NEW YORK DOLLS 2008

New York Dolls, anarquía en los USA

 

La banda neoyorquina New York Dolls se presenta el día 4 de diciembre en Galicia, en concreto en la Sala Capitol de Santiago de Compostela. Después de 30 años separados, los New York Dolls se reencontraron en el 2004, gracias a una invitación de uno de los mayores fans del grupo: el ex-vocalista de los Smiths, Morrissey. A continuación iniciaron una maratón de conciertos por el Reino Unido y los Estados Unidos, lanzando también un nuevo disco,  One Day It Will Please Us To Remember Even This (Un día nos gustará recordar incluso esto)  en 2006.

 

En el concierto de Santiago, los New York Dolls prometen un repertorio que incluye éxitos antiguos y las canciones del nuevo álbum. El disco trae a unos New York Dolls renovados: el ruido y el sonido pesado que son marcas registradas de la banda junto a elementos de blues y folk.


De los integrantes originales, continúan David Johansen en las voces y Sylvain Sylvain en la guitarra. Para asumir el bajo, reclutaron a Sami Yaffa, fundador de la banda finlandesa de los años 80 Hanoi Rocks. Steve Conte (que tocó en la David Johansen & The Harry Smiths) entró como guitarrista y Brian Delaney como batería.

 

“Todos en la banda tienen la misma idea de cómo debe ser el rock’n’roll: divertido, con coraje, sucio, con entrega. Elegimos personas con la misma filosofía, que conocíamos y de las que éramos amigos”, explica David Johansen, el vocalista, sobre sus nuevos acompañantes en el grupo.

 

El grupo creó el punk rock antes de que el término existiera. Uniendo elementos como androginia, glam rock (color-de-rosa, accesorios y plumas), anarquía y la moda punk de Vivienne Westwood, la banda fue responsable de la aparición de una generación de músicos en Nueva York y Londres en los años 70, como Sex Pistols, The Clash, Ramones y Aerosmith.


La banda ha editado tres álbumes de estudio, además de recopilaciones y grabaciones en directo. De estos discos, dos son clásicos que figuran entre los 200 discos más importantes de la historia del rock mundial, según la revista Rolling Stone: New York Dolls (1973) y Too Much Too Soon (1974). Ahí se encuentran canciones que han marcado la carrera de New York Dolls, como “Trash”, “Personality Crisis”, “Jet Boy”, “Babylon”, “It's Too Late”, “Pills” y “Looking For A Kiss”.


Los New York Dolls tocan por primera vez en Galicia. ¿Cuáles son las expectativas del grupo para ese concierto?

– David Johansen: Yo no sé si tenemos expectativas. Expectativa es crearse una idea previa, lo que nunca tenemos. Cuando se es una banda y se va a varios sitios a tocar, sólo hay que esperar a tocar para divertirse. Pero imagino que vamos a tocar rock’n’roll y tener buenos momentos.

 


Esperasteis 30 años para grabar un nuevo álbum, justo después de la vuelta de la banda. ¿Cómo fue ese reencuentro con los integrantes y la música de New York Dolls después de tanto tiempo?

 – Cuando Morrissey entró en contacto con cada uno de nosotros y nos propuso el concierto que él estaba planeando, decidimos que todavía podríamos divertirnos con eso. Fuimos a Londres para hacer un concierto y acabamos haciendo dos. No era nuestra intención. Y, entonces, recibimos buenas críticas por allá. Y surgieron varias invitaciones para tocar en festivales en el Reino Unido. Decidimos aceptar porque nos estábamos divirtiendo mucho. Después de un año, nos dijimos: “Parece que volvemos a ser una banda, por lo que tenemos que grabar un disco”. No había la intención de reunirnos y continuar como banda, pero acabó aconteciendo, y eso fue un paso para que empezáramos a escribir nuestras canciones.


¿Cómo fue el proceso creativo y de composición del nuevo álbum del grupo? Conseguisteis crear un disco totalmente nuevo, sin nostalgia, pero con la identidad musical de New York Dolls bien clara.

Yo creo que probablemente tiene algo a ver con la química. Si nos ponemos Syl (Sylvain Sylvain) y yo juntos, existe una cierta química en ello. No es algo que sólo hablamos, es algo que realmente sucede. Justo después de los conciertos, decidimos grabar el disco y aceptamos el contrato de la discográfica. Ellos nos llamaban todas las semanas y nos decían: “Esperamos que estén escribiendo canciones”. ¡Y nosotros decíamos que sí, claro! Un día nos llamaron y dijeron que en un mes empezaríamos a grabar el álbum en el estudio. Entonces ahí paramos y pensamos: “Será mejor que escribamos algo” (risas). Y nos encontrábamos todos los días y tocábamos. Y elegimos para el disco las canciones que a todos nos gustaba tocar. Por ejemplo, si yo traía  una canción y, al día siguiente, la proponía para tocar, pero el resto de la banda ya estaba desanimada con ella, entonces era hora de olvidarla. Y así sólo quedaron las canciones que no nos cansamos de tocar. Lo más importante es no hacer de todo eso un trabajo; tiene que ser por la canción.


Hoy podéis decir eso a la discográfica. ¿Cómo era en el inicio de la banda?

– Nunca admitimos ninguna presión. Para nosotros, grabar es hacerlo y listo. Nunca pensamos mucho sobre el asunto. Hacíamos lo que nos parecía bien y no nos preocupábamos por eso.


¿Qué canciones puede esperar el público del concierto de los New York Dolls en Santiago?

– Vamos a tocar un poco de cada álbum. Pero sólo elegimos las canciones 10 minutos antes del concierto. ¿Tienes alguna petición?


Sí. “Trash” y “Jet Boy”.

– Entonces las tocaremos.

 

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