Diez años han tardado. Más incluso de lo que le llevó a The Beatles grabar toda su discografía. Pero aquí está por fin el tercer y esperadísimo disco de Portishead. Si de algo querían renegar era de la etiqueta del trip-hop y de convertirse en música sencilla para sonar de fondo en cualquier momento. Y lo han logrado con un disco más radical en su sonido, uno de los grandes álbumes de este principio de siglo. El tercer disco del trío de Bristol se llama, sencillamente, Tercero (Third). Hablamos con ellos, con excepción de Beth Gibbons, su cantante, que nunca hace declaraciones, alargando su misterio.
En
Chicago, una exposición de dibujos técnicos de un renombrado arquitecto,
Alaska y Nacho Canut decidieron que el título de su siguiente álbum, Arquitectura
efímera, tendría que ver con el espacio y el tiempo. Ellos mismos nos
presentan sus doce canciones.
1.
“La mano en el fuego”:
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Nacho (N): “Habla de ese tipo de situación cuando estás enamorado y todos te
advierten: “Ten cuidado, parece alguien sospechoso”. Pero tú le defiendes y
dices: “Pondría la mano en el fuego por esa persona”. Es mi canción
favorita, un tema pop redondo y sencillo como las que hacíamos en la época de
los Pegamoides. Tiene coros estilo Sonido Filadelfia. Queríamos que, tanto este
tema como el resto del disco, fuese algo así como una mezcla entre Grandaddy,
Dandy Warhols y Kylie Minogue, pero nos pasó lo de siempre, que al final no
sale algo que no tiene nada que ver con eso. Al final ha quedado muy techno y
muy Camilo Sesto a la vez”.
-
Olvido (O): “Algo que casi nunca se ha filtrado en nuestras canciones, a pesar
de ser una gran influencia para nosotros, es el pop británico: Blur, Suede y
esa gran piedra angular que es Jarvis Cocker. En esta canción, al fin, ese tipo
de arreglos y de sonido se deja entrever. Respecto a la letra, no habla ni mucho
menos de la inocencia; en el fondo es muy cínica porque quien habla sabe que le
van a fallar, pero la única manera de llevar una relación es ignorar esa
certeza”.
2.
“Retorciendo palabras”
-
O: “Yo soy muy radical y me apetecía hacer esta canción en plan más bakala,
a una mayor velocidad. Veo la canción muy contenida. Supongo que en directo la
aceleraré porque con los años me voy haciendo más épica y sólo me apetece
cantar cosas épicas. Nacho dice que es una canción como para que me coloquen
un ventilador debajo y que el aire me agite la melena. Lo que dice va mucho con
nosotros: la palabra “amor” nos da alergia y siempre estamos retorciendo las
palabras y dando vueltas para hablar de ese tema pero sin nombrarlo”
-
N: “No solemos coger canciones con letras que ya estén hechas pero ésta, que
es de Ajo (ex Mil Dolores Pequeños, Experimentaclub), nos gustó tanto que la
respetamos bastante. Trata sobre el autoengaño, sobre cómo coges palabras y tú
mismo las retuerces para que signifiquen lo que quieres oír. Queríamos hacerla
como el “I was made for loving you” de Kiss pero Carlos Jean, que es autor
de la música, la pasó por su filtro y al final sólo se le parece en las
guitarras”.
3.
“Nadie mejor que tú”
-
O: “Conviven la electrónica y muchas guitarras, en una combinación que
conjuga lo que somos. Nunca seríamos capaces de hacer uno sin el otro. La letra
juega con el asunto de la identidad, un tema sobre el que no dejamos de gravitar
porque tanto las canciones como las entrevistas se convierten en grandes
sesiones de psicoanálisis a través de las cuales acabamos descubriendo muchas
cosas sobre nosotros mismos”.
-
N: “Tiene un claro mensaje de autoayuda. En el fondo es un servicio de ayuda a
los fanfatales (como se denominan los fans de Fangoria), un consejo para
asentar la identidad, para tomar decisiones. La verdad es que en este álbum hay
dos tipos de canciones: la que hablan de obsesiones (no me gusta decir que
hablan “de amor”) y las que son de autoayuda. La parte musical tiene muchas
guitarras y en directo sonará más dura todavía”.
4:
“Miro la vida pasar”
-
N: “Tiene las mismas notas que las baladas de rock & roll de los años 50.
