Efi Arias y Noel Feáns presentan segundo disco, Finais dos 70s, comezos dos 80s, en el que inciden en poner música (en parte electrónica) a poemas de autores gallegos de ahora y siempre. Pero su disco no lo es todo, así que aprovechamos para preguntarle a Noel, el tipo con más iniciativas musicales por metro cuadrado, por sus otros proyectos.
Fue el cantante de
Mamá a principios de los 80. Desde entonces, 25 años de música en este Estado
lo contemplan, aunque muchos de ellos con grupos que no tuvieron éxito o, ni
tan siquiera, discos editados. Después de publicar hace un par de años su
primer disco en solitario, ahora regresa con Aquí no es, disco que, como
todos los de Rock Indiana, se vende a cinco euros. Pásate por
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Una
de las mejores cosas que se me ocurren de tu música es que muchas canciones, al
menos en su sonido, guardan una coherencia total con las de Mamá. ¿Estás de
acuerdo?
- Hasta que me he atrevido a lanzarme en solitario ha pasado mucho
tiempo. Siempre he hecho canciones pero dentro del contexto de una banda,
partiendo del sonido de la misma. Me ha costado volver a la sencillez de los
primeros temas que componía en casa con una guitarra y que se podían tocar por
la calle. Así era en los primeros tiempos de Mamá y ahora parece que he vuelto
a recuperar ese punto, algo sencillo.
¿Y
te parece si te digo que en los textos sí que se nota que han pasado unos años
y que los has ido puliendo?
- La práctica de escribir letras
evidentemente ha servido –supongo- para que me pueda expresar mejor. De todas
formas, ahora escribo sobre mis sentimientos y eso me resulta más sencillo. No
estoy dentro del formato- imagen de una banda, ni me tengo que adaptar a una línea
concreta.
Nunca
te había escuchado nada tan directo como “Basura en el corazón”. ¿Cómo
te dio por ahí?
- En mi época con Moscatel ya hacíamos
muchos temas del tipo de “Basura”. Siempre he sido un poco cítrico en
algunos textos, pero quizás se me conozca más por canciones de amor-desamor.
En cualquier caso, lo de la manipulación informativa y la tele basura cantaba
tanto que ya me dolía internamente.
¿Desde
cuando conoces a Eduardo Font? Parece que es tu cómplice natural.
-
Tocaba el bajo en una banda que formé en el 98, después del directo de Mamá.
Me habló de la posibilidad de maquetar algunos temas y desde entonces estoyencantado de trabajar con él. Al ser los temas muy sencillos, Edu
siempre añade un tipo de arreglo que, sin modificar esencialmente el tema, lo
agranda, lo explica. En fin, un genial músico y arreglista.
¿Qué
te parece si te digo que “Qué fácil” me recuerda a “Señora azul” de Cánovas,
Adolfo, Rodrigo y Guzmán?
- Siempre he admirado a Rodrigo García;
el efecto está buscado, pero el tema partía más de los Byrds. Ambas raíces
son de abecedario.
¿Y
que “La última vida de un gato” es tu canción más Dylan?
- También de acuerdo con lo de Dylan, pero “La última vida de un
gato” es la canción que escribí en su día más para Enrique Urquijo y yo
mismo, un momento en el que entendía perfectamente la sensación del dolor que
produce la enfermedad de inadaptación a la vida.
¿Y
las guitarras psicodélicas de “En medio de la nada” a qué o quién se
deben?
-
Me encanta la psicodelia. Ya hicimos el álbum de Buenas Vibraciones, todo un
tripi, con Iñaki y Patacho de Glutamato Ye-Yé. Pero en este tema intento
homenajear más a Los Planetas, una banda maravillosa. Un día me contó J. que
le encantaba el primer disco de Mamá.
¿Algún
cambio que buscases o que hayas descubierto en relación con tu primer disco en
solitario?
- El cambio en relación al primer
disco es que, en vez de hacer un muestrario de presentación, fuera un disco más
homogéneo, más de un momento. No obstante, aún tiene un par de canciones
antiguas: “El gato” y “Perdiendo tu sabor”. Para el siguiente, que ya lo
tengo compuesto, quiero aún más inmediatez.
¿La
mejor situación para hacer lo que uno quiere dentro de la industria es tener
otro trabajo y dedicarse a esto como un hobby?
- Eso depende del asunto económico.
La música nunca ha sido un hobby para mí: llevo 25 años en esto. Pero es
cierto que un cierto distanciamiento te hace compartir otras formas de ver la
vida que no se corresponden únicamente con la de los músicos, desgraciadamente
a veces encerrados en el ego del creador. Esto es Pop y eso es sencillo.
¿Cómo
ves desde tu perspectiva los ciclos del mundo de la música, cuando hace unos años
nadie quería hablar de los 80 y ahora se reivindican tanto aquellos años?
- En los 80 hubo una coyuntura muy determinada en España, veníamos de
un largo período de falta de libertad. La explosión creativa fue apoyada por
los medios de comunicación y, luego, se ha intentado hacer de eso Historia.
Pero, por ejemplo, ahora mismo, con lo del 11-M y las elecciones se acaba de
vivir un cambio histórico de veras, luego como se cuente después es lo que lo
hace trascender: “Viva y Vive el presente”.
¿No
tienes mucho interés en acceder a los medios de comunicación o es,
simplemente, porque la cosa está complicada?
- La cosa es complicada, pero aún así yo ya sólo sé hablar de mis
cosillas, sólo me interesa hablar de lo poco que entiendo.