NOVEDADES CARMINHA

Novedades Carminha, lencería guarra

 

 

Editaron un EP en casete, Grandes éxitos, que funcionó como carta de presentación. La mayoría de sus temas aparecieron en Te vas con cualquiera, su primer álbum. Tras otro EP de 4 canciones en formato vinilo con Bowery Records, ahora llega su segundo y breve LP, Jódete y baila, con Lixo Urbano. Como ellos dice, “un disco son 30 minutos, una película una hora y media y una novela 300 páginas”. Si las referencias del trío que tomó su nombre de una mercería-lencería de Santiago pasaban antes por el primer disco de Siniestro Total, ahora se acercan más al punk y el garage-pop de Black Lips, Jacuzzi Boys, Harlem o Jay Reatard.

 

¿Cómo fue la respuesta a esos dos discos anteriores? ¿Qué es lo que más os ha gustado de lo que han dicho sobre vosotros y, también, lo más curioso?

– Estamos muy contentos con la respuesta de la gente. Sin haber hecho una promoción que se salga de lo que entendemos como underground (sin gastar un pavo que no tenemos y nadie nos ha dado) la gente se ha enterado de que existimos y parece que los discos han gustado y nos lo demuestran cada vez que nos subimos a un escenario. ¡Viva la gente! A estos niveles el público es sabio. Si vienen a tus conciertos no es para enseñar el modelito, como ocurre en otro tipo de escenas como la mal llamada indie. ¡Viva la indiependencia!

Hubo muchos conciertos, ¿no? ¿Dónde habéis tocado y dónde os gustaría ir?

– Sí, hemos presentado Jódete y baila por las salas españolas y gallegas, y para hacer bien el amor ni ir al sur ni hostias, Santiago de Compostela: Casa do Patín. Tocar en la Sala Sol, en Apolo, inaugurar las fiestas de tu pueblo o ir a apostar a hoteles clandestinos después de haber tocado en el Freakland Festival es lo más grande. La verdad es que todos los conciertos han molado mucho: con los Fuckin’ Bollocks por Catalunya, con La Urss por Andalucía, con Caballo Trípode por la Costa Este…

Para este nuevo álbum está más clara la evolución sonora, ya que ahora aparecen en el punto de mira Black Lips, Jacuzzi Boys, Harlem o Jay Reatard. No sé si hay otros nombres que queráis citar. En esa evolución, ¿cuánto ha tenido que ver lo que habéis escuchado, la música que habéis descubierto en este tiempo, y cómo se introduce eso en vuestras canciones?

– Somos gente observadora e interesada por lo que pasa en nuestro pueblo y en el resto del mundo. Esos grupos que citas son como los puntas de lanza de la escena garage-punk americana, pero realmente está muy nutrida y hay muchos grupos cojonudos. Del punk del primer disco hemos evolucionado, escuchando música, claro está, hacia un terreno más garajero en el sonido y popero en las melodías con Jódete y baila. Seguimos siendo una banda punk aunque algo amariconados en el trato.

¿Podéis decirnos alguna canción que haya inspirado alguna de las vuestras, alguna referencia o influencia clara?

– Todo viene de Billy Childish.

¿Han cambiado los motivos que inspiran las letras, con, por ejemplo, la turbulenta situación actual, o siguen inspirándoos los mismos temas? En ese caso, ¿cuáles son esos temas que creéis que un artista debe tocar en sus canciones o, al menos, los que a vosotros más os motivan?

– Nosotros hablamos en las letras de exactamente lo mismo que hablamos en los bares. La verdad es que la turbulenta situación actual es interesante, pero las letras las hacemos por las tardes y de eso hablamos de mañana, al igual que de economía, leyes y antropología política francesa.

¿Es posible conjugar el sentido del humor con algún tipo de comentario social? ¿Es ese vuestro camino?

– No, no lo es, aunque nos mola mucho la sociedad y sus páginas en los periódicos. Vamos a misa todos los domingos para que nos digan lo que tenemos que hacer y lo seguimos a raja tabla el resto de la semana. Nuestro camino es hacer sonrojar a los perroflautas, a la clase política, a nuestras madres y a nosotros mismos, pasando el mix por la batidora de la ironía y la galleguidad, claro está. Somos gallegos, cona.

