JOY DIVISION 2009 2

Joy Division, el grupo
 
 
 
 
 
 
El 4 de junio de 1976 Bernard Sumner y Peter Hook asistieron a un concierto de Sex Pistols en el Manchester Lesser Free Trade Hall. Era un concierto para un público muy reducido (no más de 40 personas) organizado para revolucionar la escena musical de Manchester y fomentar, como se vio después, la formación de nuevos grupos. 
 

Refiriéndose a los Sex Pistols, Bernard Sumner declaró en su momento que “el grupo de punk destruyó el mito de ser una estrella del pop, de los músicos como dioses a los que tienes que adorar o rendir culto”. Inspirados por aquella actuación, Sumner y Hook formaron junto a su amigo Terry Mason, que también estaba en el concierto, una banda. Sumner se compró una guitarra, Hook un bajo y Mason una batería.

 

Pusieron un anuncio en la tienda de Virgin Records de Manchester para encontrar un cantante. Curtis, que conocía a Sumner, Hook y Mason de otros conciertos, contestó al anuncio y le cogieron sin ni siquiera tener que hacer una audición. “Sabía que era lo suficientemente bueno para formar parte del grupo”, aseguró en su momento Sumner, “y eso era lo que importaba. Si nos gustaba alguien, lo cogíamos”.

 

Richard Boon, manager de los Buzzcocks, les sugirió el nombre de Stiff Kittens para el grupo, pero en su lugar el grupo decidió llamarse Warsaw, en homenaje a la canción “Warszawa” de David Bowie. El 29 de mayo de 1977, Warsaw dio su primer concierto como teloneros de Buzzcocks y Penetration at the Electric Circus. Esa noche fue Tony Tabac quien actuó como batería. Terry Mason pronto dejó de ser el batería para convertirse en el manager del grupo. Steve Brotherdale, batería de la banda de punk Panik, le sustituyó.

 

Durante el mes de julio de 1977, la banda grabó algunas maquetas en Oldham. Poco después, despidieron a Brotherdale debido a su fuerte personalidad. Durante el tiempo que estuvo en el grupo, Brotherdale había intentado, sin éxito, convencer a Ian Curtis de que dejara Warsaw para unirse a Panik. Una noche, cuando volvían a casa del estudio, pararon el coche y le pidieron a Brotherdale que se bajara para revisar una rueda; cuando bajó del coche, salieron corriendo y lo dejaron allí tirado.

 

 

En agosto de 1977 pusieron un anuncio en la ventana de una tienda de música para buscar un sustituto a Brotherdale. Stephen Morris, que había ido al mismo colegio que Curtis, fue el único que contestó. Deborah Curtis, la mujer de Ian, declaró que Morris “encajaba perfectamente” con los otros tres integrantes, y con su incorporación al grupo se “completó la familia”.

 

Para evitar confusiones con la banda londinense de punk llamada Warsaw Pakt, el grupo decidió cambiarse de nombre, y a finales de 1977 se rebautizaron como Joy Division. Cogieron prestado su nuevo nombre de la zona de prostitución de un campo de concentración nazi que aparecía en la novela The House of Dolls, de Karol Cetinsky, publicada en 1965. El primer concierto que dieron como Joy Division tuvo lugar el 25 de enero de 1978.

 

Ellos mismos lanzaron su primer EP, An Ideal for Living, en junio de 1978. Pronto llamaron la atención de Tony Wilson, estrella de la televisión de Manchester. De esta forma, su primer álbum, Unknown Pleasures, se editó en 1979, dentro del sello independiente Factory Records, propiedad de Tony Wilson.

 

A pesar del creciente éxito del grupo, Ian Curtis estaba preocupado por la situación que atravesaba su matrimonio y por la epilepsia que le había sido diagnosticada, enfermedad que cada vez le dificultaba más las actuaciones en directo. En la víspera del arranque de la primera gira americana de Joy Division, en mayo de 1980, Ian Curtis se suicidó. Closer, el segundo y póstumo álbum de Joy Division y su single “Love Will Tear Us Apart”, se convirtieron en el mayor éxito del grupo.

 

 

Como dijo el crítico musical Jon Savage, “Joy Division no eran punks, pero estaban inspirados en su energía”. Gradualmente fueron abandonando sus influencias punk iniciales, para desarrollar un sonido melancólico y oscuro que les situaba como pioneros del movimiento post-punk surgido a finales de los 70. Su sonido se construyó con la incorporación de sintetizadores (algo tabú en el punk de los 70), sus inolvidables melodías y las desgarradoras letras de Ian Curtis.

