NOVEDADES CARMINHA

Novedades Carminha, lencería fina

 

 

Irreverentes, cachondos, con buen humor, horteras pero elegantes, niños prodigio del situacionismo y el posdadaísmo agresivo, freudianos de extrarradio, amantes del queso de tetilla, un poco oligofrénicos pero buena gente… En resumen, según sus propias palabras, anarquistas de salón. Novedades Carminha son Jarri, Carlangas e Xavi, tres santiagueses que viven en Madrid, donde estudian, y que con sólo 20 años rememoran lo mejor del debut de Siniestro Total. Tras su primera casete, Grandes éxitos, ahora editan Te vas con cualquiera, que incluye temas como “No uso condón”, “Chulo, hortera y cumplidor”, “Ensalada de ostias”, “Ponte rabuda”, “Échame gel” o “Mata ao teu pai”.

 

 

¿Cómo ha ido todo para el grupo desde que editasteis vuestra primera casete?

– Ahora no nos gusta follar, es la única diferencia. El contenido de esa casete se lo descargaron catorce mil personas en Internet. También hemos tocamos mucho y comimos muy bien allá por donde fuimos, engordando hasta ponernos barriletes. No es tan romántico como las rosas que ofrece Rosa por los bares compostelanos, pero tampoco se nos ocurre hacer deporte.

 

¿Por qué os decidisteis a hacerlo en casete?

– Por diferenciarnos de todo el mundo que saca en otros formatos. Con la cinta sólo queríamos conseguir que la gente pusiese algo nuevo en el radiocasete del coche y dejase de escuchar a Juan de Pablos, que produce narcolepsia a la larga. Ahora acabamos de sacar en vinilo con Bowery y, para echar abajo nuestra teoría, lo vamos a sacar también en CD con Lixo Urbano, que es un sello de Compostela que nos encanta, y con Rumble Records, que es el epicentro del punk español. Se interesaron en sacarlo a medias, y nosotros estamos deseando tener un CD que no sea de películas de putas.

 

Su título era Grandes éxitos. ¿Un homenaje al disco de Siniestro Total GrandeSexitos (supongo que no sería al de Alaska y los Pegamoides)?

– Hombre, Antonio Machín también tiene sus Grandes Éxitos y nadie lo nombra como homenajeado. Los Pegamoides molan mucho, y Siniestro total tiene dos discos espectaculares. Pero la verdad es que nuestro casete son grandes éxitos juveniles contemporáneos. Te guste o no.


¿Cómo llegasteis a los primeros Siniestro Total? Siniestro es un nombre recurrente cuando se habla de vosotros pero, ¿cuáles no se mencionan nunca y creéis que se debería?

– Pues llegamos a ellos yendo muy rápido en el coche, sobre todo. Siniestro Total son unos dinosaurios. “Ayatolah” mola, pero mola más tocada por la París de Noia que por la sección de vientos horteras que llevan ellos. Es una banda de pueblo como otra cualquiera, y no sé por qué nos preguntas por ellos otra vez más. Nos gustan Buzzcocks, Eskorbuto, Undertones y un  montón de grupos que son pijos como nosotros.

 

Aunque el sonido va en esa onda, vuestra imagen me recuerda a la que llevaban Radio Futura en el primer disco. ¿Habéis visto alguna foto de ellos de aquella época? ¿Y habéis escuchado aquel disco?

– Sí. El Música moderna es un disco castizo y moderno. Antes la peña iba al Rastro de Madrid y mezclaba de un plumazo a Rotten con lo más casposo de la cultura española. Nosotros mezclamos las lentejas y el amor. Esa estética nos encanta, pero el chándal es mucho más cómodo para todo.

 


Ahora aparece vuestro debut en vinilo con Bowery Records. ¿Por qué habéis tenido que ir tan lejos para su edición?

– Es que vivimos al lado de la Bowery Shop y no nos hizo falta más que cruzar la calle. Es el sello de moda, y nos propusieron sacar el disco porque creen que somos modernos por llevar calcetín blanco fino. No se dan cuenta de que venimos de una tradición minifundista y la estética que nos mola es la de constructor de pueblo o, en su defecto, la de tratante de ganado.

 

¿En algún momento habéis tenido problemas por las canciones o no ha sido así por no llegar a más gente?

