NEIL YOUNG 2009

Neil Young y Mike Cerre: la idea de Déjà vu

 

Para rodar la gira Freedom of Speech Tour -Libertad de expresión-, de Crosby, Stills, Nash y Young (CSNY), que ahora se edita en DVD en España, el reportero Mike Cerre acompañó al grupo por los Estados Unidos. Él y Neil Young nos cuentan cómo lo hicieron y la idea detrás de este documental.
 

Según Cerre, con la gira en marcha, se comenzaron a filmar las actuaciones de CSNY, pero Young quería ir más allá de la típica película de conciertos. Quería hacer un film que no fuera meramente promocional, sino algo más profundo y honesto sobre todos los obstáculos con los que el grupo se iba a encontrar -personales, artísticos y políticos- al lanzar su mensaje en estos nuevos tiempos.

De hecho, Young perseguía ser lo más veraz y realista posible, algo así como un noticiario periodístico, razón por la cual decidió reclutar a un reportero de guerra para viajar, mientras durase la gira, con el grupo en el bus. Young y su amigo el productor L.A. Johnson habían quedado impresionados con los reportajes de Mike Cerre en Irak para la cadena ABC, así que se pusieron en contacto con Cerre para meter sus vídeos en la web de Living With War. Los vídeos y fotografías de Cerre, incluyendo fotos personales de su servicio militar en Vietnam, pasaron también a formar parte del collage multimedia que aparecía en el escenario durante la gira.

Cerre ha trabajado en muchas zonas en conflicto y en condiciones de peligro extremo, entre las que figuran misiones de vuelo sobre Vietnam y varios viajes bajo el fuego como reportero, tanto en Afganistán como en Irak, pero nunca antes le habían hecho una oferta de trabajo como ésta. Neil Young les pidió a él y al que ha sido su operador de cámara durante años, Mike Elwell, que fueran a la búsqueda de la historia detrás de la controvertida gira, sin importar el rumbo que eso pudiera hacer tomar a su película.

“Soy un corresponsal de guerra”, declara Cerre. “Me gusta la música de CSNY pero ni soy un fan acérrimo ni un reportero de espectáculos; soy alguien que dice y cuenta las cosas tal como son. Eso era justo lo que ellos querían. Sabían que no sólo iniciaban una gira, sino que iban a estar expuestos a muchas críticas políticas y creativas”.

“Desde el primer momento quedó claro que no querían la típica película musical”, continúa. “Lo que Neil quería era contar una historia verdadera sobre la gira que fuera capaz de crear un debate. Hablamos sobre cómo quería él que esta película abarcara todo el contexto del viaje, que observara a las distintas generaciones que habían ido a la guerra y que mostrara cómo el público y la banda vivían con ello”.

 

 

 

Después de todo, asegura Cerre, los momentos de diversión, las a veces espeluznantes experiencias vividas a bordo del autobús biodiesel en el que viajaban, no eran tan diferentes de las vividas cuando viajaba como ‘infiltrado’ en los tanques con las tropas. “Teníamos comida mucho más apetitosa y un transporte bastante más cómodo en la gira que en Irak”, afirma entre risas, “pero al igual que en Irak nunca sabíamos dónde nos iba a llevar la historia o qué era lo próximo que iba a suceder”.

De hecho, hasta la primera parada de la gira, Cerre no comprendió lo dinámico, y por momentos peligroso, que aquello iba a resultar. “Entré en el aparcamiento con una cámara de mano y comencé a hablar con la gente. Era asombroso ver cuántos tenían un pariente o a algún conocido en Irak y lo presente que el conflicto estaba en la mente de todos”.

“Había gente de mi generación que quería escuchar lo que recordaban como la música de los ‘buenos tiempos’”, continúa, “pero la ideología de la banda aún les pillaba desprevenidos; y había jóvenes que admiraban que CSNY manifestaran abierta y valientemente sus ideas tal y como hacían muchos grupos de su generación. Fue entonces cuando comprendí que estábamos ante algo importante, que la dividida audiencia sería una parte muy importante dentro de la historia”.

