NICK LOWE: At My Age
(Yep Rock/Proper-Dock)

“En mi vida he hecho cosas de las que no
estoy orgulloso / Y demasiado a menudo he visto cómo mis sueños se convertían en
arena / Pero parece que he doblado una esquina / Haces que quiera ser una mejor
persona”. Esto es lo que dice Nick Lowe a su edad (At My Age). 58 años,
los suficientes para convertirse en un maestro del clasicismo pop y la economía
de medios: todo suena en su nuevo álbum a gloriosos standards olvidados, sin una
nota de más, nada sobreactuado.
Suponemos que se lo puede permitir, porque
lo hace como nadie. Puede sonar como el americano más clásico de Memphis o
Nashville (Al Green, Glen Campbell, Dean Martin, Joe South...) grabando con
colegas ingleses (el guitarrista Steve Donnelly, el teclista Geraint Watkins y
el baterista Bobby Irwin) y en Londres, aunque algo se le habrá quedado después
de años viviendo en los USA junto a Carlene Carter (hija de June Carter Cash).
Él sí que vale como imagen del blue-eyed soul, y no hay más que escuchar “Hope
For Us All”, tal vez el momento más emotivo de sus nuevas doce canciones -nueve
originales y tres versiones: Charlie Feathers, The Ubiques y Farron Young- para
ratificarlo.
Desde 1994, Lowe viene reivindicándose sin
levantar la voz, comenzando con The Impossible Bird y siguiendo con
Dig My Mood (1998) y The Convencer (2001), -con un álbum en directo
por el medio, Untouched Takeaway (2004)-. Y, como los viejos vinos
criados en barriles de roble, Lowe gana con los años. Si lo ponemos al lado de
McCartney, que editó disco el mismo día que Lowe el pasado 24 de junio, no hay
color. Mejor quedarse con otra de sus -vividas- reflexiones: “Incluso si yo, un
hombre irresponsable / Que ha malgastado todas las oportunidades que ha tenido /
Puede encontrar a alguien que vigile su caída / Entonces debe haber esperanza
para todos nosotros”.