Uf. Hablamos de alguien que ha actuado en películas de Woody Allen, Brian De Palma, Christopher Nolan, Robert Reford, Joel y Ethan Cohen… De alguien que ha sido la imagen de L’Oréal y Louis Vuitton. De una joven que a sus 24 años tiene enamorada a la mitad del planeta. De una actriz que tiene entrada a las fiestas más selectas, a la clase preferente de los aviones y, suponemos, a la barra libre allá donde se le antoje.
Sonaban como nadie. Devolvieron al rock parte de su credibilidad a finales de
los 80. Lo reinventaron. Dieron pie a toda una nueva generación. Comparados con
lo que tenían alrededor, su sonido surf-punk-rock era completamente original y
relevante. Francis cantaba historias oscuras de asesinatos, incestos,
violaciones y OVNIs. Crearon la estructura de verso suave y estribillo ruidoso
copiada hasta la saciedad desde entonces. Hicieron que la música surf
recuperara de nuevo su valía. Muchos grupos de rock estarían contentos de
haber compuesto una sola de sus canciones. Kurt Cobain les imitó en muchas de
sus canciones y, sobre todo, en "Smell Like Teen Spirit", llevándose
la fama y la pasta que Pixies merecían.
Están de vuelta y de gira después de muchos años. Y lo acompañan de un
recopilatorio con sus 23 grandes canciones y un DVD al que no se le puede pedir
más. Son dos horas y media repartidas entre un concierto -"Live
At The Town & Country Club 1988"-, todos sus videos -de verdadero bajo
presupuesto y escaso interés-, un prescindible documental sobre la gira
"Sex and Death" de 1989 y "Gouge", la joya de la corona: un
documental en el que Bono, David Bowie, PJ Harve y miembros de Radiohead, Blur o
Six By Seven reconocen la influencia y relevancia de Pixies. Además tres de sus
componentes -curiosamente, Kim Deal no aparece- recuerdan su historia. No había
más ni mejor, pero es todo lo que hay y lo que pudo ser.