Magín Blanco & Burgas Beat, la avenida de la sirena
Me da la impresión de que no debemos tomar con cautela lo que dicen en estas líneas, ni tan siquiera lo que comenta Magín Blanco, con una cierta retranca galaica. Así descubriremos que la primera colaboración en disco entre Magín Blanco (en su día líder de La Rosa) y Burgas Beat (antes Cosecha Roja), después de haber coincidido en varias ocasiones desde 1985, es un disco con el que ambos están contentos y que puede tener continuidad.
También puede ser cierto que ambos se hayan contagiado mutuamente, así que Burgas Beat se habrán dejado llevar algo más de lo habitual y Magín habrá encontrado una estabilidad mayor de lo normal. En cualquier caso, Clic es uno de los grandes discos de este año.
Wagon Cookin’ es el proyecto de los hermanos Garayalde, Xavier (Pamplona, 8 de
septiembre de 1972) y Luis (Pamplona, 14 de junio de 1976). Estos dos inquietos
francotiradores musicales y gastronómicos iniciaron su formación musical en el
Conservatorio Pablo Sarasate de su ciudad natal, donde ejercía de catedrático
de saxofón su padre, Javier Garayalde, uno de los músicos más prestigiosos
del país, presente en decenas de grabaciones importantes del jazz y el pop
nacionales.
Mientras avanzaban en el estudio de la armonía, el solfeo y el piano, Xavi se
especializaba en percusión y Luis en fagot, y ambos aprendían los secretos del
jazz y de la música moderna practicando en distintas formaciones de jazz
locales, como baterista y bajista respectivamente. Igual que los cantantes de
soul americanos, crecidos en el gospel y en las tradiciones familiares, los
hermanos Garayalde siempre supieron que serían músicos: “Nuestro mejor y más
constante maestro siempre fue nuestro padre y aún lo sigue siendo; toca en
nuestros discos, nos acompaña en nuestros conciertos, nos enseña
constantemente”.
Hace una década profundizaron en el estudio de técnicas relacionadas con la música
y la tecnología, y perfeccionaron sus habilidades en la producción, mientras
se dejaban seducir por los sonidos orgánicos y mestizos de Stevie Wonder (el álbum
Hotter Than July fue su santo y seña
durante años), Billy Cobham, Earth, Wind & Fire y Herbie Hancock.
Conscientes de haber cumplido un ciclo, decidieron recluirse en un viejo vagón
de la Compañía de Ferrocarriles Portugueses que había heredado su familia y
se encontraba aparcado junto a una garganta de agua, al pie de la sierra de
Gredos. Allí continuaron aprendiendo y componiendo y, casi sin darse cuenta,
encontraron un nombre para su proyecto, mezclando sus dos grandes pasiones, la música
y la cocina: “De repente, nos dimos cuenta de que nuestra vida cotidiana se
reducía a cocinar y producir música en un vagón. No nos convenció nuestro
primer nombre, Way Out, y lo cambiamos por Wagon Cookin’”.
Como tales, diversificaron su talento en remezclas y colaboraciones con otros
artistas de la escena del jazz bailable, el house y el soul europeo. En poco más
de doce meses publicaron seis maxis que lograron crearles una aureola de culto
entre los adeptos al underground dance y en la primavera del año 2002 debutaron
con un primer CD, titulado Appetizers
en referencia a su propio sello discográfico. Fueron muy bien recibidos por la
crítica y el público de numeroso festivales veraniegos y triunfaron en el
prestigioso Sónar de Barcelona con piezas hipnóticas como “Mar”,
interpretada en la parte vocal por la brasileña Fernanda Cabral, que recibió
encendidos elogios de gurús de la pista de baile como Gilles Peterson, Russ
Dewbury o Rainer Trüby.
Luego, imprimieron un sorprendente giro a su existencia y emigraron a Salvador
de Bahía en busca de nuevas sensaciones y nuevas inspiraciones. Publicaron un
segundo CD de rarezas, remezclas y singles variados (Assorted
Cookin’) y ahora entregan su tercer trabajo, Everyday Life, el primero concebido como un álbum de principio a
fin, fruto de su estancia en Bahía y de su envidiable curiosidad musical, que
ha encontrado en aquellas tierras tropicales una irresistible fuente de
inspiración.
¿Por
qué os marchasteis a vivir a Brasil hace un año? ¿Pensáis quedaros allí
mucho tiempo?
-
Teníamos muchas ganas de plantearnos un cambio que nos aportase nuevas
sensaciones y siempre habíamos tenido en mente venir a Brasil. Estábamos
convencidos de que íbamos a encontrar nuevos colores para nuestra música ya
que, en concreto Salvador tiene gran cantidad de culturas mixturadas. No tenemos
una idea precisa del tiempo que estaremos en Brasil, lo iremos decidiendo sobre
la marcha.
