MARY WEISS

 Mary Weiss, el eslabón perdido del New York Rock


Es difícil ver una foto de Mary Weiss en la que aparezca sonriendo francamente. Puede que la imagen de chicas malas que para siempre acompañará a las Shangri-las fuera cosa de sus productores en Red Bird, pero parece que el fuerte carácter del que todo el mundo habla no es cosa fingida. Si uno echa un vistazo a su Myspace, puede comprobar que además también le van las intérpretes con algo más que buena presencia: se declara fan de Patti Smith, entre sus favoritos están los Pretenders o las Donnas, y no esconde su pasión por Dictators o New York Dolls. En la página de Norton Records se puede leer una extensísima entrevista en la que repasa con todo lujo de detalles su carrera, así que cuando le enviamos las preguntas procuramos no repetirnos demasiado. Responde amablemente, pero, leyendo alguna de estas respuestas, uno no puede evitar imaginar el rictus de cansancio del que se ve forzado a volver a lugares en los que ya no quiere estar.

Antes de nada, ¿cómo fue la grabación? ¿Cómo te encontraste después de todos estos años lejos de un estudio?

– En principio estaba asustada, pero, si te he de ser sincera, me sentí como en casa. Billy y Miriam son maravillosos, AMAN el rock’n’roll. Enseguida conecté con Reigning Sound. Trabajamos duro y nos lo pasamos en grande.

 

¿Cómo surgió la idea del disco? ¿Fueron Billy y Miriam los que te lo propusieron? 

– Fui a una fiesta organizada por Rhino Records y Billy y Miriam estaban allí. Fueron ellos los que se me acercaron y me hablaron del tema, y yo les dije que me lo pensaría. Anduve preguntando por ahí y sólo oí cosas buenas de ellos. Y aquí estamos.

 

Las canciones suenan fantásticas, muy rock’n’roll. ¿No echas de menos las cuerdas y el gran equipo de producción de los discos de las Shangri-Las?

– No, eran otros tiempos, y el presente es el presente. De todas formas, antes y ahora es simplemente rock’n’roll

 

¿Estuviste cómoda con el potente sonido de Reigning Sound? Tal vez las Shangri-Las sonaban así en directo.

– La verdad es que a veces sí que rocanroleábamos cuando estábamos encima del escenario. Siempre estoy cómoda haciendo rock’n’roll, y esta vez quería trabajar con una rock’n’roll band, así que todo fue perfecto.

 

¿Qué nos puedes decir de los músicos y las canciones? Creo que la mayoría son de Grez Cartwright, pero he oído que John Felice o Andy Shernoff también contribuyeron. ¿Llegaste a conocerlos?

– En el estudio trabajé sobre todo con Greg, y congeniamos desde el primer día de ensayo. También con Lance y Carol de Reigning Sound, y Dave Amels, no sólo un gran teclista sino también un mago del estudio. Hay más compositores: Billy Miller y Andy Shernoff, John Felice, Andy Robertson, Dave Abramson y Andy Maltz. Andy Maltz es un gran tipo y fenomenal guitarrista. Veo a Andy Maltz y Andy Shernoff (de los fantásticos Dictators) cuando quedamos en Brooklyn con Billy y Miriam. Muy buena gente. También hicimos una versión de “Heaven Only Knows” que escribieron Jeff Barry y Ellie Greenwich (N. del A.: ya la grabaron con las Shangri-Las en 1965).

 

 

“A certain guy” suena a Shangri-Las por los cuatro costados ¿Fueron las canciones compuestas expresamente para el disco o eran canciones ya escritas que se adaptaban a la idea que teníais del disco?

– En realidad, “A Certain Guy” es una vieja canción de Ernie K-Doe. La mayoría de las otras canciones fueron escritas con este CD en mente. 

 

¿Nadie pensó en algún momento en pedir una canción nueva a Jeff y Ellie o a Shadow Morton?

– Llamé a Shadow, pero no tenía nada para mí en ese momento. Me apoyó mucho, y voló desde Los Ángeles al estudio para echarle un vistazo al asunto.

 

Tu voz suena más áspera ahora, más grave y también más sabia. ¿Cómo te ves cantando estas canciones de amor? Supongo que muy diferente a los tiempos de las Shangri-Las.

– Bueno, tenía catorce años cuando empezamos con el grupo. Si mi voz no fuera ahora como tu dices tendría muchos problemas, ¿no crees? Soy una mujer adulta (o eso me dicen), hay muchísima más experiencia vital acumulada en mi voz. 

 

¿Vas a tocar estas canciones en directo?

– Sí, empezamos en “The Beachland Ballroom” el tres de marzo en Columbus Ohio, y más tarde en el festival South by South West en Austin, Texas.

 

Creo que es imposible no preguntarte sobre tus días en las Shangri-Las. Espero que no te moleste. ¿Cómo os sentisteis cuando las Shangri-Las desaparecieron? ¿Resultó duro dejar el mundo de la música

– Fue devastador ver nuestras carreras truncadas por los problemas legales. Nos encantaba cantar, era nuestra vida, lo era todo para nosotras. Por otro lado, la parte buena fue que me alejé de la fama que acompañó a nuestro éxito, nunca estuve cómoda con ella. Así que a cambio conseguí disfrutar de una vida normal, y eso que en principio me llevó doce años perderme en las calles y recuperar mi vida privada. De todos modos, siempre he echado de menos la música y el estar en un estudio. 