 

En 1994, Bernard Sumner describía así el característico sonido de la banda: “Surgió de un modo natural: yo soy más de ritmo y acordes, y Peter Hook más de melodía. Solía tocar muy alto el bajo principal, porque a mí me gustaba que mi guitarra sonara distorsionada, y el amplificador que yo tenía sólo funcionaba si estaba al máximo volumen. Cuando Hook tocaba bajo, ni siquiera podía escucharse a sí mismo. Steve tiene su propio estilo, diferente al de otros baterías. Para mí, un batería es la pieza fundamental de todo grupo, pero Steve no podía ser esa pieza porque es pasivo: él seguía el ritmo de la banda”.

 

Con el paso del tiempo, Ian Curtis comenzó a cantar en un tono más bajo, como un barítono, por lo que era frecuentemente comparado con el Jim Morrison de The Doors (uno de los grupos preferidos de Ian Curtis). Durante las sesiones de grabación de su segundo álbum, Closer, Sumner comenzó a utilizar sintetizadores que él mismo había fabricado y Hook, un bajo de seis cuerdas para conseguir más melodías.

 

El productor Martin Hannett se dedicó a encontrar e intensificar el espeluznante sonido espacial de Joy Division. Hannett pensaba que el punk rock era acústicamente conservador, por su renuncia a utilizar la tecnología del estudio para conseguir crear espacios acústicos. En su lugar, el productor se había propuesto conseguir un sonido más amplio en las grabaciones del grupo.

 

 

Hannett demandaba una clara y limpia “separación del sonido”, no sólo para los instrumentos individuales, sino hasta para los segmentos de Morris con la batería. “En aquellos temas que él veía como posibles futuros singles”, recuerda Morris, “me hacía tocar cada tambor por separado para evitar fisuras en el sonido”. Sumner actuaba como el director de orquesta, rol con el que siguió al convertirse el grupo en New Order.

 

Ian Curtis era el compositor del grupo. Cuando le llegaba la inspiración, se ponía a escribir frenéticamente. Al terminar, escuchaba la música del grupo, normalmente con los arreglos hechos por Sumner, y escogía las letras que mejor le iban. Palabras e imágenes como ‘frialdad’, ‘presión’, ‘oscuridad’, ‘crisis’, ‘fracaso’, ‘hundimiento’, o ‘pérdida de control’ son recurrentes en sus letras.

 

“Realmente nuestras letras no tienen un mensaje claro”, aseguró Ian Curtis en unas declaraciones al fanzine Printed Noise. “Están abiertas a la interpretación. Son multidimensionales. Puedes entender lo que tú quieras”. Deborah Curtis recordaba que hasta el lanzamiento de Closer la mayoría no se dio cuenta de que “todas sus intenciones y sentimientos estaban en sus letras”.

 

Annik Honore, la amante belga de Curtis, al hablar con Tony Wilson sobre Closer, le aseguró que estaba aterrada. “¿No lo entiendes? Lo está diciendo todo ahí”. Al volver la vista atrás, los otros miembros del grupo se lamentan por no haberse percatado de los avisos que había en las letras de Curtis. “Sé que suena horrible, pero hasta que Ian no se suicidó, no nos detuvimos a escuchar las letras”, reconoció Morris en 2007.

 

 

“Cuando escuchaba las letras de Ian, pensaba que era muy inteligente al situarse en el lugar de otra persona. Nunca creí que pudiera estar escribiendo sobre él mismo. ¿Cómo he podido ser tan estúpido? Claro que escribía sobre él. Nunca le cogí y le pregunté: “¿Qué pasa?” Y ahora tengo que vivir con eso”, continuaba Morris en esas declaraciones.

 

A pesar de su corta carrera, Joy Division ha ejercido una enorme influencia musical. El sonido oscuro y sombrío de la banda, que Martin Hannett describió en 1979 como “música de baile con alusiones góticas”, presagió ese tipo de sonido. Aunque el término ‘gótico’ al principio se definía como ‘atmósfera tenebrosa’ en la música de finales de los años 70, pronto se aplicó a grupos como Bauhaus que seguían la estela de Joy Division.

 

El grupo, y especialmente Ian Curtis, ha sido una inspiración para muchas bandas y músicos, entre los que se incluyen nombres como U2, The Smashing Pumpkins, Manic Street Preachers, Trent Reznor, Robert Smith de The Cure, John Frusciante, guitarrista de Red Hot Chili Peppers, y, especialmente, Interpol, Editors, White Lies y Catpeople.

