Tres discos de pop resplandeciente que miran de tú a tú al rock americano de toda la vida -y también al de ahora mismo- han hecho de Lori Meyers uno de los grupos referencia en nuestro Estado en poco tiempo. Tras el pertinente salto a una multinacional, el grupo edita Cronolánea, un álbum en el que se agrupan las mejores virtudes de sus dos discos precedentes. En plena gira, iniciada hace unas semanas, Alejandro (guitarrista y, ahora, también compositor) nos cuenta cómo les va.
Llega
la hora de la verdad. Tras Handle With Care el grupo lucense edita su
segundo disco, Sides, un gran paso adelante respecto a su debut.
Sin
embargo, a aquel primer álbum, que había visto la luz dos años después de su
grabación, no le fue tan mal. “Funcionó bien a nivel de ventas, pero digamos
que no todos los medios nos apoyaban, sino que fue resultado de tocar en directo
en la mayor parte de sitios posibles,” nos comenta Ricardo Rodríguez,
compositor, vocalista y guitarrista del grupo. “Después de un concierto la
gente se anima más a comprar un disco porque ya han comprobado que les gusta.
La típica pregunta era: “¿Las canciones que habéis tocado están todas en
el disco?”
Con
aquel álbum, Ricardo hizo una gira por Holanda en el verano del año pasado con
su guitarra. “Hice un total de 10 conciertos por allí, de los que no puedo
decir más que cosas buenas. Allí no hay prejuicios de ningún tipo porque seas
de tal país o cantes en determinado idioma. Holanda esta llena de turistas de
todos los países, sobre todo en verano, y tuve la oportunidad de vender los
discos de Holywater a gente de todas partes del mundo (Argentina, USA,
Inglaterra, Australia, etc.). Tocar en España es tocar en unas 4 paredes
virtuales que no te permiten salir. Nosotros estamos cerquísima de Portugal y
nunca hemos ido a tocar. En cambio en Holanda te puedes sentir como un artista
internacional, por muy pretencioso que pueda sonar. Y eso es gratificante cuando
vuelves a la realidad.”
Sides,
su segundo álbum, parece ser otra cosa. “Este disco refleja claramente
quienes somos como banda. Handle With Care era un disco más plano y
nunca llegamos a tocar en directo las canciones así de lineales. Siempre hemos
usado pedales de efectos, pero cuando grabamos el primer disco nos
“aconsejaron” no meter muchos efectos que ensuciaban la grabación.
Ahora que hemos grabado con Paco Loco nos hemos dado cuenta de que la suciedad
es algo positivo, no negativo. Sides es un disco más crudo y oscuro, un
disco que no descansa, ya que, según va avanzando, la temática va cambiando, y
la sucesión de los temas va mostrando las distintas “caras” o “lados”
de Holywater en cada momento.”
La
idea, para empezar, estaba clara. “Queríamos reflejar el sonido que conseguíamos
en los conciertos, por eso grabamos en directo. Hicimos unas sesiones en directo
donde grabamos todos los instrumentos, tal cual un concierto, los cuatro a la
vez, menos la voz. Y después empezamos a incorporar arreglos, y demás
instrumentos, como pianos, hammonds, rhodes, mellotrones, etc. Queríamos
librarnos de ese sonido años 90 que tenía nuestro primer disco, porque no lo
identificábamos como nuestro; nosotros no éramos aquello y estábamos algo
decepcionados. Nos gusta el sonido retro de los 60 y los 70. Somos fans de toda
esa música y queríamos acercarnos a eso.”
Desde
luego, queda claro en un disco de 73 minutos y canciones largas que hubo manga
ancha para explayarse a gusto. “Totalmente. Trabajar con Paco es increíble,
te sueltas una barbaridad y, cuando te das cuenta, estás grabando
improvisaciones, algo que nunca habíamos hecho en un estudio. Hoy en día
improvisar en un estudio es cosa como del pasado: todo el mundo lleva todo muy
preparado, matizado, llegan y graban, no hay tiempo para más, porque no hay
pasta para más. Pero realmente el truco de grabar en directo, además de darle
más realismo al sonido general del álbum te permite más tiempo para
postproducción y así probar a hacer cosas que no estaban ideadas en un
principio. Paco se deja llevar mucho y nosotros nos dejamos llevar por Paco.”
