LOS ENEMIGOS

Los Enemigos, tíos cabales

  

 

 

 

La noticia saltó en la segunda mitad del año pasado: Los Enemigos volvían para dar algunos conciertos. Desde entonces, ya han dado tres y aún quedan algunos más, como su presentación este fin de semana en el Derrame Rock de Ourense. Al mismo tiempo, se ha editado un amplio recopilatorio titulado Desde el jergón con tres discos recopilatorios de sus mejores canciones, uno de inéditos y otro (acompañado del pertinente DVD) con su último concierto. Al habla con Fino.

 

¿Por qué ahora este recopilatorio, Desde el jergón?

– Con La revuelta enemiga, y habiendo pasado diez años desde el último concierto, tenía sentido una revisión de nuestra discografía y, de paso, rescatar material inédito, ya sean maquetas en sus versiones primigenias o alguna canción que no se publicó en su momento. Por otro lado, hemos querido recuperar también el último concierto que dimos en la Riviera de Madrid el 7 de abril de 2002. Es algo que no teníamos pensado publicar, pero tras escucharlo y ver algunas de sus imágenes, creímos que había que dejar constancia de aquello.


¿De quién partió la idea? ¿Se hizo con la intención de acompañar la gira?

– Cuando nos vimos los cuatro, después de 10 años, comenté que teníamos aquel concierto guardado, pero que no sabía si el material estaría en buen estado o incluso si merecía la pena editarlo. Josele, que me conoce muy bien, me dijo “como quieras, pero te vas liar bastante”, y, efectivamente, así ha sido. Parecía algo fácil de hacer, que nos llevaría un par de meses, pero todo se complicó cuando David Bonilla, de Warner, nos propuso publicar un recopilatorio. Lógicamente, todo esto serviría de apoyo a la gira, pero en ningún caso era prioritario.


¿Estaba clara la estructura de la caja, con el disco de rarezas y/o el DVD, o se fue haciendo todo sobre la marcha?

– Al principio solo pensábamos montar el directo y, si quedaba bien, lo editaríamos. Tras la propuesta de Warner (3 discos recopilatorios) planteamos que lo ideal sería editar toda la discografía remasterizada con sus posibles extras, disco por disco, incluyendo material relacionado con cada disco o relativo a esa época. En Warner se echaron las manos a la cabeza, nos dijeron que era una cosa de locos, muy costoso dadas las circunstancias actuales (la crisis, el nivel de ventas, etc.) Total, un proyecto inviable y que nos hubiera llevado mucho más tiempo aún. Decidimos entonces hacer un recopilatorio, sí, pero a partir de las mezclas originales, remasterizándolas. Anteriormente ya se habían publicado algunos, como Alguna copla de…, No se hable más (de la etapa Gasa) o A pie de calle (etapa RCA), muy poco cuidado, y algún CD más de los que suelen sacar los sellos discográficos para vender algo más de su catálogo. Para nosotros lo prioritario era tener en cuenta a los antiguos seguidores, con esta revisión actualizada, y que a la vez sirviera para que los que se acerquen ahora a Los Enemigos tuvieran una visión global, lo más real y cuidada posible. Llamé a Josele y le dije que lo suyo sería ofrecer también material inédito o versiones en maqueta. Pues a por ello. No tenía ni idea de dónde me estaba metiendo, ni del tiempo que llevaría recopilar y encontrar todo ese material, pero sinceramente te digo que, vale, han sido más de ocho meses de trabajo, pero ha merecido la pena. Creo que lo importante es que la gente pueda disfrutar de ese material; si no, se hubiera quedado en el olvido. También teníamos claro que debía incluir canciones de todos los discos y prescindir de las bandas sonoras y las versiones que hemos hecho de otros grupos. Nuestra discografía ‘oficial’, por así decirlo, se editó en tres sellos diferentes, con lo cual hubo que pedir los permisos pertinentes.

 
¿Cómo fue la selección de las canciones? ¿Complicado? ¿Quién tuvo la última palabra?

– Para los 3 compactos recopilatorios hubo una primera lista de canciones propuesta por David Bonilla, y después Josele envió otra selección. Hubo mucho intercambio de e-mails y le dimos muchas vueltas hasta dejar cerrado el repertorio de cada CD. Había que tener en cuenta que solo eran 3 compactos con un tope de 80 minutos cada uno, en los que tendríamos que reflejar la trayectoria del grupo a través de sus canciones más representativas. Día a día íbamos cambiando alguna canción. Incluso Josele me llamó el día que ya iba a enviar todo a la fábrica para incluir “Sin hueso”. Tuvimos que quitar dos canciones, pero estaba claro, y yo también llevaba dándole vueltas unos días. Para el cuarto compacto, el de rarezas y maquetas, había bastantes candidatas, pero consideré que lo más interesante era incluir canciones de todas las épocas y que no se hubieran escuchado antes. Todos estuvieron de acuerdo.