Podría ser un tema de Intronautas o de Los Vegetales, que al final es casi lo
mismo que si es de Fangoria. Esta pertenece a la categoría de canciones de
autoayuda. El protagonista reacciona y decide que ya está bien de
contemplaciones, yque se acabó lo
que se daba”.
-
O: “La melodía es arrastrada, como de duduá, algo muy habitual en nuestro
trabajo. El esqueleto de “Mi novio es un zombi” también era así, lo que
pasa es que luego con la producción acabamos convirtiéndola en un tema chochi.
En cuanto a la letra, asumir que todo es efímero resulta muy relajante. No
tienes que andar agobiándote tanto por todo porque, al fin y al cabo, todo es
pasajero, así que a veces lo mejor es ver la vida pasar”.
5.
“En otro mundo”
-
O: “Originalmente tenía unas progresiones musicales muy bonitas, casi jazz.
Pero como Nacho y yo le tenemos pavor a quedar demasiado finos y que nos salga
un tema que quepa en un recopilatorio de chill out, decidimos alterarla,
darle un aire más frío. El tema de la relación con la realidad es muy
interesante. Al final a cada uno le interesa su propia la realidad y ya se sabe
que nosotros somos especialistas a la hora de crearnos mundos paralelos”.
-
N: “Un tema precioso de Le Mans. Apenas tocamos la letra. Me recuerda mucho a
Depeche Mode. Al principio pensamos en hacerla en plan house fino pero
finalmente optamos por la opción techno-pop. Habla del autoengaño, de
cuando uno decide hacer como que vive en otro mundo. Por ejemplo, cuando los
Pegamoides decidimos que éramos como un grupo inglés y que nuestro entorno
eran los Damned, Siouxsie, y no Los Secretos o Nacha Pop. Nuestro mundo sigue
siendo ése. Seguimos así, convencidos de que la escena musical son Los
Planetas, Astrud, La Buena Vida... hasta que salimos y nos damos de narices con
la realidad.”
6.
“Entre mil dudas”
N:
“Es una composición de mi hermano Mauro, la típica canción que interpreta
una diva, un tema a lo Mónica Naranjo, sólo que nosotros odiamos las voces
chillonas en plan diva. Preferimos voces más graves, con menos histeria. Olvido
la canta así y al final dice una frase, “me arrancaría el alma”, que es
puro Camilo Sesto. Por supuesto este tema pertenece al grupo de las que hablan
de obsesiones”.
-
O: “Es como “A quién le importa” o “Sobreviviré”. Pedía a gritos un
tipo de arreglos muy claros, así que nos empeñamos en solucionarla de otra
manera. Ya hemos hecho ese tipo de canción, ya vivimos el año 1986, no tenemos
ganas de volver otra vez. La letra tiene que ver de nuevo con lo efímero de las
relaciones. Sabes que son algo pasajero pero no dejas buscar la opción que las
convierta en algo duradero. Una tragedia para gente como Nacho y yo, que somos
eternamente dubitativos. Creo que me quedo con la conclusión de “Miro la vida
pasar”.
7.
“Adiós”
O:
“Hay cosas que crees que crees que están ya superadas, y entonces descubres
que no lo están. Es lo que me ocurrió con esta letra: cuando la leí por
primera vez me resultó tan cruda que creí que no la podría cantar. El tiempo
no cura las heridas. Para poder cantarla tuve que hacer una abstracción. Nadie
me había dicho de qué iba y yo opté por no darme por enterada. Respecto al
plano musical, me recuerda a algunas cosas de los últimos álbumes de
Madonna”.
-
N: “Es un poco como un tema que Bowie grabó en el álbum Heathen,
“Everyone says hi”. Todo el mundo saluda a alguien que ya no está, le
hablan como si siguiera vivo. Así que se podría definir como una canción de
despedida a un amigo que ha muerto. El estilo es puro Pet Shop Boys, como el
“Being boring”, porque para nosotros, los Pet Shop Boys no son solamente un
grupo, son un género en sí mismos”.
8.
“El arte de decir que no”
-
N: “Es un tema de rock, pero rock tal y como lo entienden los Dandy Warhols,
claro. Letra de autoayuda y además pensando en nosotros mismos. Olvido y yo
tenemos un problema enorme: no sabemos decir que no, ni en lo personal ni en lo
profesional. Siempre nos da pena negarnos a algo y, sobre todo, mucha vergüenza
decirlo. Tenemos que aprender. Y hemos empezado haciendo este tipo de tema con
letra a lo Morrissey, que es un autor muy indicado para este tipo de
situaciones”.
