The Spinto Band, qué potencia tiene la música barata
Antes de “Oh Mandy” prácticamente no existían. Tuvo que ser aquella mandolina la que los situara en el primer plano del pop reciente, aunque antes ya habían editado varios discos, hoy buscados, que autoeditaron y distribuyeron, como nos cuentasu vocalista Thomas Hughes, entre amigos y familiares. Ahora, tras el éxito de Nice And Nicely Done, presentan Moonwink.
Por
un lado están los Super Furry Animals más alocados, aquellos que se visten de
yetis en sus conciertos o que utilizan un tanque para promocionar sus discos. Sí,
un tanque, que fue presentado en sociedad en el Festival
de Reading en 1997, y que no es del grato recuerdo de quienes estuvieron cerca
de él. Más que nada porque, tan pronto como llegaron al lugar, aparcaron su
tanque, pusieron un casete de hardcore
techno en función de repetición continua con el volumen al máximo y
cerraron la escotilla con llave. Seguramente, nadie en sus cabales puede
aguantar tres días con el mismo ritmo obsesivo sin descanso.
Amenazaron
con repetir la jugada en otros festivales pero cuando se pasearon en el tanque
por el centro de la capital galesa, Cardiff, la policía los paró y les obligó
a entregar su ‘arma de destrucción auditiva’. Al final, el tanque fue
vendido a Don Henley, de The Eagles, que parece ser un coleccionista compulsivo
de tales vehículos.
Por
otro lado están los Super Furry Animals más entregados a causas que les tocan
muy de cerca. Todos sus contratos recogen una cláusula por la que se niegan a
tocar el día de San David, fiesta nacional galesa, que debería ser, según
ellos, día festivo. También incluyen otra que especifica que las fuerzas
armadas británicas no tengan derecho al descuento habitual en la compra de sus
discos.
Su
nuevo disco, Love Kraft, presenta al grupo galés a medio camino entre
los dos extremos. Si el álbum se abre con el sonido del guitarrista del grupo,
Bunf, zambulléndose en la piscina de un lugar indeterminado de Cataluña
cercano al lugar donde grabaron el disco, su temática los muestra realmente
creativos. Según el grupo, “en tiempos oscuros, cuando no sabes por dónde
empezar políticamente, es más fácil mirar hacia dentro de uno mismo o
recurrir a la imaginación”.
Love
Kraft remite,
sobre todo, a los 70, aunque engarzando con lo más novedoso. “Lazer Beam”
suena a un “Golden Retriever” que podría servir de inspiración tanto a
Beck como a Gorrillaz. Si “Atomic Lust” toma prestado el teclado de “Feel
Flows” del Surf’s Up de The Beach Boys, “Cabin Fever” podría
haber entrado sin problemas en Pacific Ocean Blue de Dennis Wilson.
“The Horn” es lo más cercano que nunca han estado de los Beatles, mientras
que en “Ohio Heat” suenan -¡sorpresa!- a America y en “Walk You Home”
no andan muy lejos de Steely Dan. “Somos
grandes seguidores de los Beach Boys y nos gusta mucho cuando logramos algo así”,
nos comenta su guitarrista
Huw ‘Bunf’ Bunford.
¿Se
puede decir que este disco marca el fin de un período que empieza cuando
Creation quebró?
- El cierre de Creation tuvo mucho más efecto en nosotros de lo que pensábamos.
Justo en ese momento editamos nuestro disco en galés, que tuvo bastante
aceptación, sorprendiéndonos a todos. Cogimos bastante confianza, incluso sin
Creation. A continuación, llegó el disco de singles, que fue más una idea de
la compañía por nuestros 10 años, y tuvo poco que ver con nosotros. Tuvo
escasa promoción, especialmente en Europa, y dudo incluso si se llegó a editar
en algunos países. Sin embargo, nos ha ido muy bien en Japón, país en el que
la gente se vuelve loca cada vez que vamos.
Lo
bueno de Creation era que hacía posible que llegaseis a una audiencia
internacional. ¿Será eso posible con Rough Trade?
- Por supuesto. La ironía de todo esto es que con Creation era más difícil
tener una identidad propia: eran los tiempos del brit-pop y para nosotros era
difícil explicar que éramos justo todo lo contrario y que odiábamos esa
actitud.
¿Era
Rough Trade la mejor opción? En su momento tuvisteis dos sellos vuestros, S y
Placid Casual.
- Sí, también pensamos en editar
algo con nuestro sello, como hicimos en el pasado. Pero hemos de tener en cuenta
que Rough Trade es mejor para nosotros si queremos llegar al resto del mundo. En
Sony teníamos que ponernos a la cola de todos los grupos que necesitaban el
trabajo de promoción, detrás de todas las Mariah Carey y demás. En Rough
Trade saben cómo trabajar con nosotros.
¿Cómo
decidís cuando una canción va a ir en galés o cuando va a ser todo el disco
en ese idioma?
-
Es como montar en bicicletas distintas. Una es galesa y otra es inglesa. Te
metes en tu garaje oscuro y buscas la bici. Una vez sale una y, en otra ocasión,
la otra. Así que te pones a escribir en la que sale en ese momento. La única
diferencia son las palabras y las expresiones, que son distintas o requieren más
atención para nosotros en inglés, ya que crecimos hablando galés. Recuerdo
incluso que, en mi caso, con mi primer grupo U
Thant, llegamos a actuar en el
Festival Celta de Ortigueira en Galicia, a principios de los 90, por el hecho de
cantar en galés, aunque el grupo era más bien punk.
¿Cuál
es la importancida del grupo dentro de la escena galesa? ¿Habéis
notado vuestra influencia en la expansión del idioma?
