Después de que la música de sus anteriores discos protagonizara unas cuantas campañas publicitarias, de que Pedro Almodóvar dijera de ellas que “todas sus canciones son joyas”, y que “son como dos gatas cantando en plan Billie Holiday, raras y maravillosas”, de haber desquiciado a la crítica que se debate entre rendirse a sus pies o criticarlas sin piedad, CocoRosie editaban recientemente su disco The Adventures of Ghosthorse and Stillborn. Se trata de una nueva vuelta de tuerca a su disparatadamente deliciosa propuesta que esta noche presentan en Pontevedra.
Dos discos han bastado para que The Music se hagan con un nombre entre
aquellos que disfrutaron tanto con Led Zeppelin como con The Stone Roses. Ahora
presentan su segundo disco, Welcome To The
North.
“Siempre
hemos dicho que hemos crecido en público. Y eso es lo que hemos hecho. Este álbum
va sobre lo que sucede cuando una pandilla de muchachos adolescentes de Leeds da
la vuelta al mundo un par de veces y luego escupen todo lo vivido.”
Dos
años y The Music están en racha. En ese tiempo The Music han pasado de ser la
promesa de un grupo joven que descubre su voz colectiva a ser un éxito mundial,
sin faltar el complemento de una base de seguidores en pleno florecimiento y una
reputación formidable por sus potentes actuaciones en directo.
Han
pasado dos años desde que el álbum de debut de The Music les situara en
primera línea. Sus componentes -Rob Harvey (voces), Phil Jordan (batería),
Adam Nutter (guitarra) y Stuart Coleman (bajo)- casino selo
podían creer. “Teníamos apenas 18 años cuando nuestro álbum homónimo entró
en las listas del Reino Unido al número cuatro a comienzos de septiembre del
2002,” comenta Rob.
Tras
giras incansables -incluyendo momentos inolvidables en sitios tan diversos como
el Brixton Academy de Londres y el Fuji Rock en Japón-, su reputación se
extendió aún más. El grupo estaba de suerte y habría resultado fácil para
The Music dormirse en los laureles. “Lo que hizo el grupo fue absorber todo el
alboroto e intentar regresar al combate con un segundo álbum que reflejara
claramente la experiencia de los últimos dos años.” Ese segundo álbum es Welcome
To The North.
Como
todo lo que tiene que ver con The Music, ha habido poco de premeditación en las
etapas iniciales de este nuevo álbum. “Nunca decimos que esto va a ser así y
así o que necesitamos movernos en esta o aquella dirección,” explica Phil
Jordan. “Creo que adivinarse a uno mismo o a los otros es fatal. Sabíamos que
habíamos crecido y supimos, en cuanto entramos en el estudio, que lo que
saliese iba a reflejar eso.”
En
mayo del 2004 el grupo se fue a unos estudios de grabación en Atlanta, Georgia,
y pasaron varias semanas grabando con Brendan O’Brien, entre cuyas
producciones se incluyen grupos como Rage Against The Machine, Soundgarden y
Pearl Jam. Si el álbum de debut de Music era todo ritmos poderosos, entonces Welcome
To The North marca el surgimiento de una nueva dimensión: Rob Harvey en un
papel doble, como vocalista y compositor de las letras.
Cualquiera
que haya experimentado el directo de The Music sabrá hasta dónde pueden llevar
al público. El primer álbum era una celebración de ese poder. En Welcome
To The North Rob Harvey está más alerta y se cuestiona más todo. “The
Music siempre se ha basado en el subidón increíble que obtenemos del público
en nuestros conciertos y el nuevo disco trata sobre conservar tu fuerza
espiritual y los sentimientos positivos en lo que puede ser un mundo malo,”
nos explica. “Va sobre optimismo, abrir tu mente y luchar contra el
cinismo.”
El
grupo viene de Leeds, en el norte de Inglaterra. Welcome To The North no tiene tanto, sin embargo, de declaración
emocional del orgullo local como pueda parecer. “Leeds es nuestro hogar,”
explica Harvey, “pero siempre fuimos muy conscientes de los defectos de esa
ciudad. El título es poco irónico. Es una espada de doble filo. Vas, ves el
mundo, y vuelves y ves tu vida anterior con una perspectiva diferente. Lo cierto
es que ninguno de nosotros había soñado nunca con tener la oportunidad de ver
las cosas que hemos visto.”
El
grupo se formó en una sala de música del Instituto Brigshaw en Kippax, Leeds.
Al principio estaban Rob Harvey, Adam Nutter y Stuart Coleman; el batería Phil
Jordan fue el último en unirse en 1999. No había una lucha loca para grabar
maquetas, asegurar contratos o perseguir la fama; estar en un grupo era, sobre
todo, una forma de mantenerse alejados de las calles. “Después de que Phil se
uniera en 1999, era obvio que pegábamos muy bien juntos,” cuenta Coleman.
“Pero siempre hemos intentado aislarnos de las chorradas y mantener la música
lo más pura posible.”
Sin
embargo, ese grupo embrionario no andaba corto de confianza. “Rob y yo nos
conocemos desde que éramos bebés,” cuenta Nutter. “Siempre supe que Rob
tenía algo, pero yo andaba involucrado en grupos malos. Finalmente le agarré y
empezamos a escribir. Para mí no fue una chiripa ni un accidente. Yo tenía de
verdad esa sensación de ‘Bueno si él sigue haciendo eso y yo sigo haciendo
esto, ¿cómo podemos fallar?’”
“Take
The Long Road And Walk It”confirmó
su teoría. Publicado por un pequeño sello independiente británico, Fierce
Panda, ese single salió justo cuando la banda dejaba los estudios en 2001. Le
siguió el EP “You May As Well Try To Fuck Me”, Y, luego, por supuesto, llegó
el álbum de The Music. Ayudado por
singles como “The People And The Truth Is No Words”, el álbum se convirtió
en un éxito en el Reino Unido (y, un poco más tarde, también en Japón y
Australia).
Así
Welcome To The North tiene mucho de
segundo capítulo de una de las historias del rock inglés más increíbles de
la década. “La única forma de mantener algo de integridad es comprobar por
ti mismo las razones por las que haces las cosas,” explica Rob Harvey.
“Siempre hemos tratado de decidir por nosotros mismos qué es lo que parece
ser lo correcto e ignorar al resto de la gente. Una de nuestras metas es ‘No
tener metas’. No establecer objetivos o metas que no tengan un significado.
Las mejores cosas que hemos hecho han sucedido todas por accidente.”