Tarik y la Fábrica de Colores, después de la niebla
Primero fueron los Yacentes. Desde Córdoba, Álvaro Muñoz comandó componiendo y tocando la guitarra en aquel grupo que editó un mini-LP con la discográfica DRO antes incluso de que Los Planetas hubieran imaginado tener un grupo. En 1990 apareció su primer disco con su nuevo proyecto, Tarik y la Fábrica de Colores. Tras una larga etapa en Londres, Tarik (nombre que utilizaba su abuelo para escribir crónicas taurinas) volvió a su tierra y grabó un segundo disco ocho años después. En 2005, tras otro periodo de tiempo igual, reaparece con su tercer disco, Sequentialee, el primero de esta nueva trayectoria. Ahora edita El hueso y la carne, tan sólo dos años después.
Desechos es la continuación natural de Hechos Contra el Decoro, por tanto
estamos ante un virtual cuarto disco de la banda madrileña. ¿Cuál es la razón
del cambio de nombre? Pues el respeto por la formación original, de la que
queda un 90% del grupo, o sea, casi todos. Lo que si es seguro es que tenemos la
suerte de poder escuchar en Desechos las nuevas composiciones de los autores de
temas como "La llave de mi corazón", "Danza de los nadie" o
"Zona roja". En Cuando es
mañana vuelven a ser aquella banda espontánea de melodías y mensajes de
sus inicios, aunque situada perfectamente en el año 2003, ya que tanto músicas
como letras están tratadas con la visión que permiten los años sobre los
escenarios.Musicalmente no hacen
más que recordarnos a Hechos Contra el Decoro, pero quizá con el toque de
contemporaneidad que necesitan: ritmos hip hop, guiños drum'n'bass, bases
electrónicas, reagge, rock, raï y hip hop...