 

En la última década, además de esta película, otras dos han llevado a la gran pantalla la vida de Joy Division: 24 Hour Party People (2002), donde asistimos al auge y a la desaparición de Factory Records, sello discográfico independiente para el que grababa Joy Division, y Control (2007), dirigido por Anton Corbijn, una biografía de Ian Curtis (interpretado por Sam Riley) basada en el libro Touching From a Distance, la biografía escrita por Deborah Curtis, la mujer de Ian.

 

 

 

La desaparición de Ian Curtis

 

Fueron la falta de sueño y las agotadoras jornadas de grabación de su segundo disco Closer las que descontrolaron la epilepsia de Curtis, agravando sus ataques hasta el punto de llegar a ser difícilmente controlables. A menudo le daban ataques encima del escenario, que le hacían sentirse muy avergonzado y deprimido. Mientras el resto de la banda se preocupaba por su cantante, el público pensaba que todo aquello formaba parte del espectáculo.

 

El 8 de abril Joy Division tenía un concierto en el Derby Hall de Bury. La noche anterior, Curtis había intentado suicidarse con una sobredosis. Mientras se recuperaba, se decidió que el resto de miembros actuara con Alan Hempstall del grupo Crispy Ambulance y Simon Topping de A Certain Ratio durante la primera parte del concierto. Curtis sólo subiría al escenario para interpretar algunos temas. Cuando Topping volvió al escenario para finalizar el concierto, una parte del público empezó a lanzar botellas al escenario y se desataron los disturbios.

 

Muchos de los conciertos de abril tuvieron que cancelarse debido a los problemas de salud de Curtis. El dos de mayo, dos semanas antes de que arrancara la gira americana, la banda se tomó un descanso. En ese mes de 1980, Joy Division estaba a punto de embarcarse en su primera gira por Estados Unidos. Ian Curtis fingía estar emocionado porque no quería desilusionar al resto de miembros del grupo ni a Factory Records.

 

Su relación con Deborah Curtis (la pareja se casó en 1975, cuando aún eran adolescentes) se encontraba en un momento crítico. Algunos de los factores que provocaron la ruptura fueron su delicado estado de salud, el hecho de que Deborah fuera excluida casi totalmente del entorno del grupo por el resto de los miembros y la relación de Ian con la joven belga Annik Honoré, a quien había conocido durante el tour por Europa.

 

 

La tarde antes de que Joy Division partieran rumbo a Estados Unidos, Curtis regresó a su casa en Macclesfield para hablar con su todavía esposa y pedirle el divorcio. Acto seguido, le pidió que le dejara sólo en casa hasta que cogiera el tren a Manchester a la mañana siguiente. Un día después, a primera hora de la mañana, Curtis se ahorcó en la cocina. Deborah Curtis descubrió el cadáver al regresar a casa al mediodía, tal y como le había pedido Ian la tarde anterior. “Creo que todos cometimos un grave error al no pensar que podía suicidarse”, aseguró Tony Wilson en 2005. “Todos subestimamos el peligro. No nos lo tomamos en serio. Éramos así de estúpidos”.

 

Las consecuencias de su suicidio no se hicieron esperar. “El suicidio de Curtis lo convierte automáticamente en un mito”, escribió Jon Savage en su necrológica para Melody Maker. “Ahora nadie recordará cómo era su trabajo con Joy Division cuando estaba vivo; será visto como un ser trágico más que como valiente y valeroso”.

 

Un mes después de su desaparición, en junio de 1980, se lanzó el single póstumo “Love Will Tear Us Apart”, que entró en lo alto de las listas de singles del Reino Unido, y en julio de 1980 finalmente se puso a la venta Closer, su segundo álbum. “Closer es el mejor tributo (a Joy Division y a Ian Curtis) que un músico post-Presley podía haber tenido”, escribió en el NME el crítico Charles Shaar Murray.

 

Mucho antes de la desaparición de Curtis, los integrantes del grupo habían hecho un pacto por el cual si alguno de ellos dejaba la formación, el resto tendrían que cambiar el nombre del grupo. Finalmente se rebautizaron como New Order y el grupo resurgió con Sumner asumiendo el puesto de vocalista; poco después reclutaron a Gillian Gilbert, la novia de Morris, como teclista de la nueva formación. El primer single de New Order, “Ceremony”, se lanzó en 1981, e incluía las dos últimas letras escritas por Ian Curtis.

 

 

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