¿Es
de verdad tan efervescente el ambiente musical de Salvador de Bahía como lo
parece a distancia?
-
Sí, allí tienen un montón de grupos afro que realizan también una gran labor
social con la juventud, otros grupos de rock que combinan lo afro con el hip hop,
etc. Hay bastantes músicos y espectáculos de jazz y bossa. Desde luego, es una
ciudad con bastante ambiente musical, muy efervescente en el verano hasta el
carnaval, que es cuando explota en mil colores y es digno de ver y de vivir.
¿Qué
opinión tenéis de Gilberto Gil y de su labor como Ministro de Cultura?
-
Por supuesto, se trata de uno de los músicos más importantes que ha dado Bahía,
como Caetano, como Carlinhos Brown o Rosa Passos. Nos encanta su trabajo. Para
el papel de ministro de Cultura siempre es preferible un músico, que siempre
tendrá mayor sensibilidad hacia las producciones artísticas, sean de cine, de
teatro o de cualquier otra disciplina. El problema al que se enfrenta Gilberto
Gil es que le ha tocado dirigir la Cultura en un país de 170 millones de
habitantes, donde está casi todo por hacer.
Vivís
ahora en un país con una enorme ebullición política, como la España de las
últimas semanas. ¿Se nota eso en la calle, en la manera de hacer música?
-
No, el problema es que los cambios para bien tardan en notarse y hasta entonces,
se diluyen en los demás problemas, así que no afectan de manera apreciable. Sí,
en cambio, afectan los cambios para mal, como lo ocurrido en España el 11 de
marzo. En pocos segundos, el fanatismo destruye muchas vidas.
¿Qué
ha sido del viejo vagón de La Adrada donde os reuníais para escribir
canciones, cocinar y grabar? Imagino que ese Little Wagon Studio donde habéis
grabado Everyday Life será un
homenaje a aquel lugar…
-
Sí, el Little Wagon Studio nació como un homenaje a nuestro vagón de La
Adrada, que es donde nació el proyecto Wagon Cookin’. Lo que ocurre es que
para crecer en nuestro proceso creativo, necesariamente tuvimos que optar por
buscar nuevos escenarios de inspiración y encuentros. Ahora, nuestro pequeño
vagón estudio tiene unas magníficas vistas a la bahía de Salvador. Nuestro
medio de locomoción es más un barco que un tren.
Appetizers
y Assorted Cookin’, vuestros dos
primeros CDs, fueron en cierto modo volúmenes antológicos de materiales
editados antes en maxi y otros formatos. ¿Ocurre lo mismo con el tercero, Everyday Life?
-
No, en Everyday Life todos los temas
están editados por primera vez y todo el álbum está compuesto en Brasil. Al
contrario que en los otros dos CDs, éste lo hemos pensado con un concepto de álbum,
en el cual cada tema tiene un por qué. Cada una de las canciones del disco
tiene también una estrecha relación con nuestra vida cotidiana en Bahía.
¿Editáis
vosotros vuestros discos en Brasil de manera independiente?
-
Ahora ya tenemos opciones reales, estamos justo en el momento en que las cosas
empiezan a definirse en positivo. Tenemos toda la confianza puesta en nuestra
discográfica y en la opción de Warner como prioridad tanto para Brasil como
para el resto del mundo.
¿Qué
tal funcionáis en otros países de América Latina?
-
Ya se editó Appetizers en México, y
desde allí llegó importado a muchos otros países, incluido Brasil.
¿Vais
a montar una banda más o menos estable para presentarel CD en directo este verano en Europa?
-
No hemos tenido tiempo para llegar con la banda al circuito de este verano, pero
vamos a tener presencia como DJs presentando el álbum y trabajando en remezclas
con gente como Little Louie Vega, de Masters At Work, o Jorge Drexler…
Confiamos en tener preparada la banda al completo para actuar en directo después
del verano.
¿El
título del álbum, Everyday Life, es tan sólo autobiográfico o hay
algo más?
- Es
autobiográfico, pero también se refiere al día a día de los demás. Cada
cual puede interpretarlo según sus circunstancias personales.
¿Habéis
triunfado también en Brasil con vuestras habilidades culinarias? ¿Os habéis
dejado seducir por la gastronomía? ¿Alguna receta especial?
-
Nos hemos dejado seducir por todo lo que ofrece el calor tropical, y por
supuesto también por su gastronomía. Una receta especial bien fresca bahiano-japonesa:
“Rollitos de salmón rellenos de anguila, bañados y flambeados en Cointreau”.
O ésta, muy bahiana pero con un toque específico navarro: “Feijoas verdes
(alubias tipo pochas) hechas como las pochas de sanguesa”. ¡Una delicia!