Por cierto, supongo que la gente lo pilla pero, ¿habéis tenido algún problema o alguna curiosidad con el tema de las letras?

– No, la gente piensa que somos unos desgraciados y llevan razón. Los problemas se solucionan con una única hostia en la piñata, como antes; estamos en contra de las peleas de Latin King con patadas en el suelo. Muchas veces nos han preguntado por las letras, pero bueno, no hay más que oírlas para saber de qué vamos. No hace falta ser licenciado.

 


De nuevo, 10 canciones en 25 minutos. ¿Es irrenunciable? ¿Os veis llegando a los 40 minutos en un disco o haciendo alguna canción más larga?

– Teníamos más, pero nos aburría soberanamente seguir grabando. Entre nosotros nos llevamos bastante mal y si pasamos más días juntos nos pegamos. Somos gente nerviosa e impulsiva, así que acaba de una puta vez la entrevista.

Está clara la intención desde el título, hacer bailar y hacer disfrutar y sonreír. ¿Es así? ¿Algo más?

– Sí, este es un disco playero y tropical para follar y sonreír al mismo tiempo. No tenemos ninguna pretensión más en la vida ni con el grupo; es decir, que estamos cansados del pop protointeligente y del rock para adultos.

Tras Bowery y Rumble Records, ahora estáis en Lixo Urbano, un sello al que parecíais destinados. ¿Fueron los anteriores pasos un camino previo, un rodeo, para llegar hasta aquí? ¿Cómo os veis en este sello?

– En este sello nos vemos bien. Realmente habíamos sacado la edición en Cd del Te vas con cualquiera con Lixo Urbano. Es un sello que sacó muchas cosas que nos gustan, son amigos, viven en nuestra ciudad y tienen las mismas pretensiones que nosotros a la hora de sacar un disco, así que perfecto. Es gente que ama la música y que apuesta por ella.

Habéis promovido el disco colectivo Galician Bizarre. Por aquí tenemos una idea de qué va el tema, pero más allá de Galicia les cuesta identificarlo. ¿Cómo lo explicaríais a alguien de fuera y qué bandas les recomendaríais que escucharan para que lo entendieran?

– El disco está al alcance de todos. Es un recopilatorio de lo que se hacía en Galicia el año pasado, no un manifiesto político ni generacional. Muchas veces se confunde.

¿Por qué pensáis que ahora mismo es Galicia la zona del Estado con más bandas haciendo música salvaje y oscura?

– Porque es verdad. En realidad hay un fallo evidente con respecto a Madrid o Barcelona, y es que falta una escena identificable. Hay bandas de calidad, y muchas de ellas reconocidas en el resto del Estado, pero faltan sellos que gasten pasta y público que esté dispuesto a pagar por asistir a conciertos. En Catalunya y Madrid ya han activado los mecanismos para que las bandas sean reconocidas en el Estado, pero aquí no. De todos modos, nos la suda: tenemos Samil y miles de churrasquerías. ¿Qué más queremos?

¿En qué medida os compensa hacer música? ¿Cómo lo lleváis en estos tiempos tan revueltos?

– Económicamente, no nos compensa. A nivel chorbas, sí. Nos gusta la música, conocemos a gente que está haciendo lo mismo que nosotros en la misma época, viajamos, hacemos las canciones que llevábamos años queriendo hacer y de vez en cuando nos llevamos un alegrón y nos follamos alguna mujer en la ducha.

Por último, ¿cuál ha sido la mejor anécdota de este tiempo en la música?

– Las mejores siempre se dan en Malpica de Bergantiños, un pueblo de la Costa da Morte en el que nos tratan fenomenal cada vez que vamos, lo que pasa es que están salpicadas de semen, sangre y pelos, por lo que mejor nos las guardamos. Si venís a un concierto os las contamos. ¡Besitos a todas!


 

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