LED ZEPPELIN, DE LA A A LA ZEP (I)

Led Zeppelin, de la A a la Zep

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¡Y pensar que por poco se llaman Los Nuevos Yardbirds! No hubiera sido una buena idea, ya que hay algo en el nombre de Led Zeppelin que indicaba que iban a ser grandes, muy grandes: “Enormes, masivos, pesados, con todas las armas a su disposición para dominar sin piedad el mundo con su poderío, su indecencia y su inmensidad”. Treinta y cinco años después de su separación los recordamos en un abecedario zeppeliano en cuatro entregas para iniciarse… y para iniciados.

 

 

Aún no se sabía que iban a inventar el heavy, el hard rock o la era de los dinosaurios musicales cuando apareció Led Zeppelin I. Temas como “Communication Breakdown” o “How Many More Times” eran densos e incluso metálicos, llegando la última hasta los ocho minutos y medio, aunque todavía sonaba como rhytym’n’blues tocado por unos tipos agresivos con el volumen al máximo y el monstruo Yeti detrás de la batería.

Faltaba por lo menos un elemento clave: el riff. Y Jimmy Page era el hombre que lo iba a crear. Fue la madre de todos los riffs. Se tituló “Whole Lotta Love” y el rock despegó definitivamente pisando como un gigante y a todo trapo en los 70. No era el único que había en Led Zeppelin II y, además, inventaron con él el solo de batería, los muy engreídos. Así que, ¿cuál era el motivo para facturar después un disco folk-rock como Led Zeppelin III? “Since I’ve Been Loving You” es una buena balada épica y “The Inmigrant Song” contiene un grito de guerra ya clásico. Pero cuando uno trata de escribir canciones tributo a Roy Harper es el momento de plantearse adónde se dirige.

Claro que lo hicieron, como se puede comprobar en la apertura de Led Zeppelin IV, con “Black Dog” y “Rock And Roll”. Fantásticos riffs eléctricos. Y el mundo fue suyo. Aún estaba por venir, por supuesto, “Starway to Heaven”. Sí, tonterías de hippies místicos, pero también unas increíbles guitarras. Y por último “When The Levee Breaks” y el ritmo que se comió a todo un continente. Nunca más se han escrito canciones tan grandiosas y excesivas como aquellas. Por entonces, el mundo era de Led Zeppelin. Tocan duro, lo beben todo, conocen todas las sustancias, follan a todo lo que se mueve, se permiten los mayores excesos desde la época romana… A partir de ahí encadenan Houses of the Holy, Physical Graffiti, The Song Remains the Same, Presence e In Through the out Door, sobreponiéndose incluso al huracán punk que había llegado para enterrarlos definitivamente. Nada podría volver a ser igual.


A de Aviones privados

Fueron el más grande exponente de su descomunal éxito. Durante los años 70 Led Zeppelin utilizó jets privados para desplazarse entre los lugares de los distintos conciertos de sus giras. El Starship (Nave Espacial o Vehículo de las Estrellas) había sido el primer Boeing 720-022 construido, y les sirvió de medio de transporte en su tour de 1975. En su interior se podían encontrar sillones giratorios, un largo sofá de 10 metros por todo el lado derecho del avión, pantallas de vídeo, un bar con un piano incrustado en la barra y dos habitaciones en la parte trasera, con chimeneas falsas, baño y ducha. Dos azafatas, una atractiva rubia de 18 años, Suzze Carnel, y otra de 20 años, Bianca, estaban siempre a su servicio. Su precio era de 2.500 dólares la hora y al baterista John Bonham le gustaba hacer las labores de copiloto.

El segundo de ellos, Caesar’s Chariot (El Carruaje del César), fue utilizado en la undécima gira de la banda por los Estados Unidos durante tres meses de 1977, de abril a junio. Se trataba de otro Boeing que contaba, en este caso, con habitaciones privadas decoradas para los componentes del grupo al estilo Las Vegas. Por si su posición, su marca y su territorio no estaban claros, al aparato le pintaron en el fuselaje los logotipos de Led Zeppelin y de su sello discográfico Swan Song.

B de Bonzo

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John Henry Bonham (31-5-1948, Redditch, Birmingham), también conocido como Bonzo, quiso ser baterista desde los cinco años, cuando comenzó a practicar con envases y cajas de café. A los 10 ya tenía su primera mini-batería. Empezó tocando con varias bandas locales hasta coincidir con Robert Plant en Crawling King Snakes y, después, en Band of Joy, mientras trabajaba en la construcción. Por aquel entonces, casado, con un hijo (Jason) y escasos ingresos, tuvo que dejar de fumar para poder pagar el alquiler de la caravana en la que vivían los tres.

