MONSTRUO

Monstruo

MONSTRUO

Formación: Toni Colombo (bajo, sintetizador y voces), Theo Ziz (guitarra y voces), Xacobe Castro  (guitarra y voces), Cibrán Tenreiro (batería y voces).

Procedencia: Ourense.

Estilo: Noise.

Contacto: contratacion@discosporno.com

Contadnos cómo fueron los comienzos del grupo. ¿Cómo y con qué intenciones surge?

– No nos parece interesante dar la típica respuesta acerca de cómo nos conocimos. Podríamos resumirlo en que nos unimos por cierta afinidad ideológica y estética, y que coincidimos todos en que el formato de “banda” era el más adecuado para transmitir el mensaje con el que queríamos jugar, aunque no tuviéramos todavía claro cuál era ese mensaje. El hecho de estar en el grupo nos ha ayudado, progresivamente, a comprender de otra manera el arte, la música y su potencialidad. De manera aislada, como individuos, no creemos que hubiera ocurrido de la misma manera.

¿Qué grupo, disco o razón os impulsó a montar vuestra banda?

– Por una parte, la música pop es atractiva por su potencia emocional, por ser capaz de ser concreta y abstracta al mismo tiempo. Nos parece el medio más adecuado para expresar lo que sentimos. Somos románticos y seguimos pensando que la música es crucial, aunque el rock and roll y los conciertos se hayan convertido en algo aburrido y previsible. Nuestra música es crucial para nosotros: hacer música es una razón para hacer música. Por la otra parte, no podemos pensarla de forma unidireccional y masiva: el contexto en el que la hacemos (autogestión, libertad de acción, hacerlo tú mismo) es un contexto de colaboración y apoyo común, y formar parte de una comunidad de iguales también nos motiva. Intercambiamos ideas y arte con gente que está sumergida a la misma profundidad que nosotros, en lo cavado, y que nos ayuda a entender el mundo.

¿Os resulta complicado llegar a un acuerdo a la hora de tomar decisiones?

– No. Como ya hemos dicho, la banda nos ayuda a centralizar nuestras inquietudes en un proyecto común. No creemos que un grupo pueda permitirse el tener grandes desacuerdos. En ese caso perdería su sentido. Al trabajar en base a una ideología compartida, a una ética, o como quieras llamarlo, todo sale de manera más o menos natural. Tampoco podemos perder mucho tiempo.

¿Cómo os repartís las tareas de composición?

– Componemos todos. Buscar una “fórmula” para componer es la excusa para poner en marcha el proceso de buscarla. Todo surge de tensiones y de diferentes pulsos de actividad por parte de cada uno. No ensayamos todo lo que queremos (que no todo lo que podemos), y la composición acaba siendo bastante atropellada. Nos vemos profundamente afectados por nuestras limitaciones y por las de nuestras circunstancias. Trabajamos para cambiarlo, y las canciones salen del choque entre lo que queremos hacer y lo que podemos.

¿Estáis grabando material nuevo? ¿Para cuando podemos esperar vuestra siguiente referencia?

– Hasta hace poco, teníamos pensado grabar todos los temas que estamos haciendo y editar un vinilo: amontonar unas cuantas canciones y meterlas en un objeto muerto, en el que ni siquiera estamos seguros de si creemos o no. Hace unas semanas, hablando entre nosotros, llegamos a la conclusión de que no tenía sentido, de que preferíamos invertir el poco dinero que tenemos en comprarnos unos micros y un equipo básico, lo más asequible, para poder grabar en el garaje donde ensayamos y colgar los temas en la red, sin la intermediación de un objeto físico y el retraso que puede conllevar editarlo. Pensamos que sería mucho más práctico y más coherente con lo que sentimos. Es absurdo ser una banda independiente e intentar reproducir los esquemas de la industria con menos medios. Nos resulta más razonable que una canción que componemos en un momento concreto de nuestras vidas pueda ser expulsada al exterior de la manera más inmediata posible. Así podemos construir o poner de manifiesto alguna sincronía con el público, una compresión mutua. Al fin y al cabo, esta era la mayor potencialidad del formato single, más allá de su enfoque comercial: su actualidad y frescura en el momento en que se edita. Creemos que, desde la producción independiente al menos, no se aprovechan las posibilidades realmente revolucionarias que puede ofrecer la red en cuanto a la inmediatez de la que hablamos. El pop debe ser urgente, sin retrasos.

¿Por qué sello os gustaría fichar?

