Xocas (batería), Roi (bajo y voz) y Martin Wu (guitarra y voz) son unos clásicos de la escena gallega de los últimos años, una banda de power pop influida por el post-core de Hüsker Dü o Fugazi, la nueva ola británica de finales de los setenta y los grupos que combinan melodía y energía. En el verano de 2005 se autoeditaron su primer EP (The Homens) y en la primavera de 2006 publicaron su segundo EP. Ahora presentan, por fin, su primer álbum, Tres, lleno de versos ácidos y coros pegadizos.
Fountains
Of Wayne, futuro brillante en los negocios
Adam Schlesinger empezó como compositor de la banda sonora de la primera
película de Tom Hanks como director, The Wonders. Desde entonces edita
discos con Ivy y con Fountains Of Wayne, grupo en el que comparte las labores de
composición con Chris Collinwood y que pasó recientemente por nuestro Estado
de gira, debido, sobre todo, al éxito de su tercer disco, Welcome
Insterstate Managers.
Estáis
de gira por Europa. ¿Cómo ha ido?
- Llevamos dos semanas en Europa y hemos hecho buenos conciertos, con una
respuesta increíble por parte de la gente. Hoy tocamos en Madrid, mañana nos
vamos a Inglaterra a grabar varios programas de televisión y en unos días
estamos de vuelta en casa.
¿Qué
habéis hecho en los últimos cuatro años?
- Primero vino la gira de nuestro disco anterior. Más tarde hice dos
discos con Ivy, produje discos para otra gente como They Might Be Giants, trabajé
en la banda sonora de Josie & The Pussycats y, después, empezamos a
grabar el nuevo disco de Fountains Of Wayne, un proceso que ha durado un año.
Así que se puede decir que he estado bastante ocupado. Y cuando vuelva a casa
me está esperando la grabación del nuevo disco de Ivy que, la verdad, no sé
por dónde irá.
¿Cómo
veis ahora vuestro segundo disco, Utopia Parkway?
- Todavía nos gusta. La crítica en los Estados Unidos fue buena con
aquel disco, pero puede que no se escuchase lo suficiente en las radios, y por
eso no llegó a la gente. Puede que no fuera el momento acertado o que no
hubiese un single tan obvio como ahora con “Stacey’s Mom”.
¿Ha sido
consciente la idea de hacer un disco más variado ahora?
- Sí, ésa era la idea con este disco: hacer algo muy variado, con
canciones que mostrasen distintas facetas del grupo y no sólo una. Los discos
anteriores nos gustan, porque responden a momentos concretos de nuestras vidas,
pero nos sentimos especialmente satisfechos de la variedad de registros de este
tercer disco.
¿De dónde
habéis sacado las imágenes de esos hombres de negocios de principios del siglo
pasado?
- Chris encontró esas imágenes de la Sociedad Histórica de Nueva York
en su casa, que define la imagen de los constructores de América de aquel
momento y que ilustra bien las implicaciones económicas que siempre ha tenido
el desarrollo en nuestro país. Pensamos que irían bien en la portada, ya que
gran parte del álbum trata de la gente y sus trabajos, así que creímos que
sería divertido.
¿Son
“Little Red Light” y “Bought For A Song” los mejores ejemplos de lo que
se identifica con vuestro sonido?
- “Little Red Light” sí que podría ser una muestra de lo que se
supone que es el sonido de Fountains Of Wayne o, al menos, del power-pop en el
que se nos encasilla. “Bought For A Song”, sin embargo, no es más que un
diario de nuestra última gira.
¿Es
“Supercollider” un tributo a la era psicodélica? La voz suena como la de
Liam Gallagher.
- Es una canción de Chris Collinwood, el guitarrista, pero supongo que
su idea sí era hacer ese tipo de homenaje. En cuanto a la voz, supongo que no
es más que un intento de imitar a John Lennon, que es justo lo que Liam
Gallagher pretende.
También
habéis intentado hacer pop orquestado en “Halley’s Waitress”. ¿Fue fácil?
- Si te soy sincero, se hizo con
teclados, porque no teníamos dinero para pagarnos una orquesta real. Nos apetecía
probar con esa clase de arreglos y creo que hemos logrado algo interesante.
“Hang
Up On You” es vuestra canción country. ¿Os
gustan grupos que hacen country rock, como Cracker, Wilco…?
- Sí, nos gustan todos estos grupos. Esa canción es también de Chris y
creo que su intención era hacer algo así como lo que hacía en su día Gram
Parsons, así que, de nuevo, nos remitimos a las fuentes originales.
¿Os
gustaban The Cars en los 80? “Bright
Future In Sales” y “Stacey’s Mom” me recuerdan a aquel grupo.
- En “Stacey’s Mom” sí
que está claro. Sin embargo, para nosotros “Bright Future In Sales” tiene más
que ver con el blues o con grupos como la Steve Miller Band.
¿Quién
ha influenciado vuestra forma de escribir las letras?
- Randy Newman, Elvis Costello, The Beatles, tal vez algunos escritores
de relatos… Tratamos de escribir canciones que tengan un giro inesperado y que
no sean tan comunes en el mundo del pop. No nos gusta especialmente utilizar la
ironía en nuestras canciones, sino que somos bastante directos. También,
aunque no lo parezca, nos tomamos nuestro trabajo bastante en serio. Pero, al
mismo tiempo, intentamos contagiar nuestras ganas de pasarlo bien y nuestra pasión
al disco y en nuestros conciertos.
¿Cuándo
sabéis que una canción es buena al escribirla?
- Es algo que simplemente está ahí. Nunca tenemos problemas sobre qué
canciones irán en el disco y cuáles no: unas funcionan y otras no, y todos
podríamos explicar las razones. Por ejemplo, en este disco un par de canciones
quedaron fuera, pero había buenas razones para que así fuera.
¿Hay
sitio para el rock’n’roll en los Estados Unidos hoy en día?
- No lo sé. Nosotros hacemos lo que hacemos y nunca hemos seguido las
modas. A veces nos acercamos a las listas de éxito, pero eso es todo. Puede que
en lugares como Australia haya más tradición de bandas de guitarras; en los
Estados Unidos lo que triunfa es el rhythm & blues, el hip-hop. Sí es
cierto que es mucho más probable que un chaval de doce años esté ahora metido
en el hip-hop y que el rock’n’roll le parezca música de sus padres.