Rechazado por muchos locales de los alrededores de su ciudad natal por su agresiva forma de tocar, rompiendo más baquetas y bombos en una noche que muchos otros en toda su vida, fue reclutado por el cantante americano Tim Rose. Page y el manager Peter Grant le enviaron cerca de 50 telegramas al pub que frecuentaba Bonham para convencerle de que se uniese a The Yardbirds, más tarde Led Zeppelin.

Bonzo proporcionó al grupo el ritmo implacable y atronador que precisaba. Su solo de batería titulado “Pat’s Delight” en un primer momento, después “Moby Dick”, duraba habitualmente unos 30 minutos. Además, al igual que Keith Moon en The Who, fue el bromista borracho de la banda. Durante de sus primeras giras, Bonham saltó al escenario mientras el grupo rival de Jeff Beck Group estaba tocando. Sólo escapó de ser arrestado gracias a que los roadies le hicieron un placaje como si de un equipo de rugby se tratase, escondiéndolo de la policía en un camerino bajo llave. Por ello no es de extrañar que el resto del cuarteto decidiera romper el grupo después de que lo encontrasen muerto, ahogado en su propio vómito, el 25 de septiembre de 1980, tras haberse bebido unos 40 vasos de vodka en 24 horas.

C de Citas sacadas de sus letras

“Si el sol dejase de brillar, seguiría amándote / Cuando las montañas se desmoronen en el mar, aún estaremos tú y yo” (“Thank You”, Led Zeppelin II, 1969).

“Así que si te despiertas al amanecer / Y todos tus sueños siguen estando frescos / Y necesitas desesperadamente la felicidad / Chica, la respuesta está en tus manos” (“What Is and What Should Never Be”, Led Zeppelin II, 1969).

“Nadie escucha una palabra de lo que dices / Pero tú sigue hablando hasta el día que te mueras” (“Living Loving Maid (She’s Just a Woman)”, Led Zeppelin II, 1969).

“Mejor que te detengas y reconstruyas tus ruinas / Porque la paz y la confianza pueden triunfar a pesar de tus derrotas” (“Inmigrant Song”, Led Zeppelin III, 1970).

“Sí, hay dos caminos que puedes seguir / pero a la larga todavía puedes cambiar aquel por el que transitas” (“Stairway to Heaven”, Led Zeppelin IV, 1971).

 

“Muchas veces he mentido y muchas veces he escuchado / Muchas veces me he preguntado cuánto hay que saber / Muchos sueños se hacen realidad y algunos vienen envueltos en plata / Vivo por mi sueño y un puñado de oro” (“Over the Hills and Far Away”, Houses of the Holy, 1973).

“Estas son las estaciones de la emoción / Y, como los vientos, se alzan y caen” (“Rain Song”, Houses of the Holy, 1973).

“Canta alto pidiendo que salga el sol / Reza intensamente rogando que llueva” (“Down by the Seaside”, Physical Graffiti, 1975).

“Como fue entonces, de nuevo será / Y aunque cambie a veces su curso / Los ríos siempre llegan al mar” (“Ten Years Gone”, Physical Graffiti, 1975).

“Descansa ahora en paz / Toma la fruta pero guárdate su semilla” (“Carouselambra”, In Through the Out Door, 1979).

D de Discográfica

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Aunque Led Zeppelin grabó toda su obra para el sello Atlantic, y a pesar de que a principios de 1974 había anunciado su continuidad con ellos, en mayo de ese mismo año ya tenía en marcha su propia discográfica, Swan Song. Su puesta de largo tuvo lugar con una doble celebración en el Hotel Four Seasons de Nueva York y en el Hotel Bel Air de Los Ángeles, donde Groucho Marx fue uno de los insospechados invitados.

Decidirse por un nombre para su nueva criatura les había llevado su tiempo. Según Plant, “habíamos considerado los de siempre, los que se asociaban a nosotros de inmediato, como Perra o Escoria. Pero eso no era por lo que queríamos ser recordados”. Finalmente eligieron Swan Song (Canto del Cisne). El logotipo se basó en la pintura de 1869 de William Rimmer llamada El ocaso, que muestra al dios Apolo alado al atardecer, a menudo confundido con Ícaro o Lucifer.

El lanzamiento británico de Swan Song no llegó hasta octubre, con una fiesta la noche de Halloween en las Cuevas Chislehurst, en Kent. En ella se presentó el disco de The Pretty Things Silk Torpedo, una de las pocas ocasiones en que Gran Bretaña vivió de primera mano la vida libertina de la banda, tan familiar en Estados Unidos, con monjas en ligueros, una mujer desnuda en un ataúd cubierto de mermelada, luchadores masculinos sin ropa y otros excesos.