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O: “Volvemos a la influencia del rock británico, con un tipo de arreglos (los
coros, las guitarras...) muy determinados. Y en cuanto a la letra, es que no
sabemos decir que no sin ofender o molestar. Somos fatales en eso. Así que, más
que de autoayuda, es una letra de autoafirmación. Y me gusta mucho esa cita a
Jardiel Poncela en el estribillo final: “Sin freno y marcha atrás”.
9.
“Interior de una nave espacial abandonada”
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O: “Siempre hay una canción que es la más vieja, que ha sido rodada en los
directos. Y eso mismo te impulsa a querer transformarla cuando llegas con ella
al estudio. Le buscamos un punto intermedio entre lo rockero y lo sintético. La
letra es como una gran metáfora estupenda para decirle a alguien que no es lo
que aparenta lo que realmente es”.
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N: “Como ya ocurría con un tema de Naturaleza muerta, el título y la
letra de este tema está inspirado en una exposición del ex Kaka de Luxe y ex
Pegamoides Manolo Campoamor. Me pareció una frase tan buena que escribimos una
letra sobre eso. Puede ser sobre una persona atractiva por fuera pero vacía por
dentro, o sobre alguien con quien te obsesionas y acaba propiciando una relación
engañosa”.
10.
“La diferencia entre la fe y la ciencia”
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N: “Puede ocurrir que estés acostumbrado a tener cerca una persona que
siempre tiene las respuestas a determinadas preguntas. Por ejemplo, cuál es la
diferencia entre la fe y la ciencia. Y, un buen día, esa persona ya no está,
se ha ido, y aunque entonces, más que nunca, tiene la respuesta a una pregunta
como esa, ya no puede decírtela. Queríamos que fuese un tema de techno muy frío,
con una melodía muy pop”.
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O: “No entiendo que la ciencia y la fe tengan que estar siempre disociadas y
resultar irreconciliables. Tiene una de esas letras que podrían interesarle
mucho a Carlos Berlanga; de hecho es a éste disco lo que “Isis” a Deseo
carnal: la canción metafísica. Cuando la grabamos tenía el
“Nightlife” de Pet Shop Boys en la cabeza así que luchamos para que sonara
de otro modo, pero al final no metimos guitarras, sólo sintetizadores,. O sea
que al final ha quedado muy... “Nightlife”.”
11.
“Teatro del dolor”
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O: “Es una canción que podría estar hecha de otro modo. Yo la pervierto con
el pensamiento, la imagino cantada por Sergio Dalma, porque es muy como para
llevarla al Festival de San Remo. Y con una letra que es de bolero; de hecho la
referencia al teatro tiene mucho que ver con La Lupe. De nuevo jugamos con la
realidad, trasladando la vida a un escenario. Si no la hicimos en plan balada
italiana es porque, lo mismo que en la moda, la imagen total no procede nada,
esto tampoco”.
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N: “Gran baladón de mi hermano Mauro que, como se puede apreciar, está
pasando por una etapa muy Camilo Sesto. Manuel Ríos, de Alpino,
participa en la letra y se nota porque es una letra muy al estilo de su grupo.
Aquí alguien cae en la cuenta de que su relación ha sido un fracaso; todo había
empezado bien pero acaba fatal, cae el telón, el edificio se hunde. Y hay
fuego, lo mismo que en el tema que abre el disco, por lo que todo queda muy bíblico”.
12.
“Hoy aquí; mañana vete”
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N: “En nuestros dos últimos discos concluimos con una versión. A veces un
tema ajeno es una buena manera de que la gente te conozca mejor. Esta vez
elegimos una de Ramones; no podíamos creer que nunca antes lo hubiésemos
hecho. Y, cuando has puesto la mano en el fuego, te has quemado, el edificio se
ha incendiado y luego se ha derrumbado, entonces llegan los Ramones y descubres
que te están contando lo mismo y te están diciendo cómo enfrentarte a ello, sólo
que en cuatro líneas. La adaptación de la letra es de 1979, la misma que
hicimos cuando la versioneábamos con los Pegamoides. La versión musical está
inspirada en el tema que hizo Marilyn Manson para el disco tributo a Ramones”.
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O: “Se trataba de hacer un tema de los Ramones de la manera más distinta a lo
que suelen hacer los Ramones. Escogimos respetar el título que usamos con los
Pegamoides, pero dudamos en llamarla “Hoy aquí, mañana no”. La muerte
tiene una presencia constante en nuestra obra y, en definitiva, es la máxima
demostración de lo efímero”.