Alison Sudol habita un vívido mundo imaginario poblado por canciones de sirenas y marineros, criaturas sin visión y frágiles águilas caídas, un lugar en el que los casi amantes y los sueños entonan una melancólica despedida musical. Y en One Cell In The Sea (Una celda en el mar), Sudol deja que el oyente se introduzca en ese mundo a menudo fantástico, revelando su vida interior a través de canciones como dijo una publicación “cargadas, encantadas y hermosas”.
PATRICK
WOLF: Lycanthrophy (Faith And Industry-Decoder)
Cosas
así pasan, aunque no estemos acostumbrados. El chaval tiene 20 años y se
muestra aquí, en su disco de debut, como un pequeño genio de algo así como lo
que podríamos denominar electro-folk. Desde que lo echaron de casa a los 15 años
ha estado construyendo su disco con toda la calma del mundo, para contar la
historia de su vida. El relato de su paso de adolescente a adulto, a base de
instrumentos poco convencionales y toques electrónicos, abruma por su
desparpajo. Y, después de esto, ¿qué?