Por desgracia, la política de fichajes del nuevo sello resultó ser más bien conservadora, a pesar de recibir maquetas de bandas como Iron Maiden. En lugar de buscar nuevos talentos y propiciar lanzamientos arriesgados, la discográfica se convirtió en una firma de acogida para amigos y contemporáneos como The Pretty Things, siendo el grupo más exitoso Bad Company. Esencialmente, Swan Song evitó contratar a otras bandas que pudieran eclipsarlos en el futuro, convirtiéndose en un juguete en sus manos en el que el propio grupo era la atracción principal y la garantía de ventas millonarias, lo que les permitía seguir adelante con el capricho.

Cuando los catálogos de discográficas tan relevantes como Chess y Sun se pusieron a la venta, Page y Plant quisieron comprarlos. Sin embargo, tanto Jones como Bonham y un encolerizado mánager Peter Grant se opusieron y lo vetaron. Swan Song dejó de operar en octubre de 1983 y, poco después, Robert Plant fundaba su propio sello Es Paranza Records, mientras que Jimmy Page y John Paul Jones regresaban a la seguridad del hogar, Atlantic Records.

 

E de Estudio

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Antes de formar su propio grupo, Jimmy Page fue el músico de estudio más reputado y cotizado de su generación, un trabajo ciertamente lucrativo pero del que al final renunció porque no le permitía lucirse como protagonista. La invitación inicial le llegó por parte del ingeniero de sonido Glyn Johns y pronto estaba grabando ya “Diamonds” de Jet Harris con Tony Meehan, quien acababa de dejar a The Shadows.

Como Page parecía capaz de tocar cualquier estilo e imitar a casi cualquier guitarrista, pronto estaba tocando en las primeras grabaciones de bandas como The Tremeloes o Cliff Richard, y la demanda de sus servicios fue creciendo exponencialmente, especialmente en un momento en que la oferta era muy limitada. Aunque se ha llegado a afirmar que Page tocó en “entre el 50 y el 90 por ciento de los discos editados en Gran Bretaña entre 1963-1965”, no deja de ser algo exagerado. De todas formas, Page llegó a participar en una docena de sesiones por semana, registrando también música para anuncios y grabando con The Kinks, Them, The Who, Marianne Faithfull, Tom Jones, Nico, Joe Cocker, Donovan, e, incluso, The Rolling Stones, con los que registró la maqueta de “Heart of Stone”.

Aun así, no está acreditado que Page participase en la grabación del mayor éxito español en el mundo, “Black Is Black” de Los Bravos. Según Diego A. Manrique en El País del 2 de julio de 2012, “no está documentada esa participación: cuando intenté preguntárselo al propio Page, respondió altivo que ni siquiera participó en todos los temas incluidos en los recopilatorios oficiosos, Jimmy Page, Session Man. Las dudas se incrementan al ver que se menciona entre los músicos acompañantes a John Bonham: el futuro baterista de Led Zeppelin no ejercía de mercenario de estudio y, de hecho, no vivía en Londres cuando Los Bravos viajaban allí a grabar”.

F de Film

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El 20 de julio de 1973 el mánager de Led Zeppelin llamó a Joe Massot, un director que le había estado ofreciendo hacer una película sobre la banda para que se pusiese por fin con ello. En pocas horas tuvo que montar un equipo para grabar los conciertos del grupo del 27, 28 y 29 de julio en el Madison Square Garden de Nueva York. También se grabaron imágenes de los cuatro componentes del grupo por separado haciendo realidad sus fantasías.

Descontento con el resultado, el mánager contrató a un nuevo director, Peter Clifton. Mientras, Massot retenía el material grabado hasta que le pagasen lo que le debían. Clifton, convencido de que había varios vacíos en la filmación, optó por la recreación en los estudios Shepperton de Londres en agosto de 1974 de aquellas actuaciones de un año antes para rodar nuevos planos. John Paul Jones, que se había cortado el pelo, tuvo que ponerse una peluca.

Tras una nueva disputa con el segundo realizador, y convencidos de que este había robado parte de los negativos, el mánager ordenó que registrasen su casa sin encontrar nada relevante. Finalmente, la película se estrenó el 20 de octubre de 1976, 18 meses después de lo previsto y muy por encima del presupuesto asignado inicialmente. Su primer director, que no estaba invitado a la premier, pudo entrar tras comprarle una entrada a otro convidado. Para su mánager aquella fue “la película casera más cara de la historia”. Mientras Page nunca la ha criticado, para Plant se trata “de un montón de mierda”. Su título: The Song Remains the Same.

 

 

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