Lila Downs (1968 en Heroica Ciudad de Tlaxiaco, Oaxaca, México) es una cantante mexicana. Compositora y cantante especializada en música mexicana y de pueblos indígenas mexicanos entre ellos el mixteco, zapoteco, maya y náhuatl además de las músicas regionales de México, en especial Oaxaca. Comenzó a cantar en clubes de Oaxaca, y en Filadelfia con el apoyo de Paul Cohen. Colaboró en la banda sonora de la película Frida. Algunas de sus canciones más exitosas han sido “Sueño y bendición”, “Estrella oscura” y “La Llorona”. Actualmente vive en Coyoacán, en la Ciudad de México.
De Lila Downs dijo la gran Chavela Vargas que era su sucesora. Casualidad que su último trabajo se llame La cantina (entre copa y copa'. Canta ella baladas rancheras contra el sufrimiento, la soledad y las pupitas del amor. Su música emociona.
Cada cierto tiempo aparece un grupo que recoge perfectamente la
inmediatez y el descaro del primitivo rock’n’roll. Con el primer disco de
OVNI, 1984, las comparaciones con The Strokes y el sonido de Nueva York
de finales de los 70 son continuas, aunque, por lo general, se olvidan de
Tequila, su referente más directo.
¿Cuánto
tiempo lleváis funcionando y cómo se formó el grupo? Tengo entendido que ya
existía en Argentina hace unos ocho años.
-
OVNI empezó hace varios años en Buenos Aires, época en la que hicimos
elegantes conciertos, pero nada trascendente. Así que nos pareció buena idea
venir a Barcelona para seguir nuestra banda, hasta que dimos con los otros
miembros del grupo. Primero fue Pere, que también hizo el diseño del primer EP
“Rompiendo Todo” -con el que, sí, queríamos rendir homenaje a los Sex
Pistols-. Más tarde, ya en la grabación de 1984, Esteban se unió
inmediatamente a la banda, junto a Carles Cagigal, que ya estaba en la banda
desde que produjo el primer EP.
¿Fue
difícil llegar a grabar el primer disco?
-
Grabarlo no fue difícil, aunque creo que grabar un buen álbum sí es difícil.
Pero más difícil aún es editar hoy en día un disco. Nosotros tuvimos la
suerte de haber hecho una maqueta que gustó a Rock On Music, que nos ofreció
la oportunidad de debutar aquí en España.
¿Cómo
se supera un palo como la muerte de Carles Cagigal? ¿Tuvisteis que sacar
fuerzas de flaqueza?
-
La muerte de un amigo no se supera, ya que su vacío estará siempre. Creo que
hemos intentado positivizar su acto, porque, a fin de cuentas, hoy él es libre.
¿Está
conseguido el sonido crudo que, supongo, buscabais en el álbum?
-
Sí; desde un buen principio queríamos hacer un disco contundente, rockero y
oscuro. Experimentamos demasiado. A las guitarras, por encima de todo, queríamos
sacarles un sonido retro. Trabajamos el concepto de válvulas y grabamos en
cinta abierta en directo la mayor cantidad de instrumentos, para sólo agregar
por último los recordings y voces.
Al
igual que en el libro 1984, hay un cierto tono oscuro en el disco, ¿no? ¿A qué
se debe?
-
Después de la gira de “Rompiendo Todo”, que fue bastante cañera, por
cierto, nos pasaron un montón de cosas, algunas positivas, otras no tanto. Creo
que las letras del disco recogen todas estas experiencias, angustias, miedos y,
aunque parezca a simple vista fresco e intencionalmente inmediato, es mucho más
introspectivo y retorcido, e incluso premonitorio.
¿Qué
creéis que aporta 1984 al rock estatal? ¿Cuáles son, según vosotros,
sus mayores méritos?
-
1984 aporta una visión diferente de ser una banda de rock, una manera
distinta de escribir canciones y la intención constante de hacer la música que
nos gusta cantada en español.
¿Con
qué sonido os identificáis más: el punk británico, la escena de Nueva York
de finales de los 70 o la nueva ola?
-
Creo que lo que hicimos se acerca más al sonido New York de finales de los 70,
aunque también coqueteamos bastante con la nueva ola y nunca nos olvidamos del
punk británico.
Siempre
se habla de The Strokes, pero a mí me gustaría mencionar a Tequila. Muchos los
veían como un grupo para fans, cuando ahora son valorados como uno de los
primeros grupos de rock tras la Transición. ¿Qué hay de Tequila en vosotros?
¿Cuál ha sido su influencia?
- Antes de llegar a España no conocíamos ni un tema de Tequila. Ahora sólo
conocemos dos. No está mal y el sonido se acerca bastante a lo que hacemos,
pero nuestra propuesta es mucho más enfermiza. Ariel Rot es un gran músico y
lo respetamos un montón, pero fuimos más de la quinta de Los Rodríguez.
Lo
que siempre me ha gustado de los músicos argentinos, al menos los que hemos
conocido en España, es que, a diferencia de los españoles, se preocupan más
por la música y menos por lo que digan los demás o por cómo se les considera
entre la escena independiente. ¿Estáis de acuerdo?
-
La variedad es mundial, no creo que esto sólo pase en España, aunque en parte
estamos bastante de acuerdo con lo que nos estás comentando.
¿Habéis
ido a Argentina como OVNI? ¿Cómo están las cosas por allí para este tipo de
grupos?
-
Matías ha sido el único que ha estado en Buenos Aires recientemente. En
Argentina hay muchas bandas, pero después de la crisis muy pocos apuestan por
ellas. En nuestro caso nosotros estamos mirando poder hacer algo en Argentina.
De momento ya hemos salido en algunos medios gráficos que están al tanto de lo
que estamos haciendo en España...
¿Qué
puede esperar quien se pase por uno de vuestros conciertos?
-
Rock’n’roll, actitud y, sobre todo, verá un grupo con un directo
aplastante... Animamos a toda la gente que les guste este tipo de música a que
venga a vernos en directo. No siempre tenemos la oportunidad de estar tocando
por vuestras tierras y nos gustaría que todo el mundo que le apetezca se venga
a vernos.
Por
último, ¿creéis que ha valido la pena dar el salto desde Argentina para hacer
rock en España?