ISLAND RECORDS (y III)

Island Records: 55 años de música arrebatadora desde el islote (y 3)

Island logo

 

La historia del sello Island es la historia del rock. Del rock bastardo. Del rock nacido al margen de sus renglones oficiales. Del rock que se movió entre el negro y el blanco, antes de pasarse definitivamente al color –perdiendo parte de su interés con el cambio­–. Del rock intuido por uno de sus genios al margen de los focos. Del rock y su discográfica más emblemática, influyente y reconocida. Del rock que construyó, en fin, el propio rock. Revisamos su historia en tres partes. Hoy, la tercera y última, recordado diez discos que marcaron la historia de Island

1 Traffic: Mr. fantasy (1967)

El descomunal éxito del single de Millie “My boy lollipop” y la mala digestión de la fama por parte de su madre dirigieron la mirada de Chris Blackwell hacia otros artistas. Steve Winwood fue su primer foco de su atención desde que lo descubrió con 17 años en un pub de Birmingham. Con Mr. fantasy de Traffic se abría también para Island la era del elepé, hasta entonces centrada exclusivamente en los singles, y una etapa más enfocada en el rock y los artistas blancos.

2 Nick Drake: Five leaves left (1969)

Nick Drake - Five leaves left

Poco se ha reparado en la colaboración (o delegación) de Chris Blackwell en otros cazatalentos como Joe Boyd. Su unión significó la apertura de Island al naciente folk rock con la incorporación de Richard y Linda Thompson, Fairport Convention, John Martyn, Sandy Denny o Nick Drake. De los discos de Drake editados por Island, Five leaves left, aquel que registró con miembros de Pentangle y Fairport Convention, es el favorito de Blackwell.

3 Cat Stevens: Tea for the tillerman (1970)

Cat Stevens - Tea for the tillerman

En el caso de Cat Stevens, Blackwell quedó encandilado con su canción “Father and son”. Pero había un problema: Stevens tenía contrato con Decca. Fue entonces cuando Blackwell aprendió a ser pragmático en los negocios: acabó igualando las condiciones que este tenía con su anterior compañía y aconsejó al cantante cómo operar para conseguir la libertad: su estrategia consistió en sugerirle a Stevens que pidiese a Decca grabar su siguiente disco con la Filarmónica de Londres y un gran coro, algo a lo que su sello no iba a acceder. Stevens se libró así de su contrato, y su cuarto disco (el primero con Island) fue su primer gran éxito.

4 The harder they come (banda sonora, 1972)

La película más conocida a nivel internacional de la historia de Jamica contó con el respaldo de Island. Su banda sonora, con Jimmy Cliff al frente, sirvió para dar a conocer el reggae en buena parte del mundo y, también, para que su discográfica pasase a presentar la música jamaicana en formato elepé. Todos quedaron satisfechos excepto el propio Jimmy Cliff; según él, el sello prestaba más atención a sus artistas de rock, por lo que decidió marcharse, abriendo el camino a…

5 Bob Marley: Catch a fire (1973)

Bob Marley & The Wailers - Catch A Fire (portada abierta 3)

Se cuenta que en su primer año en el mercado vendió solo 14.000 copias, a pesar de que su sonido demasiado jamaicano fue retocado por músicos de sesión. Todo corrobora aquello de que el público del rock menospreciaba entonces al reggae. Pero Chris Blackwell no se dejó amilanar y permitió que Marley siguiese grabando nuevos discos mientras iba convenciendo a los incrédulos y captando nuevos fieles con sus directos. Las primeras 20.000 copias, con la reproducción de un mechero Zippo en la portada, son hoy piezas de coleccionista.

6 Tom Waits: Swordfishtrombones (1983)

Puede que la influencia de su nueva mujer, Kathleen Brennan, fuese decisiva en el cambio de rumbo de Tom Waits en 1983, de las baladas de bar tocadas al piano a la brutal deconstrucción del blues más inquieto y diabólico. Pero sin Island probablemente la carrera de Waits hubiese acabado ahí. El ejecutivo de Asylum Joe Smith se lo dejó claro: «Con este disco perderás a todos tus seguidores y no ganarás a ninguno nuevo». Por suerte, Chris Blackwell no era un director de compañía convencional. Voló a Los Ángeles para apoyarlo, contratarlo y editarle el disco (y los dos que lo siguieron, su trilogía esencial), confirmando que su discográfica era totalmente diferente a todas las demás y estaba ahí para recoger a los desahuciados con talento.

7 Grace Jones: Island life (1985)

Grace Jones - Island Life (portada)

 

Grace Jones fue el producto más madurado de todo el catálogo de Island. Blackwell intuyó un hueco en la época de la música disco para una diva negra andrógina a la que acompañaría con efluvios y músicos jamaicanos como Sly & Robbie detrás. Varios discos y una imagen radical trabajada con el marido de Jones, Jean-Paul Goude, cimentaron su impactante presencia y carrera, culminando en discos esenciales como Nightclubbing (1981) o Slave to the rhythm (1985). Su mejor producción se recoge en el recopilatorio Island life, de título suficientemente explicativo –y reivindicativo para toda la producción de la discográfica–.

8 U2: The Joshua tree (1987)

Podría ser War, el álbum que dio a conocer masivamente al grupo tras mostrar sus creencias religiosas en October, el precedente del que casi todos renegaron excepto Blackwell. Podría ser Achtung baby, su cima creativa. Pero para Island, el disco de los irlandeses más importante fue The Joshua tree, un éxito mundial de tal magnitud que permitió que el sello siguiese existiendo y pudiese devolverle a la banda los cinco millones de dólares que el grupo le había condonado temporalmente tras el fracaso de su experiencia en la producción de películas.

9 Pulp: Different class (1995)

El ejemplo más claro del triunfo de los últimos años de Blackwell con Island, poco antes de dejarlo, aunque probablemente fuese más colectivo que personal. Blackwell siempre defendió que a los grupos se les debería dejar crecer y que ya llegaría el éxito por sí solo, siendo Pulp el caso más evidente: su triunfo comercial les llevó más que a nadie, casi 20 años, propulsado, eso sí, por una canción pop estratosférica, probablemente la más rotunda de la década de los noventa, “Common people”.

10 Amy Winehouse: Back to black (2006)

Amy Winehouse - Back to black

Desligado Blackwell de la discográfica que había creado, en el siglo XXI Island no ha sido lo mismo. De su diversificada –y un tanto errática– política de contrataciones surgió, sin embargo, un diamante en bruto que bien podía haber sido descubierta por él de haber nacido 30 años antes. Amy Winehouse le dio a Island la visibilidad que necesitaba para darnos cuenta que todavía seguía –y sigue– existiendo.

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