Benjamin Biolay: cómo consiguió llegar a Trash Yéyé (su vida interior)
Con motivo de la edición del nuevo disco de Benjamin Biolay, Trash Yéyé, hablamos con él, dejándole que, al principio, nos descubriese sin interrupciones cómo fue la grabación de este álbum, una 'especie de viaje introspectivo'.
Algunos aún recordamos a The Dukes Of Stratosphear, el proyecto paralelo
de XTC para facturar psicodelia alucinante. En la actualidad varios grupos
siguen una línea similar, como All Night Radio, The Beta Band, Simian o
Boedekka. Estos últimos son una de las más gratas sorpresas de los dos últimos
años y ya se han convertido en habituales de nuestros escenarios.
¿Fue
Hapi Nightmares editado en el Reino Unido tal y como salió en España o
simplemente publicasteis singles y EPs allí?
- Editamos Hapi Nightmares como un mini-álbum con seis canciones
y, después, el EP Lazybones con las canciones “Fuck The Limousine
Scene” y “Cabin Fever”. Más tarde, cuando se publicó en España, se
juntaron todas las canciones para Hapi Nightmares.
He
venido utilizando “Cabin Fever” como sintonía de mi programa de radio, ya
que es una de mis canciones favoritas. ¿Qué nos podéis contar de ella?
- “Cabin Fever” empezó como una improvisación en el estudio cuando estábamos
tocando algunos riffs que acabamos por poner juntos en esa canción. Por
aquel entonces estábamos escuchando un montón de krautrock (Kraftwerk,
Faust, Can, Neu…) y esto, obviamente, influyó en el sonido. El ambiente de la
canción fue el resultado de pasar un montón de tiempo encerrados en un
estudio, así que acabamos por perder la cabeza, lo que en el Reino Unido se
llama cabin fever.
¿Es
cierto que vuestro primer disco propiamente dicho, The Piper, The Devil, The
Poet & The Priest, se edita antes en España que en el resto del mundo y
por qué?
- Sí, se publicó el 30 de marzo de este año en España. De los sellos que
editaron Hapi Nightmares, Mushroom Pillow fue el que más nos gustó, ya que
parecieron entender qué es lo que estamos intentando conseguir como banda, algo
que al grupo nos parece muy importante. Trabajan mucho y duro por sus grupos.
Son como una familia y no interfieren en la creatividad de los músicos.
¿Cuál
era la idea principal al componer el nuevo disco?
- Se trata de una colección de canciones escritas en un lapso de tiempo
bastante amplio. Al acabar, decides cuáles irán en el disco y cuáles no y, sólo
entonces, empiezas a pensar en el concepto del disco. Queríamos hacer un disco
más contundente, más oscuro, más psicodélico y más experimental. Al igual
que con Hapi Nightmares, pretendemos que nuestros discos sean un viaje y
un acontecimiento para quien los escuche.
¿Qué
fórmula utilizáis para saber si una canción es buena al escribirla?
- Cuando no puedes parar de tocar y cantar esa canción, y se trata de
algo que no pararías de escuchar tú mismo. La reacción de los otros
componentes del grupo es también muy importante.
¿De
dónde sale el sonido tan especial que tiene “Velvet Skies”?
- Se trata de un clavicordio pasado por un efecto de filtro. Nos gusta conseguir
el sonido fuente tan puro como sea posible y, después, meterlo en el ordenador
y joderlo completamente.
¿Es
“Naked Angel” vuestro homenaje o referencia a Pink Floyd?
- No intencionadamente. La canción tocada con una guitarra acústica no suena
como Pink Floyd. Tiene más que ver con cómo fue producida. Aunque tampoco
negamos que Pink Floyd es una de nuestras grandes influencias.
Siempre
me han gustado vuestros instrumentales. ¿Cómo decidís que canciones quedan
sin texto?
- Con “Microdot Maintenance” y otros instrumentales, al
principio intentamos convertirlas en canciones normales pero, por la razón que
sea, no sale, y los riffs son demasiado buenos como para que queden en el
olvido. En cuanto a “Storm The Palace”, pensamos que necesitábamos otro
instrumental y la compusimos especialmente por esa razón la mañana antes de
grabarla.
¿Cómo
ha sido la reacción de los medios de comunicación británicos a vuestra música
hasta el momento?
- Nos ha ido muy bien. La prensa británica de todo tipo nos ha tratado a lo
grande. Hemos sido número uno en la redacción de la revista Q y, también, de
la revista Mojo. Dazed And Confused también nos ha tratado muy bien y hemos
contado con el apoyo de, por ejemplo, otros medios como The Guardian y The
Independent.
Supongo
que, de todas las bandas de la actualidad, os sentís más cercanos a grupos
como The Beta Band. ¿Es la clase de música que os gusta escuchar?
- Sí, está claro que tenemos alguna clase de afinidad con The Beta Band y su
forma de acercarse al hecho de componer música. Sin embargo, nuestro nuevo
disco no está tan influenciado por ellos como por Fourtet, ElectroniCAT,
Manitoba, Captain Beefheart, Love, The Seeds, el disco blanco de The Beatles, y
el krautrock del que hablábamos antes.
Se
puede decir que, más o menos, esas influencias eran esperadas. ¿Qué otro tipo
de influencias menos obvias hay en vuestras canciones?
-
The Rapture, Marilyn Manson, Sonic Youth, The Pixies, Fairport Convention,
Pentangle, The Band, Kenny Rogers, Johnny Cash..
¿Habéis
escuchado a All Night Radio -con miembros de Beachwood Sparks-? Hacen muy buena
música psicodélica contemporánea.
- No, no los hemos escuchado, pero sí sabemos de su existencia. Creemos
que es muy positivo que haya otras bandas psicodélicas saliendo de los
talleres.