Magín Blanco & Burgas Beat, la avenida de la sirena
Me da la impresión de que no debemos tomar con cautela lo que dicen en estas líneas, ni tan siquiera lo que comenta Magín Blanco, con una cierta retranca galaica. Así descubriremos que la primera colaboración en disco entre Magín Blanco (en su día líder de La Rosa) y Burgas Beat (antes Cosecha Roja), después de haber coincidido en varias ocasiones desde 1985, es un disco con el que ambos están contentos y que puede tener continuidad.
También puede ser cierto que ambos se hayan contagiado mutuamente, así que Burgas Beat se habrán dejado llevar algo más de lo habitual y Magín habrá encontrado una estabilidad mayor de lo normal. En cualquier caso, Clic es uno de los grandes discos de este año.
Rush
es el nuevo disco del dandy por excelencia del pop sueco. Aunque, esta vez,
las canciones le han salido un poco más aceleradas y ochenteras. Desde su
privilegiada posición, Jay-Jay Johanson no tiene reparos en comentar sus
fuentes de inspiración.
¿Quedaste
contento con el trabajo de Funkstörung en tu anterior disco Antenna?
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Digamos que sí. Entonces era justo lo que quería hacer, pero es algo que no
volveré a hacer otra vez. En aquel momento quería ver qué pasaba si arreglaba
y producía mis canciones de forma más matemática. Fue interesante y, después
de probarlo, me gustó, no lo puedo negar. Pero me gusta más trabajar con músicos
que con máquinas. Ya hay demasiadas máquinas en el proceso de grabación en el
estudio.
En
esta ocasión te decidiste a trabajar de nuevo con Magnus Frykberg y Erik
Jansson con los que ya habías colaborado en tus primeros discos. ¿Tenías
necesidad de echar la vista atrás?
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Sólo quería trabajar con gente que conoce como nadie mi forma de componer y
que yo sabía que iban a engrandecer mis arreglos y llevarlos a otro nivel. Además,
son también mis mejores amigos, y siempre está bien trabajar con tus mejores
amigos.
Al
mismo tiempo, parece que querías hacer algo diferente a tus discos anteriores.
¿Es así?
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Bueno, siempre busco formas nuevas de arreglar las canciones y, en esta ocasión,
grabamos como solíamos hacerlo. Ahora tenía más canciones de ritmos más rápidos,
y eso era un gran cambio para mis músicos y un gran reto que supieron manejar
muy bien.
Este
disco parece tu álbum techno-pop.
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Nunca utilizaría la palabra techno, sino house; no, ni tan siquiera house. Se
trata de canciones pop. Cierto es que cinco de las canciones más rápidas también
contaron con la post producción de JP en Paris, que conoce la versión moderna
del house francés de primera mano.
También
da la impresión de que queda clara tu pasión por la música de los 80.
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No lo creo, pero seguro que el oyente escucha cosas que yo no, aunque… Mi
forma de componer no ha cambiado desde el principio. Y la forma de vestir mis
canciones y los arreglos todavía se inspiran en las bandas sonoras y la música
moderna, pero sin perder nunca la atención a la voz y las melodías. ¿De los
80? No sé.
¿Qué
pretendías con este nuevo disco?
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Sólo quería escribir canciones y que a la gente le gustasen. Mis discos se
editan en todo el mundo y eso es para mí lo máximo a lo que puedo aspirar. En
realidad, no quiero que ninguna canción llegue a lo alto de las listas.
Escuchando
tu disco, algunas canciones me recuerdan a otras. Te digo cuáles son y tú nos
dices qué opinas:
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“Rush” recuerda a “I'm Not In Love” de 10cc y “Moments In Love” de
The Art Of Noise.
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Si pudieses escuchar la versión acústica, oirías cómo fue compuesta. En la
post producción quería añadirle esa clase de sonido de voz que Brian Eno creó
en los 70, para darle otra atmósfera. Y, sí, nos dimos cuenta de las
similitudes con 10cc y The Art of Noise, pero era demasiado hermoso como para
eliminarlo. Algunos dicen que suena como Air y otros como las baladas de Daft
Punk; yo digo que suena como Jay-Jay Johanson.
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“10.000 Years” suena a “Everybody's Gotta Learn Sometime” de The Korgis.
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No conozco esa canción. Probablemente nunca se editó en Suecia. Pero últimamente
me ha dado por Pink Floyd y creo que se puede percibir en esta canción en
concreto.
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“Another Nite Another Love” hace pensar en “This Is Not America” de
David Bowie y Pat Metheny.
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Bueno, es un arreglo con millones de referencias. Tiene guitarras de Chic, el
bajo de David Bowie, acordes de Daft Punk, percusiones de Kate Bush, ritmos de
Womack and Womack, sintetizadores de David Sylvian… Es una canción que escribí
en 1999, mientras grababa Poison, pero que no acabé entonces.
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“Mirror Man” parece “Maniac” de Michael Sembello.
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Una gran canción. Pero lo que fue más una influencia en el arreglo y la
producción fue la banda sonora de una serie televisiva manga, titulada Ulysse
31. ¿La has visto? Es muy buena.
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“Teachers” recuerda al “Easy Lover” de Phill Collins y Philip Bailley y
el sonido de Daft Punk.
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Tendrías que escuchar también a Ashford and Simpson y al dúo Alan Braxe and
Fred Falke. Esa gente son mis mayores influencias a la hora de arreglar y
producir las canciones.
“Teachers”
tiene un enorme potencial comercial. ¿Por qué no es un single?
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El próximo single será “Because Of You” en la mayor parte de los países.
“100.000 Years” lo es en otros sitios y será el tercer single en otros.
Pero sé que “Teachers” será, seguramente, un single en algún sitio en algún
momento.
Hasta
este disco, siempre pensé que había una relación entre tu carrera y la de
Perry Blake. ¿Te gusta su música?
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Nunca lo he escuchado. Pero la gente que trabaja en mi compañía discográfica
en Francia me dijeron que su sello lo estaba promocionando como el nuevo Jay-Jay
Johanson en la publicidad de sus discos ¿No es extraño?
Creo
que en tu casa se vivía intensamente la música. ¿Cuáles eran vuestros
artistas favoritos?
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Modern Jazz Quartet era el favorito de mi padre. Elvis Presley el de mi madre. A
mi hermano le gustaba Sweet y a mi hermana ABBA.
Por
último, ¿se podría decir que cada uno de tus discos ha tenido la influencia
de un determinado tipo de cine o de un director?
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Veamos… En Whiskey estaba muy metido en las bandas sonoras de Francis
Lai. En Tattoo eran las bandas sonoras de Michel Legrand las que más me
llegaban. En Poison eran las bandas sonoras de Bernard Herrmann para
Alfred Hichtcock. En Antenna era Giorgio Moroder. Y en Rush tal
vez siguiera más a John Carpenter. Aun así, debo decir que sólo al final del
proceso creativo es cuando aparecen esta clase de inspiraciones. La composición,
los textos y las melodías de mi voz nunca podrán ser tocadas por ninguna clase
de influencia.