LADY GAGA 2009

Lady GaGa, disco GuGu

 

 


Cuando Lady GaGa era una niña pequeña, solía cantar con su mini grabadora de juguete los éxitos de Michael Jackson y Cyndi Lauper. También canturreaba en los brazos de papa al ritmo de los Rolling Stones y de los Beatles. La precoz niña bailaba en torno a las mesas de los restaurantes más chics del Upper West Side neoyorquino utilizando los colines como baquetas. Y entonces esta niña de buena familia neoyorquina creció y se convirtió en la exhibicionista artista polivalente que hoy en día es Lady GaGa… Con su primer disco, The Fame, podemos hablar de la más clara aspirante al trono de Madonna.

 

“Siempre fui artista. Era una actriz histriónica cuando era pequeña y lo sigo siendo ahora,” dice Lady GaGa, 22 años, que se labró una reputación en el circuito de clubs del Lower East Side gracias al pop contagioso de su célebre tema “Beautiful Dirty Rich” y a sus actuaciones salvajes, llenas de teatralidad y frecuentemente descaradas en las que la artista sorprendía a la audiencia con un sugerente strip-tease en el que se desvestía hasta quedar en ropa la interior que ella mismo diseña y fabrica, prendía fuego a botes de laca y descendía al escenario encaramada a una bola de discoteca al ritmo de la banda sonora de La Naranja Mecánica.

 

 

 

 

“Siempre me han gustado el rock, el pop y el teatro. Cuando descubrí a Queen y a David Bowie me di cuenta de que podía hacer las tres cosas”, dice GaGa, que sacó su nombre de la canción de Queen “Radio Gaga” y menciona a sus amigas estrellas del rock Peggy Bundy y Donatella Versace como sus ídolos de la moda. “Considero a estas artistas como iconos del arte. No es sólo la música. Es la actuación, la actitud, la imagen; es el todo. Ahí es donde me ubico como artista y es lo que quiero lograr”.

 

El objetivo puede resultar imponente pero hay que tener en cuenta a la artista: GaGa es la niña que aprendió a tocar el piano de oído a los cuatro años. A los trece, compuso su primera balada al piano. A los catorce, actuaba en clubs como el Bitter End de Nueva York, y de día sus compañeros de clase la tomaban el pelo por su estilo estrafalario y excéntrico en su colegio, la Escuela del Convento del Corazón Sagrado. A los diecisiete se convirtió en uno de los 20 niños que logró ingresar antes de tiempo en el Tisch School para el Arte de la Universidad de Nueva York. Firmó su primer contrato el día que cumplió 20 y pasó a componer temas para artistas como Pussycat Dolls.

 

 

 


 

Antes de que su álbum de debut saliera a la calle, Lady GaGa se había ganado ya su salario, pero también quería grabar sus propias canciones. “Mi objetivo era hacer un disco pop y presentarlo de una forma interesante,” dice GaGa, quien ha compuesto todas las letras, las melodías y ha tocado la mayoría de los teclados en su álbum The Fame. “Quiero hacer que la gente se enganche a algo especial por medio de una canción pop”.

 

En The Fame, GaGa ha puesto un poco de dance-pop, una parte de electro-pop y una buena porción de rock con unos toques de disco y burlesque, todo ello servido  de forma generosa en imaginarios vasos de martini, con la intención de que todos se emborrachen de su debut.  “The Fame habla de cómo todo el mundo puede sentirse famoso”, explica ella. “La cultura Pop es un arte. No te hace ser genial odiar la cultura pop. Yo la he abrazado y eso se puede escuchar en todo el recorrido de The Fame. Pero se trata de una fama que se puede compartir. Quiero invitar a todo el mundo a la fiesta. Quiero que la gente se sienta parte de este estilo de vida”.

 

 

 


 

El primer single y el tema que abre el álbum, “Just Dance”, pone la pista de baile al rojo vivo con su “divertida sensación de fiesta”. En la igualmente pegadiza, “Boys Boys Boys”, Gaga no tiene ningún problema en admitir sin tapujos sus influencias. “Quería componer la versión femenina del tema de Motley Crue “Girls Girls Girls”, pero con un toque propio. Quería hacer una canción pop que gustara a los roqueros”.

 

“Beautiful Dirty Rich” resume sus experiencias,  la vida en el Lower East Side y los coqueteos con las drogas y la vida nocturna. “Esos tiempos y esa canción, era yo intentando entender las cosas”, dice GaGa. “Una vez que tomé las riendas de mi reino artístico, me cautivó más que ir de fiesta”. En una primera escucha, “Paparazzi” parece surgir como un tema de amor por las cámaras y, con toda honestidad, GaGa bromea sobre ello. “En cierta manera, es saludar con la mano a los paparazzi y desear la fama. Pero no debe ser tomada completamente en serio. Trata sobre la obsesión de todo el mundo con esa idea. Pero también trata sobre querer que un chico te quiera y la lucha entre si se puede tener éxito o amor o ambos”.

 

GaGa muestra su pasión por las canciones de amor en los temas más suaves como la canción influenciada por Queen “Brown Eyes” y, también, en  “Nothing I Can Say (eh eh)”. “Brown Eyes” es el tema más vulnerable del álbum”, explica ella. “Nothing I Can Say (eh eh)”es un sencillo tema  pop que trata sobre encontrar a alguien nuevo y romper con tu antiguo novio”.

 

 

 


 

Para la nueva gira, los fans verán una versión más pulida de lo que muchos aclamaron en sus conciertos del Lollapalooza de agosto de 2007 y su actuación de la Winter Music Conference en marzo de 2008. “Esta nueva gira es la versión alta costura de mis actuaciones hechas a mano durante estos años pasados. Está más centrado, pero algunos de los elementos favoritos de mis anteriores actuaciones -las bolas de discoteca, mis bragas, lentejuelas, y tacones- seguirán estando. Será un show más fiero y conceptual, con una visión por el arte de las performances pop”.

 

Ya ha pasado suficiente tiempo desde que Lady GaGa apareciera abriendo brecha en la industria discográfica a la antigua, pagando sus facturas con actuaciones en clubs cutres y auto promoción. Es una estrella pop en alza que no ha sido arrancada de un casting de modelos, ni ha nacido en una familia de famosos, ni ha ganado una edición de un reality de TV para cantantes, ni ha emergido de una comedia de una  TV por cable. “Lo he hecho de la forma debida. He tocado en todos los clubes de Nueva York, me he dejado la piel y me he encontrado como artista. He aprendido cómo sobrevivir como artista, siendo realista, y como fallar y después entender quién soy como cantante y artista. Y he trabajado duro”. GaGa añade con un guiño en su mirada: “Y ahora estoy intentando cambiar el mundo lentejuela a lentejuela”.

 

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