Manolito, Quique, Moncho y Álvaro. Pop para el mundo desde Baiona. Primero fue Como un maldito guisante, un tratado del mejor hacer acústico que a muchos llevó en la dirección de los Beatles y del pop británico de los 60. Culebra es su continuación, un segundo álbum que los sitúa de nuevo en la primera división, ahora con presencia eléctrica y con un ojo también en el pop británico más reciente. El día 12 lo presentan en Caldas dentro del Festival Cultura Quente.
La segunda referencia en castellano del sello Houston Party, a través de
Rhonda Records, tras Lori Meyers, es este grupo mallorquín, Amarillo, que edita
su debut, Piruetas en el aire.
¿Habéis
pasado por muchos grupos antes de Amarillo?
- La verdad es que por formaciones tan serias no. Bueno, Cati estuvo tocandola guitarra en Ka-boom, grupo con el que se hicieron un
huequecito en el panorama local.
¿Cómo
surgió el grupo y quién fue el primero en ver vuestro potencial?
- Somos cuatro personas a las que les gusta la música, con inquietudes y con
ganas de pasar un buen rato tocando. Empezaron a salir canciones y decidimos
grabarlas, y el resultado fue la maqueta Piruetas.
Esta maqueta llegó a manos de Houston Party y se puede decir que el disco es la
continuación de la misma.
¿Cómo
puede uno tener tal desparpajo con su primer disco?
- Sólo hacemos lo que nos sale; supongo que no intentamos forzar nada y si no
nos sentimos reflejados en lo que hacemos... no lo hacemos.
¿Qué
nos podéis contar de “La historia interminable” y de “Cecidecide”?
- “La historia interminable” es una canción que ha sufrido muchas
transformaciones. Es una de las primeras que tuvimos junto a “Cecidecide” y
“Aurora”. “La historia interminable” antes era una canción lenta,
tranquila. Se llamaba “Piruetas”, hasta que un día decidimos darle la
vuelta y, cuando pasamos por el estudio para grabar la maqueta, le añadimos el
sonido de sintetizador de fondo y ya quedó completada. Cuando entramos a grabar
la maqueta no sabíamos si grabar “Cecidecide”; había dudas. Y al final la
grabamos y es el single. Tanto “La historia interminable” como
“Cecidecide” están extraídas de la maqueta.
¿De
qué se trata la sorpresa final no acreditada?
- Es una versión de “Todo Fluye”, una interpretación de Lalo, un amigo, de
esta misma canción. En principio estaba pensada como una sorpresa tras varios
minutos de silencio en la pista de la última canción, pero quedó así. Queríamos
despedir el disco de esta manera.
¿Quién
se ha encargado de la producción? ¿Os ha gustado el resultado?
- Pues ha sido algo que se ha llevado a cabo entre Mateu Coll, el técnico de
sonido con el que grabamos el álbum, y nosotros mismos. Queríamos mantener
cierta frescura e inmediatez en las canciones y por eso mantuvimos la
misma fórmula de la maqueta, de la que quedamos muy satisfechos, tanto del
resultado como de la experiencia con Mateu. Aunque también, tal y como se
iban desarrollando los acontecimientos, no creo que tuviéramos otra opción. De
todas formas, sabiendo que el disco tiene un sonido peculiar, estamos muy
contentos con el resultado; conseguimos lo que queríamos. Este disco no podía
ser de otra forma.
¿Qué
no repetiríais para un segundo disco?
- Componer la mitad del disco en tres semanas.
¿Se
puede decir que sois uno de los primeros grupos que une su devoción tanto por
grupos españoles de los 80 como de los 90?
- No lo sé. Lo que esta claro es que nosotros hemos escuchado los grupos de los
90 y, evidentemente, nos han influido.
¿Cuál ha sido
vuestra evolución en gustos musicales en los últimos años?
- Cada uno un poco la suya, quizás cada vez más abiertos a estilos diferentes.
Escuchamos pop de siempre, grupos actuales a nivel internacional y nacional,
grupos de antes… Y, aparte de estos grupos, podemos escuchar desde
Benjamin Biolay hasta Brigitte Bardot o Stereo Total, como
ejemplo de música que tienen un reflejo en lo que hacemos. No lo sé;
todo lo que nos transmite algo, pero va a gusto de cada uno.
Por
las versiones se puede hacer una idea de un grupo. ¿Cuáles habéis hecho hasta
ahora y cuáles se han resistido?
- Hemos tocado en ratos “David y Claudia” de Los Planetas e hicimos una
versión libre de “La noche inventada”, de Family. Durante un tiempo también
tocábamos “Debaser” de los Pixies y actualmente nos gusta tocar una versión
de “At & T” del Wowee Zowee,
de Pavement.
¿Tenéis
algún contacto con la escena mallorquina de ahora o del pasado y cuáles son
vuestras preferencias?
- Mallorca es pequeña y no es difícil conocer a la gente que se mueve en tus
mismos círculos. Pero parentesco musical con lo que ha salido de la isla no
creo que tengamos. Simplemente estamos en lo mismos sitios. Hemos sido fans (y
somos) de Sexy Sadie, de los Satellites o de los Sunflowers, pero hasta hace
poco nosotros como grupo no formábamos parte de esta escena.