PETE YORN

Pete Yorn en diez capítulos

1) “Léeme la carta, chica, no omitas las palabras” (“Strange Condition”)

        En una industria en la que se debate entre la credibilidad artística y la viabilidad comercial, el debut de Pete Yorn Music For The Morning After (Música para la mañana siguiente), es uno de aquellos discos que satisface las exigencias de ambos criterios. Por un lado, el disco esta bañado en melodías de pop-rock espesas y suntuosas, e inolvidables ganchos que hacen que te salga la piel de gallina, y por otro, uno se encuentra con una sensibilidad sardónica, auto-despreciativa, observante y lírica que muestra sus sentimientos sin reparo, pero que a la vez consigue provocar escalofríos. Así lo explica: “Yo quería hacer un disco en el que pudiera creer y del que pudiera sentirme orgulloso. No quería hacerlo por las razones equivocadas, como para salir en la radio,” dice Pete, antes de añadir, “pero también quiero que la gente lo escuche.”

2) “Yo estaba aquí esperando a que la vida comenzase, esperando a ver lo nuevo” (“Life On A Chain”)

        El primer tema del disco, “Life On A Chain”, abre con el sonido del típico disco de 78 revoluciones por minuto, rayado y sonando en un viejo tocadiscos y sigue con una explosión de un anhelo de franqueza que te arrastra hacia su vértice con la seducción de una sirena. Pete Yorn nació en New Jersey; su padre era dentista, y su madre había sido concertista de piano, pero entonces trabajaba como profesora. Con nueve años, Pete aprendió a tocar la batería por su propia cuenta, utilizando el equipo de su hermano mayor, y a los 12 aprendió a tocar la guitarra. Fue durante la época de este primer rubor de adolescencia que una chica de Pensacola, Florida, lo introdujo a la música de Morrissey y The Smiths. Pete insiste en que los orígenes de cada canción del nuevo LP comenzaron a base del ritmo. “Muchas de las canciones se escribieron a partir de la batería,” dice. “Como que yo oía un ritmo, así muy natural, en mi cabeza, oía como tenía que sentirse ese ritmo. Luego escribía sobre esa base.” El oscuro e insistente ritmo de la canción “Black”, que comenzaba con solamente una pista de batería y una línea de bajo, en realidad era como un homenaje a Joy Division.

3) “Días y semanas / Empecemos desde el comienzo de la vida” (“Sense”)

        Pete comenzó a cantar y escribir su propio material después de un concurso de jóvenes talentos en Montville (New Jersey) High School en 1990. Aunque nunca había cantado en público, fue reclutado por sus compañeros de grupo para cantar la canción “Talent Show” de los Replacements, mientras tocaba la batería. La actuación causó tal revuelo que los miembros de otro grupo que también participaba en el concurso, convencieron a Pete con halagos para que volviese al escenario para acompañarles en una interpretación estentórea de “Rockin’ In The Free World”, de Neil Young. Desde esa noche no ha vuelto a mirar atrás. “Cuando empecé a escribir” reconoce, “yo no sabía hacer otra cosa que cantar con un acento inglés falso. Todo evolucionó a partir de allí.”

4) “Dijiste que debía alejarme de todo aquello / Y que escondiese mi cabeza si así me pareciese” (“Just Another”)

        Al graduarse en la Universidad de Syracuse, Pete Yorn emigró a Los Ángeles, donde empezó a atraer a seguidores con sus actuaciones en el Café Largo. Bradley Thomas, el productor de los hermanos Farelly, vio su actuación y le pidió que le mandase algunas maquetas para incluirlas en la nueva película de los Farelly Yo, yo mismo e Irene, con Jim Carrey. Los Farelly utilizaron “Strange Condition” y “Just Another” en la película. “Strange Condition” fue grabada con Brad Wood (Smashing Pumpkins, Liz Phair) y Walt Vicente, mientras que “Just Another” fue grabado en el sótano de la casa de Pete, tocando todas las baterías, los bajos, las guitarras y cantando todas las voces del tema. “Just Another” salió en Felicity y el disco de Dawson’s Creek, en su segundo volumen. Ambas canciones se incluyen en Music For The Morning After. Además de escoger dos de las canciones de la maqueta de Pete, los Farelly le pidieron a Yorn que compusiese la música de la película. “Querían alguien que nunca hubiese hecho algo parecido,” comenta. “Toda la música la hicimos en el garaje de Walt Vincent en aproximadamente tres semanas, mientras mezclábamos mi disco.”

