Gogol Bordello es un grupo de punk gitano formado en 1999 en el Lower East de New York City. Uno de sus rasgos más característicos son sus frenéticos directos y otro su sonido inspirado en la música balcánica. La mayor parte de sus miembros son inmigrantes de Europa del Este, y el grupo utiliza sonidos de acordeón, violín y saxofón en su mezcla de cabaret, punk y dub. El jueves 11 de diciembre actuará en la Sala Capitol de Santiago de Compostela como segundo concierto del recién inaugurado ciclo Importa que comenzó con el exitoso concierto de los belgas dEUS el pasado 23 de octubre.
Éstas son todas las cosas que
Allison Moorer no cambió cuando hizo el disco The
Duel (su debut en el sello independiente Sugar Hill) en el verano de 2003:
mantuvo a su marido, el coautor y coproductor Butch Primm muy pegado a ella,
continuó construyendo una magnífica relación con el productor R.S. (Bobby
para los amigos) Field, y siguió con su inamovible devoción de cantar temas
duros de profunda y emocional sinceridad. Y su voz (la misma con la que canta y
compone), tampoco la cambió.
Todo
lo demás, incluido su sello de grabación, es un poco diferente. Comenzando por
el sonido de The Duel: donde su
anterior álbum de estudio (Miss Fortune)
era una elegante y sofisticada actualización del clásico sonido country soul
del sur, The Duel es un poco más áspero.
“Por ejemplo, la guitarra que abre en “I Ain’t Giving Up On You”, no es
exactamente un sonido de estudio,” dice su autora.
Todo es intencional. “Cogimos una nueva banda que -prácticamente sin ensayar-
compuso once temas en una docena de días,” comenta Allison. “Butch convenció
incluso a Bobby para que tocara algunas percusiones por primera vez en dieciocho
años. El resto de los músicos, como Adam Landry (Stateside, The Sways) o John
Davis (Superdrag), no son ni mucho menos de la élite de los músicos de sesión
de Nashville.” Pero no, The Duel no
es exactamente un disco de rock. Simplemente refleja el nuevo momento personal
de Moorer. Sólo es un pelín más fuerte, nada más.
El hecho de que sus cuatro primeros álbumes llegaran en una multinacional de
Nashville hizo que aumentara la tenacidad y la calidad de su trabajo hasta donde
ella era capaz de exigirse. Que finalmente se sintiera obligadaa caminar hasta una de esas oficinas de la esquina y preguntar que les
parecía su disco, era casi inevitable.
Por otro lado, las listas de éxito (y las calles) están llenas de cantantes
que han pasado de su compromiso artístico a la persecución del estrellato.
“Actualmente, no se me ocurre moverme en limusinas,” dice Moorer. Pero eso
ya lo sabíamos. Tiene que tener un alma brava para escribir esas canciones, y
mucho más para cantarlas en público. No es de extrañar que tomara algunos
riesgos más en The Duel. “Es lo que YO tenía que decir, y es lo que NOSOTROS
tenemos que decir,” dice ella. “Hacer música es algo emocional. No quiero
que sea de ninguna otra forma”.
Moorer es además una mujer elegante y las canciones que ella compone y canta no
son sencillamente ríos inmensos de emoción incontenida. “Todas las canciones
en el disco podrían haberse llamado The
Duel,” dice. “Todas son sobre la lucha, no sobre el resultado. El
resultado habla siempre de los ganadores, pero durante la lucha, los perdedores
todavía piensan que tienen una oportunidad.” Las etiquetas políticas tienen
poco o nada que ver con la creación de The
Duel: “Independientemente de mis ideas políticas, el disco hubiera sido
así”.
Y ésa es la libertad que Moorer estaba buscando cuando ella empezó a negociar
los acuerdos que la ofrecían como una cantautora sin agente. “Lo que
realmente necesito,” decidió, “es un sello independiente realmente potente
que me permita tener el control creativo pero que tenga, también, influencia y
fuerza.”
Y de hecho, cuando finalmente el disco estuvo acabado, fue una auténtica
sorpresa escucharlo. Una buena sorpresa, claro. Este disco desprende una
pregunta: ¿Ha abandonado Allison Moorer la música country? (Vale, es una
pregunta tonta: ella proviene de la zona más profunda de Alabama, y eso siempre
estará en su voz. Sería incluso una pregunta estúpida si ella fuera de
Alaska). Pero ella contesta: “Ante todo, hay que plantear la vieja cuestión.
¿Qué es música country? Yo tengo mis propias ideas sobre ello, y los demás
tienen las suyas. Sé lo que significa para mí, pero no sé lo que significa en
términos musicales. No le he dado la espalda a nada. Estoy feliz por toda la
gente que quiere escucharme”. Lo demás, como ellos suelen decir, está en la
onda.
Recuerda que Allison Moorer estuvo nominada por la Academia por “A Soft Place
To Fall”, que aparece en El hombre que
susurraba a los caballos. Ha hecho un dueto con Kid Rock. Shelby Lynne es su
hermana. Sus padres murieron cuando eran jóvenes. Todas esas historias ya se
han escrito. Lo importante, lo que le preocupa a ella, son sus canciones. Y eso
debería ser, también, lo que nos preocupase a nosotros.