– No vemos realmente ningún beneficio en la posibilidad de que nos editase un sello, entendiendo esto como que este se ocupara de todo lo relativo a lanzar nuestra música y promocionarla. Creemos más en la colaboración que en la cesión de las responsabilidades a un ente ajeno. Hoy en día nos parece lo más coherente. Formamos parte de PORNO. Desde ahí estamos empezando a sacar material nuestro y de las otras bandas que forman parte del colectivo. Controlamos todo y eso es perfecto. No sabemos como hacerlo, tenemos carencias y nos falta experiencia; pero aprendemos poco a poco. Y obviamente no tenemos la misma influencia ni capacidad de expansión que un sello más grande, o más establecido, pero tenemos otro tipo de poder: controlamos el proceso, la forma y el contenido, y asimilamos los resultados. Con PORNO podemos darle una carga ideológica a todos estos elementos.

¿A qué artista o grupo os gustaría telonear?

– Una de las cosas que hemos aprendido durante nuestra evolución como banda, tocando y conociendo a otra gente, y desarrollando nuestro concepto de la música pop, es a valorar este tipo de cosas desde otra perspectiva. ¿Telonear a X? Hemos llegado a un punto en el que admiramos a gente que está a nuestra altura. Preferimos tocar con Vietnam que con Shellac. Preferiríamos haber tocado con Telephones Rouges que con Black Sabbath. Porque estas bandas son “nuestras”, y eso le da una realidad de la que carece la esterilidad del fan. La admiración va más allá de lo musical cuando colaboras con otros grupos, con otros artistas que están en tu misma situación, o con los que compartes gustos estéticos, actitud o ideales. También el público, los “promotores”, los lugares. La influencia es una enfermedad hermosa en este caso.

¿Disfrutáis más durante el proceso de composición, de grabación o interpretando los temas encima de un escenario?

– Realmente todo es parte de lo mismo. No creemos que sean procesos aislados. Como dijimos antes no hemos encontrado todavía la forma más apropiada de componer. La grabación es una cosa muy relativa. ¿Importa más esta que el propio tema? Creemos que no. No estamos hablando ni defendiendo la fidelidad o la no fidelidad. Los buenos temas, la emoción y el mensaje exceden y emergen sobre la fidelidad de una grabación, aunque esta pueda potenciar estos factores o incidir en el proceso de dar vida a un tema. Diríamos que en directo sentimos cierto tipo de desesperación y creemos que eso se nota cuando tocamos. Desesperación y frustración por la colisión constante contra algo que no terminamos de comprender: nuestra vida, el público, el propio canal. Nos damos cabezazos contra la situación y a veces sangramos.

¿Estáis en esto por hobby o con la intención de vivir de la música?

– Cualquier persona que toque en una banda y considere que esto es solo un hobby… eso es muy triste. Y es realmente común, lo cual es más triste todavía. El propio concepto de afición nos da asco y vértigo. No somos aficionados, como puede serlo quien es aficionado al aeromodelismo o a pintar bodegones, porque en general nos parece que eso va parejo al ser mediocre, leve y conformista en lo que haces. ¿Vivir de la música? No cobramos porque la situación lo impide. Y estamos contra la situación, pero no de una manera derrotista, sino que queremos cambiarla. Por ejemplo, si tocamos en Ourense, con un grupo de fuera en algún evento que organicemos desde PORNO, no cobramos. ¿Significa esto que no nos importa cobrar? ¿Qué no nos gustaría vivir de lo que nos apasiona? ¿Que esto es algo superfluo e intermitente y totalmente ajeno a nuestra vida “real”? No. Creemos que es todo lo contrario, que somos conscientes de la situación y queremos resistir a ella, pero resistir de una forma activa. La “escena independiente” peca bastante de ese tufillo a funcionario que hace las cosas para ir tirando, que no hace pero que hace porque no se note. Igual habría que quitarle la caspa a palabras como dignidad, compromiso o integridad y anotarlas en los márgenes de un manual de construcción de bombas caseras forrado con fotos de David Bowie.

¿Os importa lo que diga la prensa musical de vosotros?

– Nos gustaría que nos importara. Creemos que la crítica puede hacer a los grupos mejores, haciéndolos conscientes de sus contradicciones o introduciéndolos en un relato y un contexto potente. O, simplemente, usándolos como base para un texto que tenga valor por si mismo. Sin embargo, actualmente la prensa musical (tanto la profesional como la amateur) es superficial y poco imaginativa. En PORNO hacemos un fanzine, la Revista Porno, en el que intentamos enfrentarnos a los problemas de base de las revistas musicales: falta de espacio, falta de tiempo, reglas periodísticas (géneros, objetividad), falta de pasión, dependencia económica de multitud de factores. Creemos que cualquier grupo que entienda lo que hace como importante se merece un esfuerzo importante de quien lo critique, sea positiva o negativamente. Ese esfuerzo no entiende de límites de diez líneas ni de impresiones con una sola escucha mientras leemos la web de El País. Esperamos ansiosos esas críticas.

¿Cuál es la mejor anécdota que os ha sucedido desde que empezasteis?

– No somos una anécdota.

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