Tras el primer gran paso en falso del gran grupo de rock americano de los últimos 25 años que resultó ser el disco Around The Sun, REM ha vuelto la vista atrás como nunca antes, algo que siempre evitaron hacer de forma directa. Además de tomar como referencia parte de sus discos de los 80, el grupo de Michael Stipe, quien contesta a estas preguntas, ha apretado a fondo el acelerador en un disco eléctrico como ninguno en su trayectoria, con la salvedad de Monster. Accelerate: movimiento calculado, medido, pero efectivo y logrado.
“Haz
justicia a tu vida.” Así acaba el tema “Nation”, piedra angular del
tercer disco de Radio 4,
Stealing
Of A Nation.
Ya te parezca la letra una exigencia a nuestros dirigentes o un recordatorio a
nosotros mismos, el tema es éste: Radio 4 tiene una meta en la vida y quieren
compartirla con nosotros. Con Stealing Of
A Nation, su siguiente trabajo tras el aclamado Gotham! (2002), eso
es precisamente lo que han hecho.
En
sus inicios, Anthony Roman
(bajo, voz principal), Tommy Williams
(guitarra, voz) y Greg Collins
(batería) eran refugiados de la escena hardcore
de Long Island, deseosos de ampliar sus horizontes musicales aunque poco
inspirados por el indie rock de la época.
En su lugar, investigaron el periodo de experimentación sin precedentes que
siguió a la explosión punk de finales de los 70, y escogieron su nombre por un
tema de Public Image en señal de su mentalidad abierta.
Roman
recuerda sus inicios: “Nuestra idea era: ‘Hagamos algo que tenga ritmo, que
tenga algo’. Estábamos pillados con Gang of Four y Wire, con las guitarras
chirriantes. Queríamos ser lo más minimalistas posible, y queríamos hacer
algo que no se percibiera como indie rock.”
Y
eso fue lo que hizo Radio 4 en su álbum de debut, The New Song And Dance,
editado en el 2000. El mundo no se inmutó, pero el trío empezó a merodear por
los clubes de baile de Nueva York, donde conocieron a otros músicos,
pinchadiscos, promotores y fans de la música, todos ellos igualmente frustrados
por la actitud de engreimiento y aversión al ritmo del indie rock.
“Decidí
abrir una pequeña tienda de discos en mi barrio de Brooklyn (Somethin' Else),”
dice Roman, “en la que vendía dub
reggae, post-punk, lo último de
las nuevas bandas británicas y de los artistas de Nueva York. Al lado había un
café cuyo encargado era un antiguo músico de ska
amante del house y el tecno.
La música de ambas tiendas acabó filtrándose por las finas paredes y fundiéndose
en una sola. Así surgió la revelación.”
El
siguiente trabajo de Radio 4, un EP titulado Dance To The Underground,
incluyó estas influencias musicales y sociales con un efecto devastador. Y la
clave de todo, que el baile puede ser una forma de rebelión, adquirió pleno
sentido para la gente que estaba sufriendo la ofensiva de fin de siglo del
alcalde Giuliani contra los clubes nocturnos.
El
segundo disco fue Gotham!, mitad mitin, mitad fiesta de baile. Fue
también el sonido de una ciudad caótica a comienzos del nuevo siglo. Y, aunque
por supuesto ninguno de ellos lo sabía mientras lo grababan durante el verano
de 2001, una ciudad al borde del desastre.
Tras
los acontecimientos del 11-S, todo Gotham!,
desde el título del disco hasta temas como “Save Your City” y “Our Town”,
adquirieron un significado secundario, aunque ninguno de ellos alteró ni un ápice
su gancho principal como disco de rock irritado sin miedo a hacer ruido. En este
sentido, fue completamente oportuno. Con el colapso de la economía de la
ciudad, los bares y clubes se vieron inundados por una nueva generación: The
Rapture, Interpol, !!!, The Strokes, Le Tigre… Radio 4 no tiene problema
alguno en promocionar a sus coetáneos. “La mayoría de mis bandas preferidas
son de Nueva York,” afirma Roman. “Procedemos de una comunidad de bandas, y
eso es algo de lo que estar orgullosos.”
Llegaba
la hora de un tercer disco. El título,
Stealing Of A Nation, es una declaración potente que, según admite Roman,
“podría aplicarse al robo de las elecciones del 2000, a la invasión de Irak
y al rechazo de la actual Administración de los principales y positivos valores
americanos. Pero se trata también de un juego de palabras del venerado tema reggae
de 1979 de Jacob Miller “Healing Of The Nation”. Desde que me enganché a
The Clash, el reggae ha sido algo que siempre he andado investigando y que ha
sido una constante en mi vida. Al final creo que es la música que más
escucho.”
¿Y
qué hay de sus letras? “Todo se ha vuelto más complejo”, afirma Roman, que
se cuida mucho de no decir nombres individuales en los propios temas. “Ya no
se distingue el bien del mal en muchos temas. En algunos momentos hasta casi
pides perdón por ser americano, aunque no tengamos nada que ver con todas esas
cosas. “Nation” trata acerca de ese sentimiento.”
Del
mismo modo, “State Of Alert” hace referencia “al pánico que siente la
gente cada vez que se va la luz en la América post-11 de septiembre”,
mientras que “No Reaction” supone un reto a la noción de la apatía
estadounidense. “Creo que la gente está más preocupada que nunca, pero no se
les escucha. Y puede dar la impresión de que pasan.”
Nunca
en la vida se podría acusar a Radio 4 de pasar. “Party Crashers”,
continuación lógica de “Dance To The Undergrond”, “trata acerca del
entorno de Nueva York y lo que ocurre cuando la gente intenta divertirse”,
explica Roman. Le sigue inmediatamente “Transmission”, “una celebración
vibrante de los ‘héroes de la grabación digital’, que son los que citamos
en el estribillo, gente como The Streets, Audio Bullys o Dizzee Rascal, chavales
que graban en sus habitaciones esas viñetas brillantes de las vidas de los demás.”
Pero,
tal y como admite Roman, “no todo tiene que ver con este tremendo mensaje político
y no todo está destinado a las pistas de baile. No me limito a escuchar discos
de reggae o house, también escucho a muchos cantautores. The Replacements es
una de mis bandas preferidas.”
Sin embargo, hay
cosas que no han cambiado. Los álbumes de Radio 4 siempre se graban en Nueva
York, con familiares y amigos merodeando por allí. “Nos gusta hacerlo así”,
afirma Roman, “Un grupo de gente reunida, bebiendo cerveza y pariendo ideas.
Así es cómo trabajamos.” Porque entre sus objetivos principales está el de
disfrutar de lo que hacen. “No somos un grupo que trabaje bajo presión. Nunca
nos forzamos a componer o grabar. Si quisiéramos funcionar así nos habríamos
buscado un trabajo normal.” Volvemos así al planteamiento inicial: Haz
justicia a tu vida.