JOY DIVISION

Joy Division (Grant Gee)

 

 

Se podría pensar que con 24 Hour Party People y Control toda la historia Joy Division, probablemente el grupo más influyente del cambio de década de los 70 a los 80, estaba contada. Pero no era así. Tuvo que llegar este documental, que no es tanto un réquiem sino más bien una verdadera celebración de su historia, para dejar su historia definitivamente plasmada en celuloide.

 

Joy Division retrata, a modo de crónica, el escenario post-punk más influyente de Inglaterra a través de las palabras de los tres miembros supervivientes de la banda, al tiempo que ofrece, bajo una mirada transparente, un viaje que nos traslada hasta el Manchester de los años 70, convirtiendo a la ciudad en un protagonista crucial de la película.

 

En él se ponen frente a la cámara numerosas figuras que rodeaban o estaban relacionadas, directa o indirectamente, con el grupo como Genesis P. Orridge, Tony Wilson (fundador del sello Factory Records), el diseñador Peter Saville, el cineasta Anton Corbijn o la periodista belga Annik Honoré (hablando por primera vez de su relación con Curtis).

 

Lejos de tratarse de una mera retrospectiva sobre la breve carrera del grupo, el documental nos acerca a los lugares donde se forjó su leyenda, convirtiendo el clima de rebelión y decaimiento post-industrial que experimentaba Manchester en la segunda mitad de la década de los 70 en testigo activo de una época con muchas transformaciones.

 

El director Grant Gee se sitúa sabiamente en un segundo plano para dejar a la banda y a los implicados en la historia que construyan el diálogo. Conocedor y respetuoso con la materia, Gee no vulgariza ni exagera los acontecimientos que se relatan en la película. Nunca recurre a la edición frenética para captar nuestra atención, ni nos abruma con voces superpuestas.

 

Joy Division sirve de contrapunto a la ficción de Control de Anton Corbijn y a la de 24 Hour Party People, aportando una importante y clarificadora forma de iluminar la verdad, gracias en parte a los entrevistados. A los materiales inéditos de archivo, entre los que figuran viejas fotografías personales, nunca antes publicadas, extractos del libro publicado por la viuda de Curtis y vídeos y cintas de audio de la época, se le une una banda sonora estremecedora y representativa de su legado musical, el verdadero epicentro de todo, capturando el extraño magnetismo de una banda cuya música se percibe tan fresca y apasionante hoy como se sentía hace casi 40 años.

 

 

(Dentro del Monopol Music Festival que se desarrolla dentro del Festival de Cine de Las Palmas esta semana, hoy se proyecta la película Joy Division)

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *