Creo que va a causar conmoción. No sé si va a ganar la antipatía de algunos de nuestros fans, pero formar parte de una banda vital significa arriesgarse. La canción va sobre conocer a alguien y enamorarse locamente y de los sentimientos que experimentas en esos momentos, que, por lo general, son bastante fugaces. Trata sobre conocer a alguien y querer ser esa persona porque piensas que es tan gloriosamente maravillosa. Creamos una canción pop muy disfuncional, que no debería de funcionar pero funciona. Suena tan absurdamente feliz que suena como bajo los efectos del Prozac. Es música de ascensor de estado de ánimo inducido por antidepresivos. Hay en ella algo que es bastante parecido a drogas de prescripción.” 

Caramba. Pero antes de que algunos fans se escapen, no hay nada que temer: los dedos esqueléticos de la angustia existencial se pliegan suavemente alrededor del soul de la segunda canción nueva, “Twenty Years”, una colaboración de ocho años entre Brian y el cantante de AC Acoustics, Paul Campion. “Es pura melancolía épica, una meditación sobre el paso del tiempo y la mortalidad. Pero no es deprimente.” ¡Vaya! 

A pesar de la moda habitual de sacar una colección de singles como epitafio, Placebo no desaparecen, al menos durante un largo tiempo. Todo lo contrario: antes de meterse en el estudio para empezar a trabajar en su quinto álbum (que Brian promete que será otra entrega dramática con “las mejores canciones que hemos compuesto”), Placebo llevarán la fiesta de los singles a un lugar al que juraron que nunca se aventurarían: el estadio de Wembley.  

“Es algo que dijimos que nunca haríamos,” explica Brian avergonzado, “pero en parte es para fastidiar y en parte para decir que lo hemos hecho. Va a ser un poco como una fiesta. Será el último concierto hasta el 2006. Va a ser una noche divertida.”

Xavier Valiño

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