Con nombre de baloncestista lituano, lo que comenzó como un proyecto nacido de las cenizas de El Niño Gusano y de otras bandas zaragozanas como Pulmón, Big City o Caracols, llega hasta su tercer disco, Esta vida pide otra (atención especial a uno de los títulos más afortunados de los últimos años).
En este nuevo álbum, el grupo cambia de sello discográfico (de Grabaciones en el mar a Limbo Starr), asienta su formación (Sergio Vinadé y Sebas Puente a las guitarras y voces, Edu Baos al bajo y Alfonso Luna a la batería) y trae canciones más eléctricas y melódicas a la vez. Sebas nos presenta su disco antes de iniciar su nueva gira.
Un disco pop como hacía tiempo que no oíamos, optimista, contagioso y con
canciones coreables y que se pueden mostrar a todo el mundo sin temor a
equivocarse. Así es el primer álbum de Spinto Band, nombre escogido por Nick
Krill tras descubrir en su desván una serie de canciones compuestas por su
abuelo, el guitarrista Roy Spinto. El joven sexteto
suena como una versión actual de The Cars o The Motels -de ambos grupos hacen
sus correspondientes versiones en sus actuaciones en directo-, con algo de la
vertiente más lúdica de grupos como Pavement, Yo La Tengo, Flaming Lips o, para
situarnos más en el presente, Clap Your Hands Say Yeah.