5) “El tiempo sólo es bueno / Me paso los días en la ciudad, en el sucio barrio” (“Life On A Chain”)

        Al firmar con la discográfica Columbia, Pete comenzó a grabar su disco en el garaje de Walt Vincent de Culver City, California, un hogar y casa de huéspedes en el opresivamente caluroso Valle de San Fernando, tocando la mayoría de los instrumentos él. Cuando acabó con Music For The Morning After, Pete ya había trabajado con una serie de productores, incluyendo Brad Wood, Don Fleming (Sonic Youth, Dinosaur Jr.) y Walt Vincent. “Pudimos hacerlo sin tener que presionarnos. Pudimos ahorrar dinero para la mezcla,” explica Pete. “Tom Lord-Alge realmente lo consiguió. Yo estaba intentando hacer un disco que capturase todo lo que me gusta del rock de raíces americano, y combinarlo con todo lo que me encanta del brit-pop.”

6) “Tú y yo somos tal para cual / Odio decirlo, pero nunca te relacionarás / ¿Qué es lo que te mueve?” (“Just Another”)

        Inspirado por una actriz que vivía en su casa en aquel momento, “Just Another” exhibe la habilidad de Yorn para capturar la forma en que la proximidad física en un principio puede alentar la intimidad y luego reprimirla. Observa el tira y afloja de las emociones humanas, frecuentemente contrastando letras oscuras y dolorosas con estribillos esperanzadores. Escarba bajo la superficie de este romántico y te encuentras con un cínico. Y viceversa. “Cada relación intima de cuatro años es igual,” observa con una carcajada. “Los primeros dos años se trata de entrar en ella, y los últimos dos años se trata de intentar salir de ella de alguna manera. Es difícil acabar una relación, porque te acostumbras. Algunas de estas canciones se inspiran en  salir de eso, cuando piensas que todo va bien en vez de engañar a la gente.”

7) “Él no seguirá las líneas que le ha dibujado / Y no lo quiere intentar / Ver es creer” (“Murray”)

        Yorn escribió “Murray” en Auckland, Nueva Zelanda, después de leer Héroes y Villanos, una biografía de los Beach Boys y su padre, Murray Wilson. A Pete no le preocupa penetrar en el mundo del pop moderno para dejar su marca, ni tampoco está pensando en su imagen. “Me gusta que haya un elemento de misterio. Yo no quiero explicarme. No creo que pudiese aunque lo intentase. De todas formas, no creo que tuviera mucho sentido para nadie,” dice Pete reflexivamente. “A veces pienso que las letras se canalizan a través de mí. Las palabras simplemente salen cuando acabo de leer algo. Definitivamente, debería de leer más.”

8) “¿Pasa algo conmigo? /Te enseño cosas que nunca has visto.” (“Sense”)

        “Sense” fue inspirada por el personaje interpretado por Haley Joel Osment en El sexto sentido, y tiene la cualidad espiritual de R.E.M. en sus momentos más sagrados. “Me identificaba con la carga que parece sentir a causa de su percepción del mundo que le rodea,” reconoce Pete.

9) “Oye, no te quites la vida / Pienso que preferirías quedarte / Así que sígueme por el callejón” (“Simonize”)

        Yorn basó “Simonize” en la leyenda de Jack el destripador. “La canción se supone que es un tema romántico. Tiene más que ver con la onda de la canción que con cualquier cosa que yo esté diciendo,” confiesa Pete. “Estaba inspirado sobre todo por la imagen de Jack el destripador atrayendo a estas mujeres e intentando llevarlas a un lugar superior, ya que todos los asesinatos empezaron a un nivel sexual. Solamente el romance, ¿sabes? Al fin y al cabo, simplemente intento hacer que la cosa tenga mas esperanza.” Con “Simonize”, Pete explora la complejidad de la dinámica psico-sexual, utilizando la misma cuchilla serrada que corta la línea entre el sexo y la violencia en clásicos del rock como “Down By The River” de Neil Young.

10) “Era más fácil cuando eras más joven / Podías volver a ello / Estaba allí si lo querías / Pero cerraste la puerta y dijiste adiós para siempre” (“EZ”)

        Pete, quien ya ha hecho giras con Sunny Day Real Estate y Blues Traveller, se está preparando para salir de gira. Su banda en directo la componen Waz y Joe Kennedy, dos de sus colegas de la Universidad de Syracuse, tocando las guitarras, con el productor Walt Vincent en el bajo, y, cómo no, un batería estupendo. “Quería un grupo que fuese honesto y que pudiese representar bien la música. No quería solamente una pandilla de profesionales de estudio.” ¿Sus metas? “Son dos. Quiero poder seguir haciendo esto y considerarlo una carrera. Y no quiero ser poco conocido. Ésta es música con la cual mucha gente de generaciones distintas se puede identificar. Cuanta más gente escuche las canciones, se pueda llevar algo de ellas y se puedan sentir bien consigo mismos, mejor.” 

Xavier Valiño

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