- Sí, pero ni nos vemos ni queremos ser clasificados como los salvadores
o los embajadores de nada. Lo peor que puedes hacer es poner tu cara en un grupo
de rock como representante de algo. El inglés es muy poderoso y, aunque el
idioma galés cuenta con una televisión propia, es difícil para la gente en el
Norte de Gales encontrar un trabajo, así que emigran por razones económicas y
pierden sus raíces.
¿Cómo
fueron las sesiones de grabación en Cataluña? ¿Alguna anécdota?
- Lo disfrutamos de verdad, algo muy diferente a los fríos estudios en
los que estábamos acostumbrados a grabar hasta ahora. Imagínate, paseando por
Cadaqués, mirando a los Pirineos, con buen clima, buena gente… ¡Todo un
shock cultural! Intentamos deliberadamente no dejarnos influir por el lugar en
el que estamos, no robar nada de esas culturas para nuestro beneficio. El disco
fue mezclado en Brasil, y no hay nada de influencia brasileña, salvo, tal vez,
una pequeña sección en “Cloudberries”. Por otra parte, intentamos meter
algunas palmadas en el estudio y el ingeniero nos pidió que lo dejáramos, que
hay gente que se gana la vida así, y que lo nuestro no iba a ningún lado. Pero
tampoco somos puristas y no nos importa introducir algo que vaya con la canción.
Este
disco se edita de nuevo en verano, como los anteriores. También parece el más
soleado. ¿Fue premeditado? ¿Había alguna intención?
- Es otra de nuestras características
pero, curiosamente, nunca premeditadas. Siempre intentamos que los discos salgan
en invierno, pero acaban editándose cuando todo el mundo está de vacaciones.
Este disco es el que más nos gusta; ha sido todo natural, nada forzado, y así
ha quedado con un sonido fresco, más calmado… A quienes les gusta más
nuestro sonido del principio se han sentido un poco decepcionados por la
ausencia de canciones punk, más cortas y rápidas. Así salen los discos; en
este caso hemos sido cuatro los compositores, con mucho trabajo hecho antes de
entrar en el estudio y decidiendo las canciones que se incluirían mediante un
sistema más democrático, votando todos entre las 60 canciones que teníamos.
¿Cómo
os sale algo más tranquilo en tiempos tan turbulentos?
- Lo has dicho: en tiempos tan
turbulentos. Como autodefensa casi es mejor ignorarlo. La verdad es que los políticos
nos ponen de tan mala leche que, aunque se nos pueda notar enfadados, es mejor
ni pararse a hacer una crítica seria de lo que hacen porque, obviamente, no se
paran a escuchar. Por lo tanto, que se jodan, y vamos a ponernos a hacer
canciones. “Lazer Beam” habla de un escenario en el que unos extraterrestres
encantadores bajan y convierten a todos los idiotas del mundo en gente
inteligente y preocupada por los demás. A veces necesitas imaginar mundos así.
Hasta
ahora, parece que no habéis transmitido ideas políticas en vuestras canciones,salvo, quizás, “The Man
Don’t Give A Fuck”.
- No creo que tengamos canciones políticamente directas. Algunas
canciones pueden resultar poderosas minutos después de escribirlas, aunque no
hayan sido escritas deliberadamente con una idea política. Ésas son las que
mejor funcionan como canciones protesta.
Se
puede ver que Sean O’Hagan ha dejado su huella en el disco.
-
Empieza a ser una pieza decisiva en el grupo, sobre todo con sus arreglos de
cuerda. Gruff siempre tiene en la cabeza un montón de grupos que relaciona con
cada una de las canciones, y así se lo hace saber a Sean O’Hagan. El arreglo
que trae, normalmente, no se parece nada, aunque, tras un tiempo, nos damos
cuenta de que era justo lo que se le pedía.
¿Es
este disco el más cercano a vuestros compatriotas Gorky’s Zygotic Mynci?
- Se podría decir que éste es
nuestro disco más diferente a los anteriores, y supongo que tiene que ver con
el hecho de que hay cuatro cantantes en él y cuatro compositores. Supongo que
te haces una idea de nuestra ecléctica colección de discos. También es cierto
que cada canción tiene secciones diferentes. Por ejemplo, “Cabin Fever” fue
escrita por Cian, quien hizo las estrofas, y Gruff, quien compuso el estribillo.
Tenemos esa regla escrita que dice que, si has escrito una canción y su letra,
entonces también debes cantarla. Más o menos como Teenage Fanclub, así que
puede que les estemos robando las ideas...
¿Cómo
ha sido vuestra intervención en los DVDs de Rings Around The World,
Phantom Power y Love Kraft? ¿Es la tecnología importante para
vosotros?
- Hablando de sonido, el DVD es
bastante importante. Hay algunas novedades en este tema que no llegaron a
arrancar, pero el sonido 5.1 nos parece algo muy excitante. Cuando hicimos lo de
Rings Around The World -ya sabes, todo aquello del primer DVD de un grupo
de rock con imágenes para todas las canciones- nos fijamos mucho en el sonido
de la película Apolo 13, en especial el del despegue de la nave para los
sonidos de bajo. Entonces, casi todo el mundo le prestó atención sólo a la
parte visual del DVD. En esta ocasión nos hemos centrado sólo en la parte sónica,
sin imágenes, para forzar a la gente a que le preste atención y lo escuche así.
Habéis
permanecido juntos más de 12 años. ¿Cómo conseguís que todo siga adelante y
mantenga el interés para vosotros?
- Supongo que se debe a que todavía
intentamos escribir un disco que sea un éxito para nosotros, un disco mejor.
Además, cuando uno de nosotros empieza a hacer el idiota, los demás lo
paramos, y, también creo que ayuda que delegamos muchas cosas y lo compartimos
todo. Creo que ahí está la clave.