 

¿Qué pasó con tu hermana y las gemelas Ganser?

– Mi hermana tiene una hija y una vida feliz alejada del negocio musical. Las dos hermanas Ganser hace tiempo que nos dejaron: Mary Ann murió a principios de los 70, poco después de que nos separáramos, y Margie en los noventa de un cáncer de pecho.

 

Por cierto, ¿sabías que un grupo español tuvo un gran éxito a principios de los 80 con una versión de “Give him a great big kiss”?

– No, no lo sabía. Tendré que investigar eso.

 

La titularon “Es especial” y en realidad ellos creían que era una canción de los New York Dolls., ¿Te gustaban los Dolls? ¿Llegaste a conocerlos?  Incluso tuvieron a Shadow Morton como productor.

– Sí, siempre me gustaron, pero nunca llegué conocerlos.

 

¿Qué pasó vuestro “disco perdido” de 1977? ¿Es verdad que llegasteis a grabar con Andy Paley? ¡He visto por ahí fotos vuestras cantando en el CBGB!

– Seymour Stein fue muy generoso al darme esta oportunidad en 1977, y fue genial trabajar con Andy. Desafortunadamente, la grabación no resultó satisfactoria para nadie, así que Sire me liberó del contrato al no ponernos de acuerdo sobre el material a grabar. La noche del CBGB fue prácticamente improvisada, pero nos lo pasamos en grande tocando con Andy y Lenny Kaye. Además, siempre me encantó el CBGB, en aquellos años era un gran club. (N. del A.: El batería era Jay Dee Daugherty y entre el público no faltó Lester Bangs dando botes como un adolescente. La historia entera la cuenta con todo lujo de detalles nuestro colaborador Phil Milstein en  www.spectropop.com.)

 

 

Las Shangri-Las nunca sonaron como ningún otro de los llamados “girl groups”, ni como los de Spector o los de Motown, incluso no os parecíais a los demás de Red Bird. ¿Cuál era el secreto? ¿Las voces, la producción..?

– Teníamos nuestro propio sonido. Éramos uña y carne y se notaba. Nunca intentamos sonar como las demás, no veo el interés en hacerlo. Las canciones de Shadow y su manera de producir los discos eran maravillosas. El tampoco intentaba parecerse a nadie. Creo que por eso encajábamos tan bien.

 

¿Cómo llevaban tus padres el veros cantar profesionalmente y el éxito que conseguisteis? Erais muy jóvenes.

– En realidad, nunca tuvieron mucho que ver en el asunto. (N. del A.:el padre de Mary y Elizabeth murió antes de que las Shangri-Las empezaran a funcionar)

 

¿Cómo afrontasteis el éxito? ¿Os mantuvisteis muy unidas para protegeros? ¿Quién era la líder, si es que había?

– No creo que pueda responder a eso, habría para un libro. No, no había líder. Creo que es suficiente con decir que no era fácil en aquellos años tener 15 o 16 años en el negocio musical.

 

En los créditos de los discos se puede leer “producido por Shadow Morton”, pero ¿estaba siempre a cargo de las grabaciones o sólo cuando grababais sus canciones? ¿Qué aportaban Jeff & Ellie, Artie Butler o Leiber & Stoller?

– Como regla general, Shadow era el productor con el que trabajábamos en el estudio. Jeff Barry aportaba algo cuando las canciones eran suyas. Artie Butler hacía algunos arreglos, brillantes, por cierto, y Brooks Arthur era nuestro maravilloso ingeniero de sonido. Todavía soy amiga de Brooks, Artie y Shadow.   

 

Siempre seréis recordadas por canciones como “Leader of the pack” o “(Remember) Walking in the sand”, pero a uno le encantan particularmente algunos de vuestros últimos discos para Red Bird. Creo que “I Can Never Go Home Anymore”, “Dressed in Black” o “Past, Present, Future” son al menos tan buenas. Tu voz tiene un tono más sombrío en esas canciones. No sé si quizá tiene algo que ver con la desilusión de cómo estaba saliendo todo. Tal vez no todo era como lo habíais imaginado al principio y eso se reflejaba en tu manera de cantar. 

– Mi voz respondía al material que estábamos grabando en ese momento. Creo que en mi interior había emociones y sentimientos de sobra como para sacar adelante las canciones que nos entregaban.

 

¿Cómo fue el final del grupo?

– Demasiados pleitos. Cuando todo eso adquiere más importancia que la música, ¿qué sentido tiene seguir? Puedes echarle un vistazo a mi entrevista con Billy y Miriam en www.norton.com.

 

Parece que todo el mundo que cuenta la historia de las Shangri-Las la ve como un cuento triste (royalties impagados, imposibilidad de poder usar vuestro nombre, litigios…), pero estoy seguro que hubo momentos maravillosos. ¿Cómo lo recuerdas tú?

– Para ser sincera, recuerdo lo bueno y lo malo. No es que piense demasiado en ello, excepto cuando me lo preguntan en una entrevista. Ya es hora de dejar eso un lado y hacer música. Más adulta y más sabia.

 

Carlos Rego

 

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