 

 

Los integrantes de la banda quedaron muy sorprendidos al ver las grabaciones que Cerre había hecho de su público, una visión que rara vez tenían. “Neil, Stephen, Graham y David querían escuchar y aprender tanto como fuera posible”, explica Cerre. “Neil no dejaba de repetir ‘quédate con todo lo que estás haciendo y la historia cada vez se irá haciendo más rica’. Mi operador y yo comenzamos a vernos como un equipo de reconocimiento averiguando qué pensaba la gente, cómo reaccionaban, qué les conmovía, y eso terminó haciendo las actuaciones aun más intensas, puesto que había una especie de retroalimentación”.

“A medida que avanzaba la gira”, señala Cerre, “comenzó a desarrollarse un proceso por el cual hacia el final de la tarde, independientemente de la ideología política de cada cual, surgía un sentimiento común que hacía que durante dos horas se pudiera volver a un tiempo en el que la música quería decir algo, cuando movilizaba a la gente y tenía un impacto sobre el país”.

“La película se hizo sobre la audiencia”, dice Neil Young. “Nuestra audiencia no es solamente una clase de persona. Unos son veteranos de Vietnam, otros de la guerra de Irak, unos son republicanos, otros son demócratas y otros independientes, y nosotros estimulamos el debate entre todos ellos, dándoles algo para reaccionar. Todo el concepto, en torno a la gira y la película, era para conseguir que la gente pensara”.

Rápidamente se hizo evidente que ésa era la razón principal. Un momento sorprendente para Cerre, que aparece en la película, es cuando dos mujeres, dispuestas a pasar una noche de fiesta, comienzan un acalorado debate sobre si los músicos deben o no hacer públicas sus creencias políticas.

 

 

“Ése fue un argumento espontáneo entre dos personas corrientes sobre el papel de los artistas dentro la sociedad que realmente me impresionó”, declara Cerre. “El debate prosiguió durante bastante tiempo, sin llegar nunca a perderse el respeto y compartir emociones. Resultó que ambas tenían alguien en Irak, aunque sus sentimientos sobre el tema eran muy diferentes. Al final, recuerdo que se abrazaron la una a la otra”.

Sin embargo, nunca fue todo tan pacífico e inspirador. “Aunque no hicimos mucho énfasis sobre ello en la película, realmente había mucha preocupación por la seguridad del grupo”, confiesa Cerre. “Había amenazas de bomba, tenían que comprobar los autobuses con perros y revisar las habitaciones del hotel; había mucha preocupación por lo que pudiera pasar, pero nada de eso hizo nunca que la banda disminuyera su entrega y compromiso en sus actuaciones”.

En alguna ocasión, Cerre fue criticado personalmente, pero incluso en esos momentos el periodista tenía bien claro cuál debía ser su respuesta. “Si alguien se metía conmigo, le decía: “¡Para! He estado 5 veces en Irak”. Al igual que para el resto de reporteros que han estado alguna vez allí, eso era muy importante”.

Neil Young reconoce que en ocasiones la banda estaba tensa, debido a la atmósfera con la que en ocasiones se encontraban. “El simple hecho de ponerte delante de un montón de gente ya te pone nervioso. Cuando eres consciente de que muchos de ellos están molestos contigo, y estás entre la multitud, la gente ha bebido… eso te tensa. Era ese momento en el que se estaban produciendo cambios”.

Finalmente, Young quiere aclarar que él no veía Freedom of Speech únicamente como la expresión de un único punto de vista. Estaba decidido a poner voz a todo aquello que la gente que presenciaba la actuación pensaba, incluso -y más aun- si eso era radicalmente opuesto a lo que tanto él, como el resto miembros del grupo, defendían tan apasionadamente. “La gente se siente así porque verdaderamente cree en ello, y tú tienes que respetar a todo aquel que exprese su dolor o su ira. Lo que yo trataba de hacer con la película era justo eso, dejar que pasara, dejar que la gente se sintiera libre para decir lo que pensaba y sentía”.

(Ver artículo sobre la película Déjà Vu, de Crosby, Stills, Nash & Young, irigida por Neil Young)

 

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