Duffy será toda una estrella, si no lo es en el momento en que leas estas líneas. En pocas semanas va a pasar de ser la pequeña galesa de nombre real Aimee Ann que sólo había realizado un pequeño número de conciertos, sobre todo como telonera de The Magic Numbers, y con una única actuación estelar en la televisión británica en el programa de Jools Holland en la BBC2, a convertirse en uno de los nombres de referencia de este 2008 y de los próximos años.
Bienvenidos al extraño mundo musical de una entidad formada por Moreno,
Domenico y Kassin, que adopta distintos nombres según la ocasión. Estos
malabaristas del estilo, instrumentistas completos, productores respetados,
herederos de la Tropicalia y el samba, y vanguardia de una nueva generación de
músicos brasileños que mezclan la forma tradicional de componer brasileña con
los ritmos, ruidos y mezclas de la música contemporánea son, este año,Domenico+2.
Sus
imparables trayectorias les han conducido, hasta la fecha, a hacer giras y a
colaborar con algunos de los padres de la música brasileña actual y con
artistas más experimentales de otras latitudes. “Hemos dado conciertos con
Caetano Veloso, por supuesto, y hemos colaborado de distintas maneras con el
productor de los Beastie Boys, Mario Caldato, con el brasileño de nacimiento y
neoyorquino de adopción y músico vanguardista Arto Lindsay o con el japonés
Takako Minekawa,” reconoce el imprevisible trío.
Lo
más reciente es su aventura como trío en un proyecto que conforma una trilogía
musical: tres discos de los tres, cada uno creado bajo el liderazgo de uno de
los tres, y en el que se le permite que la visión de uno de ellos sea la que
domine. Con cada encarnación, vemos al triunvirato desde una óptica diferente.
“Tuvimos la idea de hacer una trilogía musical. Cada componente de la banda
se coloca en el centro y hace su propio álbum; así cambiamos el foco en cada
ocasión,” explica Domenico.
En
el 2001 editaron Music Typewriter, el debut del trío, un maravilloso
discoque se presentó bajo el
nombre de Moreno+2; o sea, Moreno Veloso -el hijo de Caetano- más sus dos
colegas de aventura. El disco, al que acompañó una gira por los Estados
Unidos, Canadá, Europa y Japón, tuvo una muy buena acogida. Medios como
Entertainment Weekly lo definieron como “medio disco de bossa nova y medio
disco de música sexy de carnaval para la era digital.”
Tres
años después, el grupo cambia su concepción, poniendo su atención -y el
nombre: Domenico+2- en el batería, percusionista electrónico, compositor y escapista
de los sonidos Domenico Lancelotti. “Sincerely Hot combina samba,
bossa nova, Tropicalia, MPB (música popular brasileira), rock y electrónica en
una mezcla rudaque, todavía,
muestra su ligazón con las dulces raíces brasileñas,” declara Domenico.
Moreno
asegura que “se trata de un disco de un batería,” pero lo cierto es que la
reconstrucción de los diversos elementos que ya estaban en Music Typewriter,
con un mayor énfasis en el ritmo y en la experimentación sónica, sin
sacrificar la melodía y la inventiva del primer disco, resultan en un disco que
debería llegar a todo tipo de oyentes.”
Domenico nació en 1972 y creció en una familia italo-brasileña en Rio de
Janeiro. El ritmo del samba lo lleva en la sangre: su padre es el conocido
compositor Ivor Lancellotti. “He colaborado con Daniel Jobim, Caetano Veloso,
Fernanda Abreu o Adriana Calcanhotto y formé en los 90 el grupo Mulheres Que
Dizem Sim,” explica Domenico. Además, es un artista visual, que ha realizado
la parte artística de todos los discos del trío hasta ahora en colaboración
con su mujer Zoy.
“Cuando hicimos Music Typewriter nos centramos en la parte del
cantante. Y cuando pensé en hacer mi disco de la trilogía, quise que fuera
como el trío de bossa nova Milton Banana, en el que el batería guía a los
otros músicos. Mi álbum ha salido algo diferente, pero la idea está ahí y se
puede escuchar en el disco,” aclara Domenico.
Aunque
nació en Bahía, Moreno creció en Rio de Janeiro bajo la influencia de su
padre, Caetano Veloso, y de su mujer, Dede. Moreno se encuentra tan cómodo
cantando como tocando la guitarra, el violonchelo, la trompeta o la pandereta.
“He tenido la oportunidad de vivir de primera mano los cambios de la música
brasileña de todos estos años. Supongo que la mezcla de estilos está presente
en mi obra,” señala Moreno, “tanto con mi grupo de mediados de los 90 Gold
Nyte Warszawa como ahora con el trío.”
Por
su parte, el tercer componente del grupo, el bajista Kassin, es lo que se puede
llamar un carioca puro. Siempre le gustaron los sonidos más vanguardistas,
desde que su hermano le empujó a comprar su primer disco, uno de Kraftwerk,
cuando tenía ocho años. Además de editar álbumes con su grupo de fusión de
ska y tex-mex, Acabou La Tequila, Kassin ha colaborado con Lenine, Marisa Monte,
Bebel Gilberto, Arto Lindsay, Caetano Veloso y Jorge Mautner. “Nunca me
preocupó de dónde viene la música,” señala. “Creo que es una
discriminación categorizar la música. Que todo lo que no venga de los Estados
Unidos o la Europa occidental sea catalogado como músicas del mundo me parece
que es una forma de colonialismo.”