 
¿Queda más material inédito? ¿Hubo que ponerle fin a la revisión para poder editar la caja?

– Sí, queda material inédito pero no demasiado, prácticamente todas las canciones que grabábamos en maqueta eran las que después se incluían en los discos. Y sí, hubo que ponerle fin. Llegó un momento en que ya era algo enfermizo. Buscar todos los masters originales, transferir todo ese material (bobinas, dats, casetes) a digital, ir cambiando canciones, escuchando los diferentes mastering… Con el material gráfico, lo mismo, fotografías de todas las épocas, tanto personales, como profesionales. Los fotógrafos Mili Sánchez, Oscar Carriqui y Luis Baylón hicieron fotos para portadas o fotos promocionales de Los Enemigos. Me puse en contacto con ellos para intentar disponer de otras versiones de aquellas fotografías. Cuando nos separamos, apenas teníamos fotos en formato digital…

 

 

 

 
Supongo que estaréis contentos con el libreto, con el estupendo diseño con la raspa del pez y de ver por fin el DVD de vuestro último concierto editado, ¿no?

– Sí, estamos contentos y sinceramente ha merecido la pena. Todos los que han colaborado en todas las fases han trabajado con poco presupuesto pero con mucha ilusión. Hay que agradecerlo de corazón. Pablo Pulido (Babe) mezcló el último concierto que dimos, entendiendo perfectamente que no había que maquillar nada, simplemente reflejar cómo sonaban Los Enemigos, sin trampa ni cartón. Natxo Taibo, que rodó con unos amigos y cuatro cámaras MiniDv las imágenes de aquel concierto y que también se propuso para editarlo. Diego Abad nos ayudó a finalizar el primer montaje, aprovechando al máximo las imágenes de las que disponíamos. Le agradezco tanto su paciencia, como su enfoque al reflejar la dinámica del concierto. Alex Calvo-Sotelo nos orientó y asesoró a la hora de decidir tal o cual imagen. Mili Sánchez, Oscar Carriqui y Luis Bailón pusieron a nuestra disposición un gran número de fotos. Aprovecho para disculparme con Óscar, por no haber salido acreditado en la caja; he estado muy pendiente de todo el proceso, pero desgraciadamente siempre hay algo que se escapa. Alvar Martos se encargó de la postproducción y authoring. Ana García y Nacho Olivares, de La Parte Gráfica, han aportado su arte y una visión actualizada de la trayectoria de Los Enemigos. Y agradezco especialmente a Daniel Altarriba, con el que he compartido interminables sesiones de mastering, que se haya  implicado con tanta pasión a esta revisión. Por último, el texto escrito por César Luquero para la caja y la perspectiva con la que ha enfocado la trayectoria de Los Enemigos, es excepcional. Ha sido un equipo humano excelente y me siento muy afortunado de haber contado con todos ellos.


Visto desde la perspectiva actual, ¿se ve una evolución, una continuidad, un hilo común en vuestra discografía?

– Revisar toda la trayectoria del grupo daba cierto vértigo, pero creo que ha quedado muy bien reflejada. El grupo se fue forjando a sí mismo con las dificultades de cada momento y evolucionó consiguiendo un sonido muy personal -con los gustos tan diferentes que podíamos tener sus componentes- y a la vez constatando el talento innato que Josele tiene a la hora de escribir canciones.


¿Cuál ha sido la mayor sorpresa al meterle mano a todo este material?

– Reencontrarme con algunas canciones que ni si quiera recordaba que estuvieran en las bobinas, como “Cara de salmón” o “Pájaro loco”. En algunas no venían los títulos de las canciones. No sabía lo que me iba a encontrar, algunas llevaban guardadas 20 o 25 años. Cuando puse la bobina de la maqueta de “La vida mata” en el estudio… eso fue muy emocionante.


¿Sentís que la gente os valora más con el paso del tiempo, que el seguir obstinadamente vuestro propio camino al final ha llevado a algún tipo de recompensa, o ya sentisteis eso en su momento?

– No te podría decir cómo se nos valora ahora. Mucha gente joven quizá ni nos conozca, pero en general creo que Los Enemigos ha sido -y es- un grupo reconocido y respetado. Por su música y sus letras, pero también, creo, por haber tenido una actitud sencilla, sin pose, tanto como grupo de rock and roll como ante la vida en general. Por supuesto, en su momento ya sentimos esa recompensa, aunque yo lo llamaría agradecimiento. La última gira que dimos antes de separarnos fue un momento especial, muy emocionante. Hay que estar agradecido de haber vivido algo así cuando de niño solo era un sueño.

