Es hora de pegarte unas alas a la espalda y apuntar hacia el sol con el nuevo disco de The City Lights, El Sol. La continuación a su debut Escape From Tomorrow Today es más grande, brillante y cálido que su predecesor, y viene de parte de la pandilla de rockeros más serios de Australia, que presume además de que sus miembros tocan también en algunas de las mejores bandas de las antípodas.
The
Ride, el nuevo disco de una de las grandes bandas del rock americano, Los
Lobos, los trae en plena forma, rodeados de amigos como Elvis Costello, Rubén
Blades, Mavis Staples, Richard Thompson, Bobby Womack, Tom Waits o Café Tacuba,
aunque casi ni los necesitaban.
“Estamos
todos muy orgullosos de nuestro nuevo disco,” afirma Louie Pérez, uno de los
componentes de Los Lobos. “Refleja nuestra evolución como músicos que
llevamos tocando mucho tiempo y que hemos trabajado duro para absorber un montón
de estilos y de ideas durante un largo y estimulante viaje musical. Además, nos
lo pasamos en grande haciendo música con nuestros amigos.”
El
título, según afirman, intenta recoger el viaje y las aventuras que han pasado
desde que comenzaron hace 30 años. “Ha sido un viaje increíble,” asegura
el cantante y guitarrista David Hidalgo. “Y cada vez es mejor.”
Seguro
que sí. Desde su aparición en Los Angeles, el grupo compuesto por David
Hidalgo, Louie Pérez, César Rosas y Conrad Lozano, junto con Steve Berlin -que
se unió a ellos en 1983-, Los Lobos han pasado de ser un grupo de pequeños
escenarios a ser aclamados en medio mundo en la época de “La Bamba”, para
convertirse en los máximos representantes de “la música de raíces y mucho más”,
como les gusta definirse.
The
Ride ha sido un reto por
varios motivos. Los Lobos se han producido a sí mismos por primera vez. “Lo
hicimos de una forma muy relajada, sin prisas. Algunos de nuestros amigos se
pasaron por mi estudio casero,” dice el cantante y guitarrista César Rosas.
“En otras ocasiones enviamos las cintas por correo. Así que hicimos las
canciones cara a cara o por correspondencia.”
“Estamos
muy excitados con este nuevo disco,” dice el teclista y saxofonista Steve
Berlin. “No hay trucos, no hay distracciones. Sólo se trata de música auténtica.
Para nuestro disco número 13 todo fue como sentarse en el comedor con buenos
amigos haciendo canciones sólo por el placer de hacerlas.”
“Trabajar
con esta gente fue algo extraordinario, especialmente con Bobby Womack,”
explica el bajista Conrad Lozano. “Cuando nos juntamos en el estudio no tardó
mucho en convertirse en uno de nosotros.”
Sin
embargo, para César Rosas hay otro momento que prefiere recordar. “Lo que más
me ha gustado fue la contribución de Rubén Blades. Es un músico
extraordinario y fue increíble trabajar con él.”
Tom
Waits, por su parte, utilizó una de las cintas que recibió de Los Lobos por
correo como la base para la canción en la que interviene, una aventura musical
salvaje y estridente, como era de esperar. “Se titula “Kitate”, como
diciendo ‘aléjate de mí’, pero Tom Waits lo deletreó mal a propósito. Al
final, la canción no es ni en inglés, ni en español, sino su propia versión
híbrida de spanglish con una mezcla similar de estilos, incluyendo ska,
mariachi y ritmos de Nueva Orleans que sólo se pueden describir como algo único.”
Grabado
en buena parte en Los Angeles, The Ride
revela una amplia versatilidad. Los Lobos colaboran en este nuevo disco con el
salsero panameño Rubén Blades, leyenda de la música, actor cotizado y político
en su país natal, en “Ya Se Va”. También participa Bobby Womack, clásico
del soul, en “Wicked Rain / Across 110th Street”, una buena muestra de la
conjunción conseguida entre ellos.
Mavis
Staples, otra de las grandes del soul de todos los tiempos al frente de Staples
Singers, pone su gran voz a “Someday”. Café Tacuba hacen una canción
surreal y de un misterio casi humorístico en “La Venganza de Los Pelados”.
Mientras, Elvis Costello, grabó su parte de “Matter Of Time” en una iglesia
de Oslo, en Noruega, y luego la banda la acabó en su estudio.
“Nos
lo hemos pasado muy bien haciendo este disco. Creo que nos representa muy bien,
a nosotros y nuestro viaje musical,” concluye, a modo de resumen, Louie Pérez.