KASABIAN 2009

Kasabian, pozos de ambición

 

Kasabian son los grandes herejes del rock británico. Serge Pizzorno (compositor, guitarra, voz), Tom Meighan (voz), Chris Edwards (bajo) y Ian Matthews (batería) acaban de editar su tercer disco. “En el tercer álbum, el que queda en tela de juicio eres tú, porque es en el que eres realmente juzgado”, dice Serge Pizzorno respecto de West Ryder Pauper Lunatic Asylum. “Es cuando ya te has establecido y la gente se da cuenta de quien eres en realidad. Hablando de éxito, ya hemos roto las paredes. Ahora es el momento de destruir el sistema desde dentro”.

 

Después de dos años preparando el álbum, West Ryder Pauper Lunatic Asylum son 52 minutos con melodías, riffs electro-punk, sinfonías a lo Morricone, trompetas mariachi y nanas psico-pop. “El álbum se inspiró en películas como Montaña sagrada, de Alejandro Jodorowsky”, dice Serge. “Es la banda sonora de una película imaginaria. Queremos que la gente lo escuche como una obra completa y conceptual. Actualmente se está tratando que la gente se descargue una canción por unos céntimos y creo que eso realmente subestima lo que los auténticos fans quieren escuchar. Queríamos hacer un álbum que lleve al oyente en una especie de viaje”.

 

Llegar ahí ha sido el punto final de un proceso que empezó en 2007. Como en todos los grandes álbumes, ha sido una historia de pasión, perseverancia y más de una noche oscura para el alma. Cuando terminaron los compromisos con la gira del exitoso segundo álbum Empire, la banda se encontró en un aterrizaje forzoso en Leicester, tratando de adaptarse a la vida diaria.

 

“Estuvimos en la carretera cuatro años sin parar”, dice Tom. 'Tocamos en todo tipo de sitios, desde estadios de béisbol en Japón a supermercados en México. Al terminar todo éramos como vampiros, pegados a la carretera. De pronto, nos encontramos sentados en casa sin nada que hacer. Nos comíamos el coco”.

 

Y mientras Tom se daba contra las paredes, Serge comenzó a componer. “Esta vez quería tomarme mi tiempo y crear algo a gran escala”, dice Pizzorno. “Siempre te dicen que tienes que escribir diez singles de éxito, pero pensamos: tiremos eso por la ventana y hagamos algo más mental”.

 

Grabado en casa y en el estudio de la banda en un viejo almacén de zapatos, rodeados de “raros amplificadores, guitarras con tres mástiles y antiguos sintetizadores”, Serge se las ingenió para sacar de su cabeza sinfonías que fue grabando poco a poco. “En mi casa tengo una pequeña habitación con un ordenador, unos sintetizadores y una guitarra”, explica.

 

“Pasé horas trabajando en las canciones. Siempre me gustaron los álbumes conceptuales: Sgt. Pepper's de los Beatles, S.F. Sorrow de los Pretty Things, Ogden’s Nut Gone Flake de Small Faces. Me di cuenta que quería escribir canciones que funcionaran juntas como un todo. El tipo de zumbido que escuchas a las tres de la mañana cuando la letra y la música se juntan y funcionan, es lo que tiene significado para mí”.

 

Una vibrante muestra de este experimento sonoro se vio cuando salió “Fast Fuse” como single para descarga en septiembre de 2007. Fue la canción de la semana de la revista británica NME y tenía como estribillo: “Soy un hijo de Lucifer creado por un ácido salvaje. Gafas negras hacen sombra al sol de la mañana”. Una forma de recordar que cuando se trata de escribir himnos de rock and roll, Pizzorno es único. Y por si esto no fuera una recomendación suficiente, hay que decir que es la canción favorita de Liam Gallagher.

 

 

“Fast Fuse” es un clásico del rock and roll de los tiempos modernos”, dice Tom. “Es un puñetazo en el estómago, una bala entre ceja y ceja. La letra es casi como las de Wu Tang Clan. Si una canción de rock es como un escupitajo en la cara, la hemos clavado”. A mitad de 2008, Pizzorno tenía a punto suficiente material para el álbum. Sin embargo, como es un perfeccionista, quería buscar una segunda opinión.