Se
nota, también, una mayor ambición. “Creemos que el trabajo que hemos hecho
en cuanto a composición y arreglos está muy bien defendido en el disco, y
enfatizado en muchos aspectos. Estamos tan contentos con la grabación que ahora
intentamos que los temas se parezcan a como están en el disco, y vamos a
incorporar teclados en directo. Pensamos que este disco también puede llegar a
más gente aunque necesite una escucha más que nuestro primer disco.”
Ya
desde la portada queda claro que no permanecen ajenos a hechos recientes.
“Bueno, como ciudadanos del país en el que vivimos, no hemos podido quedarnos
impasibles ante ciertas cosas que han pasado los últimos años. Es más que
evidente en Sides una referencia clara al hundimiento del Prestige. Hay
un sentimiento de rabia y de critica social camuflada en este disco que queda
representado gráficamente en el maravilloso trabajo, completamente manual, que
las diseñadoras Escolarización Demental (Lorena Gandoy y María Viñas) han
realizado para el compacto.”
No
es todo. En esos 73 minutos hay tiempo para mucha variedad. Tomemos, por
ejemplo, “Buffons”, el momento de alivio en medio de tanta tensión. “No
vemos a “Buffoons” como pop, sino como un poco más soul-funk. Escucho mucha
música de los 70, como Stevie Wonder, y puede que “Buffoons” tenga algo de
ese palo, aunque claro, no hay comparación con un tema de Wonder, ya que la
concepción de la estructura sí que es pop, con la típica estructura
estofa-estribillo.”
“Cloudy
Sky” es una insospechada canción jazz en su repertorio. “Todo surgió una
tarde en casa de Telmo, un buen amigo mío, guitarrista y compositor de The
Groovefathers. Siempre que le veo tocar me impresiona. Él sabe mucho de armonía
y todos esos acordes extraños cuyos nombres desconozco. Cualquier sucesión de
acordes que Telmo toca siempre me sugiere mil melodías. Así que un día
empezamos a jugar, nos dejamos llevar y, paso a paso, hicimos “Cloudy Sky”.
Estoy muy orgulloso de esa canción y tengo ganas de hacer más cosas con
Telmo.”
“Electric
Shock”, por su parte, parece un homenaje a gente como Sonic Youth. “El
homenaje puede estar en la afinación, sí. Todos los instrumentos llevan todas
sus cuerdas afinadas en Fa# y, claro, en afinaciones extrañas los reyes son sus
ilustrísimas Sonic Youth, pero toda la idea fue una pura improvisación
dirigida por la batuta de Paco: “¡Vamos a hacer un ruido que se lo coma
todo!”
Las
guitarras de “Allow”, por su parte, recuerdan a U2. “Nos encanta la
comparación. The Edge es uno de los grandes guitarristas de la historia del
pop, así como Bono uno de los mejores vocalistas. Claro que estamos influidos
por U2, mucho más que por otros grupos que la gente se empeña en
emparentarnos. Creo que U2 tiene bastante que ver con Holywater.”
Entre
tanta variedad, el orden de las canciones parece estar muy estudiado. “Claro,
la idea esta preconcebida, y está así para que el oyente pase por las
diferentes sensaciones que procuramos transmitir en un orden sugerente y
atractivo, que no haya cambios muy bruscos, que el disco siga una línea
emocional. Es importante ordenar bien un disco como Sides. Si no, podría
sonar como a una mezcla de estilos sin pies ni cabeza.”
En
estos últimos meses, Holywater ha tenido un cambio de formación. “Ahora el
bajo lo toca Diego Castro, ex-Deluxe. Es una gran persona y trabajar con él es
genial, nos refuerza como banda, nos une.” Todo ello servirá para dar a
conocer un disco que merece una amplia repercusión. “Nuestra meta es la de
siempre: tocar lo máximo posible. Ahora tenemos previsto girar por Holanda y Bélgica
después del verano y estamos ilusionados. También tenemos la posibilidad de
salir a Méjico y Chile gracias a Astro Discos. Darnos a conocer y que la gente
se emocione escuchándonos es nuestra prioridad.” Pues que así sea.