Antes de iniciar una gira española que lo llevará en febrero por Madrid (día 13), Murcia (14), Zaragoza (15) y Barcelona (16), el cantautor eléctrico más político de los EE.UU. nos habla de su nuevo disco y la ciudad en la que ahora vive, Nueva York. “No ha cambiado tanto como las agencias inmobiliarias os podrían hacer creer”, explica Steve Earle acerca de su ciudad adoptiva. “Especialmente mi barrio no ha cambiado demasiado. Yo siempre indico a la gente el lugar correcto para que puedan hacer sus fotos como en la portada del disco Freewheelin’”.
WILCO: A
Ghost Is Born (Nonesuch-Dro East West/Warner)
¿Americana? ¿Country alternativo? A estas alturas, las etiquetas se le han
quedado pequeñas al bueno de Jeff Tweedy. Y, aunque siga siendo un gran
desconocido, está escribiendo en estos momentos una de las páginas más
brillantes del rock. Pero, ¿no es justo eso lo que le pasó en su momento a The
Velvet Underground o Pixies, ignorados entonces y, más tarde, reivindicados por
siempre jamás? Junto a Lambchop y The Jayhawks, Wilco completa la tríada de
nombres imprescindibles del rock americano de ahora, aunque sólo estos retan
las expectativas de sus seguidores con cada entrega.
Hay que reconocer que no es fácil entrar en A Ghost Is Born, pero
tampoco lo era en Berlin de Lou Reed o Closer de Joy Division. No lo es porque no tiene,
como su debut A.M. el mejor country-rock; porque no es un disco doble
como Being There, consagrado a destilar a los mejores Stones; porque
carece de la inmediatez pop a lo Beatles de Summerteeth; incluso, siendo
la evidente continuación de Yankee Hotel Foxtrot, se muestra más árido.
Da igual: el tesoro no está a la vista, pero hay quien empeña la vida en ello
sólo por la recompensa. Y A Ghost Is Born encierra lo que los grandes
álbumes: el vacío y la cima, el dolor y el placer, el orden y el desorden, la
coherencia y lo inescrutable, la potencia y la sutileza, la aventura y la falta
de compromiso, el progreso y las raíces; en fin, algo nuevo en cada escucha...