No, las canciones podrían ser la música de un anuncio de Moussel de Legrain como la banda sonora de la pandilla más chunga del barrio de Labañou. Nosotros nos dedicamos al anarquismo de salón. Podemos llegar a mucha más gente. Sobre todo ahora que Inditex está haciendo que su rebaño de clientes se hagan ochenteros. De todas formas, creo que los objetivos están más que cumplidos por el momento. Ya sabes: un partido son noventa minutos y la victoria no sólo es nuestra, sino de todos los compañeros.


¿Habéis quedado contentos con el resultado del disco o hay algo que cambiaríais o no repetiríais?

– El Te vas con cualquiera es un disco molón. Yo lo escucharía en mi casa, en el coche y jugando al futbolín. Nos hemos quedado contentos, lo que no quiere decir que sigamos sacando discos así toda la vida, sino que iremos dando paso a la música ligera. Como Dios manda. A la gente parece que le gusta, y el siguiente le va a gustar todavía más, porque practicamos la afinación en los karaokes.


L.A.M.F.” pasa a ser “L.A.L.I.N.” ¿Había que reivindicar a Johnny Thunders?

– No sabemos quién es. Pero con ese nombre seguro que en Nueva York triunfaría… “L.A.L.I.N.” es una villa muy bonita llena de constructores, tratantes y  punks. Además, tenemos amigos que nos invitan a cocido.


¿Seríais capaces de reconocer alguna canción que os haya servido de inspiración a la hora de crear alguna de las vuestras?

– Sí, todas son copias. Quien diga lo contrario, que se someta a una cura de humildad o lo corremos a boinazos. Te diría canciones concretas, pero lo que podemos sacar en limpio es que copiamos lo que más nos mola de cada canción y por eso nuestro disco mola, porque está hecho de retales de canciones maravillosas. Viva la piratería, sobre todo en Somalia.

 

¿Dónde tocáis más y dónde os sentís más cómodos: Madrid o Galiza?

– En Benavente, porque sólo hay puticlubs y macarras. Además, al mirar hacia un lado  nos llega el olor del telón de grelos, y al mirar hacia el otro, el del metro de Madrid… La verdad es que todo el tiempo que no dedicamos al costumbrismo lo empleamos en lavarnos los dientes.


En una emisora norteamericana pincharon durante siete horas canciones de The Smiths a punta de pistola. ¿Cómo conseguisteis que alguien pinchara vuestra casete de Santiago a Oporto sin parar?

– Pues chupándosela desde el asiento del copiloto. Violencia o gustito es el equivalente a ‘punk de patria o muerte’ en la política cubana.


¿Os influye tanto la lencería como para haberos puesto el nombre de Novedades Carminha o hay otra razón oculta?

– Sí que nos influye. El color carne es nuestra debilidad y las braguitas sueltas con las gomas gastadas son las que no nos gusta quitar. Preferimos ir a dormir con gallegas y portuguesas y beber mucho zumo de naranja por la mañana.

 

A ver, comentad por qué estáis tan seguros que sois el grupo favorito de Marichalar y no G.G. Allin.

– Cuando montamos la banda nos dijeron que si lo mencionábamos en nuestro myspace, su hermano nos prestaría las motos de agua. Como resultó ser mentira, no nos ha quedado otra opción que atenernos a la realidad: somos la banda preferida de nuestras madres y abuelas.


Por último, ¿cuál ha sido la mejor anécdota de este tiempo en el mundo de la música?

– Te vamos a contar la peor. Fue el pasado mes de agosto tocando con Lee Van Cleef -un grupazo local- en el garito Rum Run de Ferrol. Cuando íbamos por la segunda canción del repertorio, el técnico se puso idiota y desenchufó todo el sonido al grito de “¡Se acabó el concierto!”. Decía que la guitarra estaba demasiado alta. Al final llegó el jefe, nos pidió que continuásemos y lo hicimos. En la mitad del repertorio nos mandó parar. Lo mejor fue que todo el público -el garito estaba bastante lleno- nos apoyó con silbidos hacia los responsables del jaleo y largándose del bar. Invitamos a todas las bandas gallegas a no pasarse por el Rum Run. A las de fuera parece que las tratan mejor.

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