PAULINE EN LA PLAYA

Pauline en la playa, postales domésticas

          Mar y Alicia, aún a bordo del barco más juvenil de Undershakers, se lanzaron con un mini-álbum titulado Nada como el hogar (1999) y, después, un disco de debut Tormenta de ranas (2001) -que, suponemos, tomaría su título de una de las secuencias más significativas de la película Magnolia– ya como un proyecto al que dedicarle todo su tiempo. El 2003 se despide con Termitas y otras cosas, un segundo disco más completo y ambicioso, en el que se mueven con soltura por muchos estilos, y que las convierte en nuestras Vainica Doble para el nuevo siglo.

Me da la impresión de que cuidáis mucho todos los detalles. Para empezar, ¿de dónde viene la inspiración para los textos?

– Pues supongo que viene de ser personas muy inquietas y observadoras. Cualquier cosa puede llamar tu atención, y eso ser la disculpa para un tema.

¿Se les dan muchas vueltas?

– ¡Bufff! Muchas, pero muchas… Aunque a veces se dan esos momentos gloriosos en los que el tema te sale del tirón. Pero también hay mucho perfeccionismo, qué se le va a hacer. ¡Y en la revisión se vuelven a dar retoques!

¿Qué os llama tanta la atención de la vida cotidiana como para hacerla el motivo principal de vuestras canciones?

– Supongo que es simplemente intentar ver tu vida desde otra perspectiva que no sea la habitual. Eso de meterle más ensueño, más imaginación…

Además de vuestro nombre, ¿abundan las referencias cinematográficas en vuestras canciones?

– Sí, claro. Somos grandes seguidoras del cine. Pero también es muy comprensible que las letras sean visuales por la generación a la que pertenecemos; me refiero a la de los audiovisuales. Sea por lo que sea, no es algo buscado.

¿Quién aporta más a la hora de los arreglos en las canciones?

– Pues todo en Pauline en la playa está hecho a la mitad. Sería muy difícil definir quién a hecho qué, pero Mar tiene más estudios en música moderna. ¡Así que ella es la que mejor se lleva con los papeles pautados!

¿Cómo ayuda el hecho de que haya una formación clásica -de academia, me refiero- en el grupo?

– Pues mucho. Con conocimientos de música no sólo es más fácil saber qué haces, sino también investigar, probar, saber utilizar los instrumentos en sus tesituras. No sé, te amplia “el campo de acción”.

¿Es consciente el intentar tocar tantos estilos diferentes?

– No, responde a una inquietud. Nosotras no nos planteamos que tenemos que meter un toque jazzy, o una bossa. Simplemente nos salen así los temas. Lo que sí que nos prometimos fue no limitarnos, no acogernos a un solo estilo por cuestiones estéticas o de identidad, sino intentar dar cabida en el proyecto a todo lo que nos fuera apeteciendo.

¿Cuál no haríais nunca?

– Pues no sé. ¡Difícil pregunta! Si me permites, no te voy a contestar, no vaya a ser que en un futuro nos de por experimentar con cantos populares o el bacalao.

Sin embargo, me parece que ya está claro al escucharla que una canción es de Pauline en la playa. ¿Estáis de acuerdo?

– Sí, muy de acuerdo. Además creemos que en este disco eso está más presente, me refiero a la personalidad del grupo más definida.

¿Y la parte visual del grupo, de quién es responsabilidad?

– Pues también de las dos, aunque yo siempre estoy muy pendiente de ver el trabajo de amigos o amigos de amigos, exposiciones en bares o lo que sea, de cara a poder ser portada, cartel o camiseta de Pauline en la playa. Aunque, ya te digo, igual llega Mar con algo de un colega o que ha visto en un libro. Así que depende.

¿Tenéis alguna debilidad por Gloria Fuertes?

– ¡Ja, ja, ja, ja, ja! Pues la única que tenemos es varios libros suyos de cuando éramos pequeñas, pero lo cierto es que no los hemos vuelto a mirar.

¿Hay ya algún contacto para poner música a imágenes, siendo vuestras canciones tan cinematográficas?

         – Bueno, todavía no hace mucho nos llamaba un chico para pedir que le cediéramos un par de temas para su corto. Mar ya hizo la música de otro corto el año pasado. Nos gustaría mucho poder hacer temas expresamente para imágenes.

Siempre que leo referencias de vuestra música, salen nombres de mujeres, con la excepción de Belle & Sebastian: Suzzane Vega, Vainica Doble, Indigo Girls, La Buena Vida, Ani Di Franco, Aimee Mann, Kristin Hersh… ¿Qué os parece?

– Pues que algo debe de tener en común la música hecha por mujeres, que entre nosotras nos llega. Yo no sé muy bien qué es, pero indudablemente hay algo. Aunque también nos gusta muchísima música hecha por hombres.

¿Algún descubrimiento musical reciente?

– Stacey Earle en directo: increíble, majísima, curiosísima… Una gozada. Y también el disco de Isobel Campbel, la cantante de Belle and Sebastian, también muy bueno.

¿Cuál ha sido el mejor momento o momentos de vuestra vida en la música?

– Pues han sido -y son- muchos. Con Undershakers podríamos estar horas contando anécdotas; de hecho, cada vez que quedamos siempre sale un “te acuerdas…” Y con Pauline en la playa también hay muchos momentos memorables. Pero en ambos casos yo creo que los mejores momentos se viven, a excepción del concierto en sí, que siempre es especial, en la furgoneta: son muchas horas y da mucho juego…

¿Os han ofrecido una reunión de Undershakers?

– ¿Una reunión? No se a qué te refieres. Hace poco salió un recopilatorio y nosotras nos recopilamos tomando cañas cada dos por tres. No sé, de momento no tenemos pensado hacer nada, pero tampoco dejar de hacer. Así que, ¡ya se verá!  

Xavier Valiño

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