     
No queda más remedio que preguntaros lo que todo el mundo quiere saber al leer esta entrevista. ¿Está La revuelta enemiga limitada a unas fechas determinadas o se podría ampliar la gira? ¿Y hay o habrá posibilidad de composiciones nuevas?

– En principio hemos hecho tres conciertos, y quedan más. No nos hemos planteado nada a medio ni largo plazo aunque puede que esta gira se alargue un poco más. Los Enemigos siempre fueron al día, y eso no creo que cambie. Solo pretendemos pasarlo bien tocando y con el público que asista a estos conciertos. Además, cada uno tiene sus grupos que no piensa descuidar. Hagamos estos conciertos… y ya veremos.

 

¿Cómo os estáis enfrentando a un repertorio que ya tiene unos cuantos años? ¿Os parece igual de fresco, seguís teniendo la misma ilusión al tocarlo, lo disfrutáis ahora más?

– El grupo suena muy potente. Conocemos nuestra forma de tocar y parece que todo va encajando bien. Las canciones se transmiten con energía y se mantienen vivas, las letras mantienen su vigencia, y eso es algo que también sorprende. Sí, estamos disfrutando los conciertos.

 
¿Ayuda el paso del tiempo a que haya un mayor espíritu de grupo entre vosotros?

– El paso del tiempo a lo único que ayuda es a estar más viejo, ¿no? Y quizá algo más relajado, aunque no sea mi caso. No sé qué decirte. Lo que sí es verdad es que hay cierto respeto en las formas que ahora es fundamental para que estemos juntos.


¿Notáis mayor contundencia, más solvencia en el directo?

– Por supuesto, en cada concierto vamos sonando más sólidos. Además, ninguno de nosotros ha dejado de tocar en estos diez años, algo se notará. Que estamos en forma, vaya. Estamos muy motivados y eso es lo que hace que las canciones se transmitan con mucha energía.

 
No habéis engañado a nadie y habéis dicho que también volvéis por la pasta. ¿Entenderíais como algo malo que alguien hablase de profesionalidad ahora en vuestros directos?

– Digo yo que somos profesionales, ¿no? Si llevas dedicándote a la música más de 25 años, como nosotros, creo que ya no se consideraría un hobby. Más bien tenemos suerte de que nuestro hobby se haya convertido en nuestro trabajo. Pero peleando duro, ¡eh! Esto no ha sido, ni es, un camino de rosas. Día a día nos hemos buscado la vida con esta profesión, tocando aquí y allá, juntos o por separado. Unas veces mejor y otras peor, a veces incluso con algún trabajo alternativo. Es lo que hay. Ya nos dimos cuenta cuando empezábamos en esto. Resulta que nuestra profesión es la de Músico, por lo tanto me parece lícito y lo más lógico que toquemos y cobremos por ello.


¿Veis la misma expectativa entre la gente ahora que entonces?

– En los últimos conciertos que dimos, la gente venía muy motivada y nosotros algo condicionados por la emoción del momento que estábamos viviendo. Sabíamos que era la última vez que nos veríamos y, tanto tocar como escuchar esas canciones, hacía que fuera algo especial. Ahora es una revisión de unas canciones compuestas y tocadas en el pasado, pero disfrutándolas en el presente, con toda su energía y más, si cabe. Hay gente que viene porque sigue siendo fan. Otros vienen porque se lo perdieron en su momento, porque nos acaba de conocer e incluso por mera curiosidad.


¿Hay una generación de gente joven que os está descubriendo ahora? ¿Notáis nuevo público?

– Sí, parece que hay público nuevo que nos ha conocido en estos últimos años. No estoy pendiente de las redes sociales, pero tengo un amigo profesor que  sí me comenta que tiene muchos alumnos entre 16 y 19 años a los que le gustan Los Enemigos.


Por último, ¿que anécdota o anécdotas especiales recordáis después de estos años?

– Hay bastantes, así que te cuento un par. Hicimos un concierto en Miranda del Ebro, en un pequeño teatro que estaba en ruinas. Llevaba todo el día nevando. El equipo de sonido estaba conectado a un transformador que funcionaba con gasoil y que se consumía cada 15 minutos. Era desolador. Tocábamos las canciones de tres en tres y había que salir a la calle y rellenar de gasoil el dichoso transformador. Tras cada interrupción, ofrecíamos unos chupitos de whisky a la gente, tanto para calentarnos como para comentar la situación. Acabamos el concierto de milagro y bastante chispaos. Ahora, la segunda. Nuestro actual manager, Carlos Mariño, nos comentó el otro día que hubo una señora que escribió a un periódico quejándose del concierto que dimos Los Enemigos en Arzúa en la Fiesta do Queixo, hace años: que si no acabábamos las canciones, que si el cantante a veces cantaba y otras no. La señora, sin saberlo, había asistido… ¡a una prueba de sonido!

 

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