Son uno de los proyectos más personales del Estado. Con su primera maqueta ganaron varios festivales, entre ellos el convocado por el Festival de Benicassim. Después vinieron dos discos intensos y eléctricos -El Columpio Asesino (2003) y De mi sangre a tus cuchillas (2006)-. Ahora, con menos ferocidad, pero igual intensidad, y un sonido muy especial, editan La gallina, un álbum que presentan el sábado 24 en la Sala Karma de Pontevedra.
Es todo un clásico de la música en España, aunque muy pocos lo
conozcan. Lleva más de 20 años haciendo canciones, poemas y pinturas como los
que acompañaban su álbum más exitoso, Sinfonía de las horas, un
libro-disco editado por El Europeo. Ahora se vuelve a reunir con esa editorial
para publicar Con tal de volar. Él mismo nos presenta como se gestó el
proyecto.
"Todos
los músicos y músicas que han colaborado en este disco, a excepción de
Alberto Tarín y mi hermano Puchi, aparecieron uno a uno y una a una por su
propia cuenta, como por ensalmo, y todos dijeron algo parecido: aquí estoy para
lo que haga falta. De estas personas algunas ya habían participado en
grabaciones anteriores: es el caso de la magnífica Carol McCloskey y el amigo
Carlos Carrasco. Otros, como el Quinteto de Viento Illana, habían llegado pocos
meses antes y ya habíamos actuado juntos en algunos locales de Valencia, haciéndome
pasar la extraordinaria experiencia de participar en sus recitales acompañando
ellos mis canciones en la segunda parte. Cabe resaltar el prodigioso hecho de
hacerlo a la manera clásica, sin ningún tipo de microfonía ni amplificación
que no fuera la de los mismos instrumentos y la voz. Toda una maravillosa
vivencia que recomiendo; se puedevivir
sin electricidad o al menos la música no depende de ella.
Otro día me encontré con el gran Pep Laguarda, al cual no había vuelto
a ver desde cierto aniversario que celebró la SGAE sobre la aparición de
nuestros primeros discos. Todos sabíamos que desdeBrossa d’ ahir andaba alejado del mundillo musical. Hablar con
Laguarda significa siempre pasar unas horas de lo más divertidas, más aún si
de pronto te dice que le encantaría participar en alguna de las canciones
nuevas, no importa qué tenga que hacer. Premio.
Otro caso sorprendente fue el de Maribel San Segundo. Desde hace una década
somos amigos dentro de la misma pandilla que se mueve por Radio City; lo mismo
va por Arantxa. Como se ve en la foto, Maribel es una chica hermosa, simpática,
discreta y más bien callada, así que me quedé de una pieza cuando puso en mis
manos un CD con versiones variopintas que había grabado con su hermano. Por lo
visto desde pequeña no ha hecho más que cantar y cuando no lo hace sólo
piensa en la música. Ahora sé por qué es tan silenciosa. De Arantxa Gago
tampoco conocía su faceta musical.
Ella tiene la culpa de que Lluvia de amor se haya colado en este disco. Profesional de la voz y
la radio, directamente me propuso que contara con ella para probar algún tema.
Enseguida pensé en "La banda sonora de mi vida" y "Una casa para
el tiempo". Después de ensayar y grabar las maquetas, yo seguí tocando el
piano y preguntó“¿Y eso?” Le
expliqué que era una canción que se había quedado fuera de Entusiastas
y, aunque me gustaba mucho por su musicalidad, nunca veía el momento de ponerla
en un disco. Me convenció de que era su tema preferido y que veía su propia
vida reflejada en él. Así pues, fui yo mismo quien le propuso que lo cantara
ella sola. El arreglo de voces es suyo también.
En fin, como en una especie de confabulación, las “apariciones”
continuaban. Me gusta pensar que fue un milagro más de mi madre, Adelina,
fallecida pocos meses antes, para que de ninguna manera me sintiera triste y
solo. El "Gran Espíritu" se multiplica cuando llega la ocasión... En
medio de un año en que todo parecían ser problemas para sacar adelante un
disco doble que coincidía con el veinticinco aniversario discográfico, del
cual el segundo iba a ser una selección de temas anteriores interpretados por
gente como Ariel, Sisa, Aute y otros, la vida dio una lección más de
abundancia y espontaneidad. Y también de humildad.
Txoni Mántaras no se anduvo con rodeos, acaso por su veteranía, y me
comunicó que íbamos a juntarnos tal día para producir y cantar juntos alguna
de mis canciones, “y si puede ser un reggae, mejor.”
Y más o menos así, sucesivamente, fueron añadiendo dulce en este
pastel Montse Azorín, el profesor Rafa Villalba, Begoña Santelices, y otros
tantos amigos que colaboraron de manera igualmente digna del mayor elogio; en
los créditos están para el buen entendedor. Sin olvidar al maestro Rivas, que
estuvo junto a Tarín y a mí durante las laboriosas semanas que duró la
grabación, con el único propósito de colocar de vez en cuando buenas ideas,
excelentes ánimos y aquella frase tan suya : “Está bien, pero creo que lo
podéis mejorar sin dificultad.”
La verdad es que la mayor dificultad no es quedarse sin electricidad o
sin dinero sino sin aire, sin agua y sin amigos. Mi madre lo sabía
perfectamente y a ella va dedicado este disco. “Sé que estás ahí, escuchándome
en la oscuridad. Gracias por la compañía."