Con nombre de baloncestista lituano, lo que comenzó como un proyecto nacido de las cenizas de El Niño Gusano y de otras bandas zaragozanas como Pulmón, Big City o Caracols, llega hasta su tercer disco, Esta vida pide otra (atención especial a uno de los títulos más afortunados de los últimos años).
En este nuevo álbum, el grupo cambia de sello discográfico (de Grabaciones en el mar a Limbo Starr), asienta su formación (Sergio Vinadé y Sebas Puente a las guitarras y voces, Edu Baos al bajo y Alfonso Luna a la batería) y trae canciones más eléctricas y melódicas a la vez. Sebas nos presenta su disco antes de iniciar su nueva gira.
Sólo con ver los títulos de sus canciones, uno se puede hacer una idea del
sonido: “You're So Gangsta” o “Destination: Overdrive” marcan la senda,
pero no hacen justicia al sonido retro-glam que predomina y que se pudo escuchar
por última vez en el disco de debut de Fischerspooner. El sonido tiene tanto de
electrónica que puede servir a los futuros estudiantes del género para saber
qué era y cómo se hacía. En cuanto a las canciones, “Needy Girl” o “Ah,
Oui, Comme Ca” muestran que lo que Mr. Oizo hacía hace unos cinco años no ha
caído en saco roto.