 

“Terminamos el disco y estaba listo”, dice Serge. “Yo lo había producido y la discográfica estaba contenta para publicarlo tal cual. Pero di un paso atrás y pensé que quería que alguien más lo escuchara. Así que le pregunté a Dan the Automator (apodo de la leyenda del hip hop Dan Nakarnura) si le apetecía trabajar un poco en él. Para mí, el Entroducing de DJ Shadow era un gran trabajo y sabía que podía confiar en su opinión”.

 

Los dos empezaron en San Francisco en agosto de 2008, quitando capas de samplers y riffs en el estudio de Serge para descubrir el alma de cada una de las canciones. “Mirando atrás, el álbum estaba terminado sólo en un 70% antes de empezar a trabajar con Dan. Es una persona con muchas ideas. Pusimos más énfasis en la voz de Tom y dimos a las canciones más espacio para respirar. Pronto la verdadera naturaleza del álbum se reveló”.

 

El disco se abre con “Underdog”, que refleja la gran flexibilidad de Tom cuando canta. El álbum palpita con ideas, energía y canciones crujientes, desde el pulso techno de “Swarfiga” a los ecos de The Kinks en “Thick As Thieves”, para llegar al equilibrio con “West Ryder Silver Bullet”, en un dúo de Tom con la actriz Rosario Dawson, protagonista de Sin City.

 

“Conocimos a Rosario en la isla de Wight cuando vino a vemos actuar”, dice Tom. “Queríamos un auténtico dúo de rock and roll en el disco, como Lee Hazlewood y Nancy Sinatra o Serge Gainsbourg y Jane Birkin, así que ella era perfecta. Es una canción sobre dos amantes corriendo hacia la puesta de sol en un colocón loco”.

 

La canción “Vlad The Impaler”, por otro parte, es un himno turbo-rock a la altura de Empire. “Vlad The Impaler” es una canción totalmente caótica”, dice Serge entusiasmado. “Es una llamada a toda nuestra gente, la que nos escucha por la radio. También me encantaba la idea de estar sentado en una habitación con las cabezas de todos tus enemigos clavadas en estacas”.

 

Y la rebuscada e inquietante “Secret Alphabets” (inspirada en los quiebros de Bob Dylan en la canción “Give The Anarchist A Cigarette”) es un guiño al interés de la banda por la contracultura de los años 60. “Where Did All The Love Go?” se refiere a la carnicería diaria de la Inglaterra real en la actualidad (“Las aceras están llenas de sangre, los niños del futuro se ahogan en la inundación”), mientras “Take Aim” se refiere a una sociedad en la que la separación de las clases se ve aumentada por los concursos de televisión (“Róbales y dales premios estrella. Enciérralos en sus altas torres”).

 

No se debe perder la idea de que hay un hilo conceptual que recorre todas las canciones. “Fast Fuse” trata sobre un chico salvaje que encierran en un manicomio”, explica Serge. “Está desesperado por salir, pero no sabe cómo”. Al final del disco, “Hapiness” es una canción a los buenos tiempos. “Quería terminar el álbum con algo positivo”, afirma Serge. “Hay demasiadas malas noticias a nuestro alrededor, pero queríamos demostrar a la gente que hay luz al final de túnel. Sólo tienes que creer en ti mismo”.

 

West Ryder Pauper Lunatic Asylum “habla de la gente que escapa a algún lugar cuando toma drogas. Es un lugar de opuestos, donde los pobres pueden convertirse en príncipes. Tal como están las cosas hoy en día, es un buen lugar donde estar”. De hecho, como Entroducing y Dig Your Own Hole, capítulos fundamentales en la historia de Kasabian, definían su tiempo, el álbum West Ryder Pauper Lunatic Asylum parece destinado a ser para algunos la banda sonora del final de esta década.

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