PIANO MAGIC

Piano Magic, sangre y arena

          Tras una fructífera relación con el sello 4AD de varios años, Piano Magic inician una nueva etapa lanzando para todo el mundo (excepto Japón) su nuevo disco con la discográfica sevillana Green Ufos. No es extraño, ya que parece que en España es donde mejor se sienten. Glen Johnson, único miembro que permanece desde el principio y quien lleva las riendas de la banda, aunque él afirme que ahora todo es mucho más democrático, nos contesta encantado.

¿Por qué no siguió adelante vuestra relación con 4AD?

        – Queríamos cosas diferentes. No les culpo y no tengo ningún resentimiento. Sólo era una conexión equivocada en el momento equivocado. Puedes estar en la discográfica de tus sueños y que la realidad de la relación esté lejos de ser un sueño. Más como una pesadilla…

¿Pensáis que Artists’ Rifles es uno de vuestros discos más completos?

        – No. ¡De hecho es un desastre! Pero un desastre encantador. Se grabó en cinco días, muy rápidamente. Sólo teníamos tres canciones cuando entramos en el estudio e improvisamos todas las otras. En aquel momento pensábamos que estábamos en un momento creativo álgido para hacer algo así. Era un buen estudio, teníamos cientos de instrumentos y un productor (John Rivers) que vio claro desde un principio lo que queríamos. Sé que ese disco le gusta a un montón de gente, especialmente en España, pero creo que The Troubled Sleep Of Piano Magic es mucho más completo. No tengo ninguna duda.

¿Con cuál de vuestros discos estáis más contentos ahora?

         – Me gustan todos los discos, pero veo los anteriores a éste como un caos adorable. El otro día escuché A Trick Of The Sea por primera vez en año y me sonó como algo tocado por completos amateurs, y aún así tenía un encanto naïve. No se trata de habilidades técnicas, claro. Se trata de exponer tus sentimientos y que la gente se pueda identificar con ello.

¿Echáis de menos la forma en que fueron grabados o algo de aquella época?

         – Echo de menos la atmósfera en la que esos discos fueron hechos: a menudo con equipos muy baratos, en apartamentos fríos, con la gente entrando y saliendo, té a todas horas y la televisión encendida sin sonido. Pero también me gusta como grabamos ahora. Todavía hay una atmósfera de amistad en el grupo. Simplemente tenemos más facilidades a la hora de grabar y tocamos mucho mejor. Sigue habiendo té. A los ingleses nos gusta el té. Aunque, ahora que lo pienso, la mitad del grupo es ahora francés y a ellos les gusta el café y liarse cigarrillos…

En un principio, vuestra relación con Bigas Luna parecía algo extraña, pero resultó bien. ¿Quedasteis también vosotros contentos con la banda sonora Son de mar?

         – De nuevo, un desastre adorable, pero fue una experiencia encantadora el hecho de conocer al señor Bigas Luna y entrar a formar parte del exótico mundo del cine español. Conocimos gente increíble: no directores y actores famosos, sino la gente que trabaja detrás. La gente me dice que no es su mejor película, pero para Piano Magic eso es irrelevante. Nos gustó formar parte de la producción y adoramos completamente a ese hombre.

Desde que Miguel Marín (batería sevillano afincado en Londres) os abandonó, ¿cómo ha cambiado Piano Magic? ¿Seguís su trabajo con Árbol?

         – ¡Es una pregunta muy fuerte! No tengo ni idea de cuál es la respuesta. Me gusta su disco. No sé lo que ha hecho además de ese álbum y algo de trabajo para teatro con Bigas Luna. Él está feliz y yo estoy feliz de que sea así. Estoy siendo muy sincero, de verdad.

¿Es posible afirmar que con este disco os interesáis más por las melodías?

         – Yo diría que estamos más interesados en escribir canciones que en hacer ruido o forzar los límites de la música, sí. Nos hemos dado cuenta de que eso ya lo hacen Aphex Twin, Four Tet, Timbaland o Björk, y muy bien, por cierto. Simplemente queríamos expresar nuestras emociones en este disco sin, digamos, alienar a nuestra audiencia, algo que sí sucedió con Writers Without Homes. Fuimos demasiado lejos para alguna gente, aunque estamos muy orgullosos de él.

Las guitarras de “Saint Marie” recuerdan a The Durruti Column. ¿Os gustaba su obra?

         – Justo. He seguido a The Durutti Column desde 1985. Tengo todos sus singles desde 1979 hasta 2001. No es una coincidencia que “Saint Marie” recuerde a “Say What You Mean, Mean What You Say.” Esa canción es un tributo. Estoy aburrido de los grupos que dicen que nadie les ha influenciado. Nosotros llevamos las influencias en la portada. ¿Qué hay de malo en ello?

Canciones como “The End Of A Dark, Tired Year” remiten a los tiempos de Joy Division. ¿Es una época que os gusta especialmente?

        – Soy un gran fan del sello Factory de los 80 en general, y en particular de Joy Division, New Order, The Durutti Column, The Wake… Se trata de la unión perfecta de tecnología y emoción.

¿Por qué sólo en España podemos disfrutar de un tema extra, “I Am The Teachers’s Son”?

        – Green UFOS nos lo pidió. El disco tenía sólo nueve canciones, pero Andy Jarman, nuestro tour manager en España, oyó esa canción que tocamos en la última gira y le encantó. Le dijo al sello que no editaran el disco sin ella y nos chantajearon para incluirla.

¿Cómo veis ahora The Troubled Sleep Of Piano MagicLos problemas a la hora de dormir de Piano Magic-?

        – Todavía no duermo mucho. Me caí por las escaleras hace un mes y me rompí el hombro. El dolor no me deja dormir. Intenté no tomar las pastillas para evitar el dolor, pero si me olvido me hace llorar. Así que las tres de la mañana es una buena hora para ponerse el disco en los auriculares, cuando no puedes dormir. Te transporta lejos.

¿Qué habéis aprendido al tratar con sellos diferentes?

        – Que raramente se trata de música. Sólo se trata de cuánto pueden sacar de ello. Cuando lo aprendes e intentas situarte en el mismo plano que ellos, llevas una existencia más feliz.

¿Es ahora el grupo más que nunca la banda de Glen Johnson?

        – No, cada vez está menos y menos controlada por Glen Johnson. Es más democrática. Cuando Franck se unió a nosotros, me di cuenta que no tenía que prestarle tanta atención a la guitarra: él toca mucho mejor que yo. Así que empecé a concentrarme más en las letras y en cantarlas con convicción. No sería nada sin el resto del grupo. Nadie querría oír nunca un disco en solitario de Glen Johnson. Al menos uno de Glen Johnson con sólo una guitarra contándole a un micrófono cuánto ama a su madre. Y de verdad que la quiero.

¿Por qué creéis que sois tan bien recibidos en España?

        – Sin querer hacer la pelota, se nos recibe bien porque los españoles son mucho más abiertos a la belleza y al romanticismo que otros países. El ambiente en el Reino Unido está muy enrarecido, por ejemplo. No tenemos ningún interés en hacer giras aquí, ni en salir en la portada del NME, etc. Nuestro interés es tocar en la oscuridad de una noche lluviosa en Zaragoza, en sentir que le estás tocando dentro a alguien y que te dan algo de ese calor de vuelta.

Xavier Valiño

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